Cayó el telón y calló el mundo

Cuando cae el telón….

y las luces se apagan….

empieza la eterna noche….

que es su vida….

termina la pantomima….

enfrenta los demonios…..

sus recuerdos y dolores….

que queman y matan…                            

Estrofa de: “Cuando cae el telón”, Giuliana Fiorella Bio

 

La anhelada y ansiada función “Dos Estados para dos pueblos” arribó muy rápidamente a su último acto y en un desenlace previsto por muy pocos cayó el telón. Su guionista, director y productor, el Presidente Obama, reconoció públicamente su fracaso y la sacó de cartelera. A semejanza del cuento de hadas de Hans Christian Andersen “El traje nuevo del emperador”, Natanihau no solo que desnudó a Obama, sino que vergonzosamente lo puso de rodillas frente al mundo hasta que se escucharon los gritos de unos pocos: “el emperador va desnudo”.

En una reciente entrevista a la revista “Time”, Obama reconoció tristemente que “Nuestras expectativas sobre israelíes y palestinos fueron exageradas. Si hubiésemos evaluado con más precisión las dificultades políticas que enfrentan las dos partes del conflicto, no hubiese colocado tan alto las expectativas norteamericanas respecto a los líderes israelíes y palestinos. Desperdiciamos meses presionando sobre Israel para que modifique su política respecto a los asentamientos en Cisjordania, pero cuando finalmente aceptaron modificar en algo su actitud en la cuestión de los asentamientos, les cuesta asumir resoluciones valientes y efectivas en el tema”. Para no ofender a su patrón Natanihau, en una charla de ayer frente a estudiantes en Florida agregó sorprendentemente que la culpa no es del primer ministro israelí, sino de su coalición que no le permite hacer concesiones.

Con estas palabras que produjeron una gran sensación de alivio en Israel, se puede dar por sepultada definitivamente toda posibilidad de negociar la partición de Cisjordania entre palestinos e israelíes. El léxico político del tema debe cambiar la acepción “territorios ocupados” por “territorios anexados” que pertenecen oficialmente a Israel en donde convive la población judía conquistadora junto con   población palestina local, que por motivos de seguridad, carece de derechos civiles básicos, está controlada permanentemente a punta de lanza y ametralladora y expuesta a su inminente destierro en cualquier momento.

Ante un fenómeno de tanta magnitud histórica, llama la atención el prolongado silencio y pasividad que manifiestan destacados sectores que en momentos del famoso discurso de Obama en  la Universidad de El Cairo, tan solo meses atrás, elevaron las expectativas positivas a nivel del cielo.

Callan los geógrafos del mundo que no se dedican a actualizar los mapas  de la región trasladando el límite oriental de Israel a lo largo del Rio Jordán. Estos profesionales también pecan por no informar que la población de Israel es ahora, no 7,5 millones como informa Israel, sino casi 10 millones de habitantes, de los cuales el 40% son árabes palestinos, parte de ellos con ciudadanía pero siendo seriamente discriminados, la otra parte sin ciudadanía ninguna, totalmente indefensos y bajo control militar del ejército de Israel.

Callan los sociólogos y politólogos que no analizan y explican al mundo el significado del ambiguo sistema institucional que impone el Estado de Israel cuando se autodefine como Estado Judío. Estos profesionales tienen temor de mostrar que los valores del judaísmo son capaces de justificar un régimen por el cual, bajo el argumento de defensa, parte de la población es subyugada sin derechos con el caño de un fusil en tanto parte de su población, mayormente judía, disfruta de una moderna democracia occidental.

Calla el partido Avoda de Israel (Laborismo), la histórica y más significativa representación de los sectores pacifistas de Israel. Sus dignos representantes vendieron su cuerpo por el insignificante precio de sillones ministeriales para satisfacer las ilimitadas necesidades de conquista territorial del Likud en un acto de dudoso contenido moral para cualquier sociedad.

Callan las organizaciones judías de las distintas diásporas en el mundo. Por años le inculcaron que la defensa de Israel no admite ningún tipo de crítica y que la escala de valores para juzgar la conducta de Israel y su ejército, por ser judíos, necesariamente debe ser distinta y mas permisiva que en otras sociedades de derecho.

Callan los líderes de la mayoría de los países del mundo. No por error sino por cautela. Ellos saben muy bien que no están en presencia de un débil y pequeño país con una población exhausta por arrastrar sufrimiento de siglos. Toda persona que entiende lo que es estrategia ve muy bien delante de sus ojos una potencia militar mundial en gestación con capacidad de represalias dolorosas ya sea directamente o por medio del poderoso lobby americano-judío AIPAC. Si el presidente americano no lo pudo, ¿qué se puede pensar de cualquier otro país?

El humanitario y admirable operativo de ayuda a las víctimas del último terremoto en Haití puso de manifiesto no solo la predisposición solidaria de ofrecer ayuda inmediata a los necesitados. Todo líder astuto comprendió muy bien el mensaje que en el trasfondo se quiso trasmitir: Israel es capaz de enviar su ejército en término de pocas horas a cualquier lugar del mundo, no solo con médicos, sala de operaciones y vendas, sino también puede ser soldados con armamento muy sofisticado.

El gran Israel ya está en camino. Las topadoras están calentando motores.  En el horizonte no se ve quien nos pueda parar

Ojala me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel

http://daniel.kupervaser.com/blog/

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