Israel – Militares contra escritores

* “¡Escritores, ustedes no son estrategas; cállense!” (Oded Tira, general retirado de Tzáhal)

* “Si se calla el cantor, calla la vida…” (Horacio Guarany, poeta y cantante argentino)

La falta de una respuesta clara y sobre todo decisiva respecto de los continuos ataques con misiles Kassam que lleva a cabo Hamás desde la Franja de Gaza sobre la región del Neguev occidental y más precisamente en la ciudad de Sderot, ha creado una situación conflictiva en la sociedad israelí.

Ciertos sectores pregonan por una solución inmediata y drástica basada fundamentalmente en una operación militar masiva con el propósito de desmantelar toda la infraestructura de Hamás y crear condiciones que en el futuro impidan cualquier ataque desde ese frente.

Otros consideran peligrosa dicha solución, sobre todo por su alto costo en vidas humanas, aunque exigen la continuación de acciones militares puntuales y limitadas a efectos de disminuir en lo posible los ataques de los terroristas.

Allegados a los marcos considerados de izquierda rechazan toda salida por medio de la fuerza y evalúan positivamente la posibilidad de entrar en negociaciones a los efectos de llevar a la práctica la propuesta de Hamás de una “hudna” (armisticio por un largo período).

En el marco de esta discusión pública, el conocido escritor israelí, Amós Oz, publicó días atrás un artículo titulado “¡No entren en Gaza!“. Oz detalla explícitamente su oposición a una invasión terrestre a la franja y sostiene la necesidad de llegar a un cese de fuego como una solución factible menos grave.

En respuesta a Oz, el general retirado de Tzáhal, Oded Tira, publicó en los medios una solicitada titulada: “¡Escritores, ustedes no son estrategas; cállense!”.

En una clara visión de una dictadura militar, que tan malos recuerdos nos trae de nuestro pasado en Argentina, el “generalísimo” Tira propone que los temas importantes de manejo político del país queden exclusivamente en manos de aquellos que estudiaron y acumularon experiencia en estrategia. Según él, estos asuntos deben ser tratados sólo por expertos, profesionales y tecnócratas y no por políticos ni representantes de distintos sectores de la sociedad. En el marco de este país, manejado por estos experimentados estrategas, los “escritores sólo deben tener a su cargo inculcar valores nacionales como solidaridad y ayuda mutua”. Su intromisión en asuntos estratégicos es un claro “desprecio y una superficialidad profesional en la materia”. Comunicado N°1 del Comandante Tira.

Las permanentes situaciones conflictivas que enfrentó Israel, desde principios de su gestación hasta hoy, obligaron a su población a participar en forma activa en su defensa. Todos nosotros, o por lo menos la mayoría, tomamos parte, de una manera u otra, en la defensa de Israel. Muchos lo hicimos como simples soldados rasos, algunos como oficiales; sólo una minoría alcanzó puestos de alto rango militar.

En el marco de las decisiones más importantes para el Estado, relacionadas con su destino y su seguridad, los aspectos militares son sólo un elemento más y tal vez no el más determinante.

En esa discusión abierta sobre el futuro del país, cada ciudadano tiene el derecho – y tal vez la obligación – de exponer sus ideas, tratando de influenciar en decisiones que determinarán nuestro futuro. Estos debates entran en marcos políticos e ideológicos donde los aspectos militares son sólo un elemento técnico en manos del político. El uso del grado militar del pasado como factor de influencia es un acto inapropiado que se debe rechazar rotundamente.

Nuestra corta experiencia nos demostró en más de una oportunidad que expertos en estrategia militar arrastraron a gobernantes y gobiernos a tomar decisiones sobre operativos que poca gloria y triunfos nos brindaron. Las conclusiones del Informe Winograd de la Segunda Guerra del Líbano son un reciente y claro ejemplo de ello. Sería prudente que el general Tira sea un poco más modesto, humilde y menos soberbio cuando se dirige a un ciudadano – sea éste común o escritor famoso – que considera importante manifestar su opinión ante un paso que puede ser decisivo para el futuro de todos nosotros.

Si usted o el escritor se callan, inclusive en cuestiones cardinales de estrategia, el destino no nos puede deparar nada bueno.

Ojalá me equivoque…

Daniel Kupervaser – Cabo retirado N° 2230473

 

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