Como espina atravesada en la garganta

Dramática y sorpresivamente el gobierno de Israel tomó una decisión histórica: el congelamiento de la construcción en Cisjordania por un período de 10 meses. Con un semblante marcado de preocupación el Primer Ministro Natanihau declaró públicamente que “se trata de una resolución nada fácil, dolorosa, que decidimos tomar en base a consideraciones de aspectos nacionales para progresar en el camino de la paz”. Pareciera que arribamos a los días de la bienaventuranza.

Los veteranos analistas que acompañan los procesos en el medio oriente comprenden muy bien que no hay motivo alguno para pensar que estamos frente a un repentino acercamiento de las partes en conflicto, sino que se trata del antaño ardid israelí de dilatar el enfrentamiento con los problemas bajo el convencimiento que el paso del tiempo siempre obra en su beneficio. Somos testigos de la típica respuesta israelí que comienza con un “si” aunque inmediatamente le agregan una serie infinita de condiciones bajo un “pero” lo que convierte al “si” en palabra hueca que más se acerca al “no”. Lo mejor del mercado levantino.   

Es muy lamentable ser testigo de un país como Israel que pretende que lo reconozcan como democrático en tanto es capaz de hacer alarde por una decisión que las condiciones impuestas y su impotencia de ponerla en práctica la vacían de todo contenido demostrando que las intenciones son justamente las inversas.

Está claro que continúa a todo vapor la construcción de 3,000 viviendas en Jerusalén Oriental, se ordena la construcción de decenas de edificios públicos todo a lo largo y ancho de las colonizaciones judías en Cisjordania, y como perla de la patraña, la misma decisión es motivo de solicitar de la justicia una nueva postergación del desalojo de colonizadores que usurparon tierras privadas palestinas con el apoyo y protección del ejercito e instituciones estatales. Por si todo esto fuera poco, los arquitectos ya están ultimando los detalles de los planes de expansión territorial que se renovaran con toda intensidad tan solo dentro de 10 meses, tal como se preocuparon de prometer todos los ministros del gobierno. ¡Qué son 10 meses en más de 42 años para embaucar nuevamente a Obama y los europeos!

Aun suponiendo las mejores intenciones por parte de Natanihau y sus compinches, no sería conveniente desarrollar expectativas demasiado optimistas pues el gobierno carece de toda posibilidad de implantar tal política. El orden institucional reinante en Cisjordania no permite de ninguna manera la materialización de proyectos, inclusive del soberano gobierno de Israel, si es que contradicen los intereses de los colonos judíos de la región. En el momento que Natanihau, con la ayuda de un tirabuzón, vertía de su boca la expresión “congelamiento de la construcción en Cisjordania” el mismísimo Asesor Jurídico de Estado declaraba que las condiciones reinantes en la zona no permitirán controlar la aplicación de dicha resolución. En otras palabras: la decisión es totalmente estéril.

Por si esto fuera poco, y como demostración que el Gobierno de Israel carece de todo control de lo que se trama en Cisjordania con la colonización judía, en forma insólita y a la misma hora de la dramática decisión del Gobierno de Israel,  la Fiscalía de Estado de Israel se vio en la necesidad de plegarse a una demanda de palestinos en contra de la autoridad máxima en Cisjordania – el ejército de Israel- pues considera que “el ejército de Israel ayuda a colonos judíos a usurpar ilegalmente tierras” (1) Se trata del tipo de decisiones llevadas a la práctica por el Juez Militar Mayor Adrian Agassi que en nombre de la justicia y del ejército de Israel veía su misión principal en lograr la mayor apropiación posible de tierras palestinas por parte de judíos en vez de hacer cumplir leyes internacionales en defensa de toda la población de la región (2)

Desde la conquista de Cisjordania y Gaza en 1967, Israel se acostumbró muy rápidamente a fanfarronear y ridiculizar a los palestinos en una demostración de arrogancia por medio de permanentes amenazas de fuerza y poder. ¡Qué comportamiento imbécil! No se dieron cuenta que a los palestinos los tienen atravesados como una espina en la garganta sin poder tragar ni devolver.

Durante años humillaron a Abu Mazen tratándolo de pollo desplumado y de esa manera causaron un daño irreversible a las fuerzas pragmáticas de los palestinos.  La gran mayoría de la población de Israel se encegueció con esa tendenciosa y arbitraria consigna que la colonización civil judía incrementa la seguridad de Israel y se fascinó con esas raras manifestaciones de discriminación, crueldad y saña hacia los palestinos mientras que no se dieron cuenta que están ante dos alternativas diametralmente opuestas: o llegan a un acuerdo con Abu Mazen por el cual se declara un Estado Palestino independiente sobre todo el territorio de Cisjordania y Gaza que Israel conquistó en la guerra de 1967, incluyendo Jerusalén Oriental, o de lo contrario, prácticamente todo palestino se convierte en miembro de Hammas.

Mientras Obama se deleita ingiriendo los “guisos” de  Natanihau, las artimañas y el paso del tiempo no ayudarán a extraer la espina de la garganta de Israel.

Ojala me equivoque 

(1) Haim Levinson, “El Estado apoya demanda palestina” Diario Haaretz, 25-11-09

(2) Daniel Kupervaser “Si el rabino da la orden, el gobierno y el general se agachan” http://daniel.kupervaser.com/blog/?p=297

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 1-12-09

http://daniel.kupervaser.com/blog/

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