Los soldados se reverencian ante los colonos

Es muy triste ser testigo del infortunio de dos insignes generales del ejército de Israel, Gabi Ashkenazi, comandante en jefe del Ejército y Ehud Barak, Ministro de Defensa, involucrados en una insólita batalla que los arrastra a una derrota prevista de antemano.

Las 4 décadas del idílico romance entre el ejército de un país que aspira a ser democrático y rabinos lideres de la colonización civil judía en los territorios conquistados durante la guerra de los 6 días, arribaron a un callejón sin salida. Lo que para grandes sectores de la población israelí es una realidad que ya no se la puede eludir – partición de las tierras del río Jordán al mar Mediterráneo en dos estados, uno israelí y otro palestino – para los lideres religiosos judíos es una catástrofe histórica que justifica hasta la ruptura del orden institucional básico de la sociedad israelí: la subordinación del ejército a las decisiones del Gobierno Nacional.

 

El alto mando militar amenazó con cerrar el grifo de la cañería por la cual fluyen descomunales presupuestos que sostienen una enorme cantidad de Yeshivot vinculadas al ejercito que aparentan ser pacíficos entes de estudios religiosos pero que en la práctica no son más que un cómodo y apropiado invernadero para hacer crecer el respaldo político e ideológico a la conquista territorial de Cisjordania. El consejo de rabinos de estas Yeshivot respondió con una táctica de camuflaje verbal eludiendo y posponiendo el conflicto. Lo primordial e inmediato era salvar las fuentes de financiación. Para desacatar la orden de desalojo de asentamientos hay tiempo.

 

Lo imprevisible fue que el adoctrinamiento de los soldados ya no admite frenos ni limitaciones y las intimidaciones de Ashkenazi y Barak no son capaces de modificar un comportamiento y concepción inculcado por años. Sin que transcurriera un solo día de la declaración del Consejo de Rabinos de estas Yeshivot donde desacreditaban a media voz toda expresión política en los marcos castrenses, soldados que finalizaron en el día de hoy su periodo de reserva en Avnei Jefetz, colonia judía en Cisjordania, colgaron una gran pancarta con un significativo mensaje.

 Soldados cuelgan pancarta 211209

 “A NUESTROS HERMANOS Y HEROES, COLONOS DE AVNEI JEFETZ.

MUCHAS GRACIAS POR SU ACOGIDA. UNIDAD 8207

TODOS SOMOS ESTUDIANTES DE LA YESHIVA HAR BRAJA” (1)

Nada más claro y preciso para poner de manifiesto la función primordial del ejército de Israel en los territorios ocupados desde 1967. No se trata de mantener el orden y seguridad de toda la población tal como las leyes internacionales le exigen al poder soberano que controla la región, tampoco dar prioridad a la seguridad de Israel (como lo demuestra el repliegue del ejército durante la desconexión de Gaza en 2005), sino proteger y promover la colonización civil de judíos pese a estar totalmente prohibido por normas mundialmente reconocidas.    

 

Creo que es hora de comenzar a dudar de la posibilidad de concretizar una postura que en su momento la consideré parte inseparable de las aspiraciones de Israel como estado moderno: la vivencia conjunta de judaísmo y democracia. Estos líderes espirituales con tanta influencia en el quehacer político de Israel se empecinan en demostrarnos día a día que el judaísmo que ellos difunden es una concepción de vida que de ninguna manera puede convivir en un estado democrático. Los valores judíos del liderazgo religioso cada vez lo acercan más a una teocracia.

 

Ojala me equivoque.

 

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 21-12-09

http://daniel.kupervaser.com/blog/

 

 

(1) Yeshiva Har Braja es dirigida por el rabino Eliézer Melamed quien lidera la rebelión contra ciertas medidas de los mandos militares. Fuente: Jaim Levinson, Diario Haaretz 21-12-09

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