La paja en la chispa ajena y no en la fogata propia

El recambio de cargos directivos de instituciones de las Naciones Unidas da lugar a pulseadas y manifestación de fuerzas de países o alineaciones de países en busca de apoyo a los efectos de coronar o invalidar a diferentes candidatos. Las escaramuzas alrededor de la elección del prestigioso puesto de Director General de la UNESCO prevista para los próximos meses dieron lugar, esta vez, a una encarnizada batalla de la cual participan activamente las diferentes direcciones de las colectividades judías del mundo.

Farouk Hosny, conocido pintor egipcio, ministro de cultura de su país desde 1987 a la fecha, es el candidato con mayores posibilidades de ocupar el influyente cargo. Hosny goza de un amplio apoyo de los países árabes y no alineados, así como también, de algunos países europeos.

Hosny no se presenta a esta pugna con un currículum digno, honesto e impecable, como es de suponer de quien pretende asumir teóricamente un reinado sobre la cultura universal. Por el contrario, su pasado está manchado de expresiones  repudiables que claramente lo desacreditan para tan importante función.

En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, el director de la Liga Antidifamación, Abraham Foxman, confirmó que la organización solicitó a la Unión Europea y a otras naciones que se opongan a la candidatura del ministro de cultura egipcio, Farouk Hosny, para el cargo de director general de la UNESCO. “Hosny no solo se opone a Israel, sino que ha declarado que deben quemarse los libros israelíes si se los encuentra en las bibliotecas”, declaró Foxman.

La DAIA insistió sobre el tema y declaró: Como ministro de cultura de su país se ha opuesto sistemáticamente a toda relación de intercambio cultural entre Egipto e Israel, y ha promovido el odio hacia el pueblo y la cultura israelí. Solo como ejemplo, el 23 de mayo de 2008 señaló en una entrevista con la agencia AFP: “Yo mismo quemaría libros israelíes si los encontrara en librerías egipcias”. A esta demanda también se asociaron prestigiosos intelectuales tales como Bernard Henri Levy, Claude Lanzmann y Elie Wiesel.

Esta actitud de las instituciones judías y de distinguidos intelectuales es digna de elogio pues sería indignante y bochornoso para las Naciones Unidas y para todos los países democráticos del mundo permitir que una persona con esos antecedentes cubra una función con tanto significado a los valores universales de igualdad, comprensión, y multiculturalismo. Pero no debe haber lugar a confusión. Este cumplido dirigido a las instituciones judías del mundo no debe ser motivo de festejo ni pretexto para dormirse sobre laureles.

En la misma semana que Hosny declaraba su intención de quemar libros, en Israel autoridades municipales quemaron en público libros sin que se escuche ninguna voz de censura o condena por parte del Gobierno de Israel, instituciones judías del mundo o prestigiosos intelectuales que tanto les preocupan las intenciones de Hosny.

“En una gran fogata que fue encendida por iniciativa del Sub. Intendente por el partido religioso ortodoxo “Shas” se quemaron cientos de libros del “Nuevo Testamento”. El hecho ocurrió el  jueves de la semana pasada (13-5-08) en la explanada de la sinagoga del barrio Nevé Rabín en la ciudad de Or Yehuda. Junto con el Sub. Intendente, el abogado Uzi Aharon, participaron también en la fogata cientos de alumnos de la escuela religiosa ortodoxa  “Mijtav Elihau” que festejaban alrededor de los libros en llamas. (1) Según el señor Aharon, la iniciativa tan especial surgió debido a la intensa actividad de las agrupaciones judías mesiánicas que creen en el nuevo testamento. Por supuesto que no se tomó ninguna medida, ni judicial ni disciplinaria, y es de suponer que el intrépido Sub Intendente agregó unas cuantas medallas a su currículum, tan apreciado por la mayoría de población local.

Foto quema de libros

El Sub Intendente quemando el peligro de los judios mesianicos 

Llama la atención la presteza de los directivos de las instituciones judías del mundo en poner la paja en la chispa ajena y no en la fogata propia. Tan prestigiosos intelectuales, como las comunidades judías de todo el mundo, deben compenetrarse que es mucho más peligrosa para el destino de Israel la persistencia de estos trágicos hechos protegidos por la impunidad de una sociedad indiferente, que la dirección de UNESCO quede a cargo de un pirómano antisemita.

No sería arriesgado suponer que tanto Israel como las instituciones judías de todo el mundo pierdan lenta pero persistentemente su derecho a respeto y consideración cuando no tienen contemplación ante funestos actos cometidos por judíos y prefieran concentrarse en culpar a los demás.

Ojala me equivoque

Daniel Kupervaser – Herzlya – Israel

http://daniel.kupervaser.com/blog/

(1)   Ciudad Or Yehuda en Israel: Queman libros del “Nuevo Testamento” Avishai Ben Haim, Diario Maaariv 20-5-08

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