El básquetbol y los judíos – No sólo Maccabi Tel Aviv

No cabe duda que el fútbol argentino es el deporte que más pasiones despierta entre los distintos grupos poblacionales dentro del país o en sus comunidades dispersas por todo mundo. Israel no es una excepción al respecto y ya fuimos testigos de muchas alegrías y tristezas, siempre con mucho ruido, emoción y color.

“Sioni” – Una admirable visión de futuro comunitario

Es interesante prestar atención que otro deporte, el básquetbol, se convirtió en Argentina en un gran embajador de logros deportivos de alto nivel internacional.

Para quienes no están informados de todos los detalles al respecto, cabe mencionar que el seleccionado argentino es el actual campeón olímpico y en los últimos campeonatos mundiales peleó por los primeros puestos. La liga de más alto nivel mundial, la NBA de EE.UU, cuenta con varias figuras argentinas – Scola, Oberto, Delfino, Hermann y el más destacado, Manu Ginóbili, un jugador superdotado.

El plantel – En la primera línea de clubes de Argentina

Igualmente en las filas de clubes europeos que compiten contra Maccabi Tel Aviv en la Euroliga, hay muchos jugadores argentinos que fueron campeones olímpicos o subcampeones mundiales. Hasta la fecha ningún jugador israelí llegó a formar parte de equipo alguno que participe en la NBA y sólo unos contados lograron tener éxito en clubes europeos de primera línea, como fue el caso de Oded Katash en Grecia.

 

 

 

 

 

No me detendría a detallar estos aspectos del básquetbol salvo por un pequeño, pero importante detalle. En la máxima liga de baloncesto de Argentina – donde jugaron y se consagraron los anteriormente nombrados – en los dos últimos años participa un equipo para muchos desconocido: El Centro Juventud Sionista. Sí, no me equivoco. Se trata del histórico Sionista que todos los judíos de Paraná y aquellos que hicieron aliá, recuerdan. Hoy en día, es “Sioni” para todos los paranaenses.

Súper 8 en Mar del Plata – Inolvidable victoria ante Peñarol

En una admirable visión de futuro, los dirigentes de Sionista, captaron la importancia de una inversión masiva en el campo deportivo en general, y en el básquetbol en particular, como trampolín del desarrollo y afianzamiento de las instituciones de la comunidad judía de Paraná.

Tras décadas de ser un equipo de las ligas inferiores de la ciudad, el club pasó a integrar la primera línea de instituciones del básquetbol del país. Basta señalar en forma concisa que durante el pasado mes de diciembre participaron en el “Súper 8” de Mar del Plata, donde lograron llegar a las semifinales en el marco de los mejores equipos del país. La semana pasada, tras una inolvidable confrontación, le ganaron nada menos que a Peñarol de Mar del Plata, reciente campeón de la Copa de la Liga de las Américas y último subcampeón argentino.

Veteranos fanáticos de “Sioni” en Israel

Esta actividad deportiva de alta competencia, se convirtió en un incentivo que permite el acercamiento de gran parte de la colectividad judía a las instituciones de la comunidad. Así también, representa una importante fuente de recursos que permite desarrollar una amplia gama de actividades culturales, artísticas, religiosas, sociales, benéficas, de esparcimiento y además, apoyar otras disciplinas deportivas.

 

 

 

 

No se debe pasar por alto la gran importancia que dan los dirigentes de Sionista a su vinculación con distintos marcos sociales de Paraná, fuera de las tradicionales actividades en el marco de la colectividad judía. En ese sentido, y en una clara visión de integración con los distintos sectores ciudadanos, sus directivos y el equipo aportan su granito de arena a los diferentes estamentos de la ciudad para ayudar a cubrir las necesidades de cada uno de ellos. Sus iniciativas cubren contactos con instituciones civiles, amparos maternales, hogares de ancianos, hospitales públicos, etc., en los cuales aportan materialmente y cumplen con periódicas visitas.

La integración de la comunidad judía a la sociedad de Paraná

Muchos de nosotros, aquí en Israel, fuimos testigos de aquella pequeña y modesta institución en sus esfuerzos por sobrevivir. Algunos vestimos la camiseta y luchamos por sus triunfos antes de la era del profesionalismo, no siempre con éxito pero sí con toda el alma. Para todos hoy Sionista nos llena de honor y orgullo.

Vaya pues nuestra admiración y nuestros mejores deseos de éxitos a su plantel, a su cuerpo técnico, a sus dirigentes y a su hinchada.

Por esta vez, ojala no me equivoque…

 

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