¿Israel aislada internacionalmente? No me hagan reír.

Prestigiosos analistas y pensadores se expresaron con palabras muy críticas en sus reseñas del último operativo israelí para evitar el arribo de una flotilla al puerto de Gaza rompiendo un bloqueo de más de 3 años. Una rápida lectura permite poner de relieve un común denominador en prácticamente todas las notas: el sangriento operativo solo aportará a un creciente aislamiento internacional de Israel.

Para el conocido escritor israelí Amos Oz, “hasta que no reconozcamos, israelíes y palestinos, el significado que resulta necesariamente de esta simple realidad, viviremos todos en una situación de bloqueo permanente: Gaza bajo bloqueo israelí, Israel bajo bloqueo árabe e internacional” (1). Para el famoso analista norteamericano Thomas Friedman, Israel puede arribar a “una situación que no solo socave su fibra moral sino que además aumente su aislamiento a nivel internacional” (2). Para Enric Gonzalez, corresponsal en Jerusalén del diario español El País, “Ya comienzan a registrarse condenas por parte de gobiernos de todo el mundo e Israel puede verse sometido al aislamiento internacional” (3). Por su parte, la dirección del diario El País en su editorial expresa: “El sangriento ataque a la flotilla de Gaza acentúa la creciente soledad internacional de Israel” (4).

Con todo el respeto y en algunos casos admiración que se merecen estos renombrados autores, creo que todos ellos pecan por falta de una aguda percepción y diferenciación en lo que se refiere a las relaciones entre Israel y los pueblos del mundo a la par de las relaciones entre Israel y los gobiernos del mundo.

No cabe duda de que el sangriento asalto al convoy marítimo incrementó en forma significativa un sentimiento cada más generalizado en las masas populares de distintos países del mundo. El exagerado uso de la fuerza contra civiles que caracteriza el accionar de Israel generó manifestaciones de censura y repudio. Las repetidas e inaceptables excusas oficiales convencen a muy pocos y progresivamente se engrosan las filas de quienes censuran severamente a Israel. En este sentido está claro que los analistas tienen razón, aunque hay que reconocer que para Israel la molestia de esta réplica es menor que la de una picadura de mosquito. La respuesta no se hace esperar e inmediatamente surge la conocida retórica “todo el mundo es antisemita”, o “el mundo es una manga de farsantes guiados por ideas fijas” (5) o la última de Netanyahu: “Israel está bajo un gran ataque de hipocresía internacional” (6).

A diferencia de la respuesta de poblaciones que obedecen a valores humanos tal como cada uno lo interpreta, los gobiernos se guían por intereses, políticas y estrategias. Fuera de unos pocos cacareos de casos curiosos e insignificantes con corte de relaciones diplomáticas o retiro de embajador (Venezuela, Sudáfrica, Nicaragua y Ecuador), la mayoría de los gobiernos del mundo optaron solo por emitir declaraciones de protesta con acentuado tono de tartamudeo. El correr del tiempo nos demuestra que la circunstancia obliga y algo hay que decir, al menos de los labios para afuera.

El presidente norteamericano, Barack Obama, se sintió muy “consternado” por las victimas y en una llamada directa le prometió al primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, que él personalmente se iba a ocupar de una “investigación creíble, imparcial y transparente” (7). Su homologo inglés, el flamante Cameron, no se quedó atrás y en su primera intervención en el Parlamento tildó el operativo israelí como “completamente inaceptable” (8).

Aquí se terminó la payasada y se pasó a la verdadera función. No transcurrió un día y J. Baiden, el vicepresidente norteamericano, justificó al gobierno israelí declarando que “Israel tiene todo el derecho de autodefensa” (9). Obama y Cameron no se dejaron estar. El mismo día Obama (al igual que Italia y Holanda) dio orden de votar en contra y Cameron (al igual que Bélgica, Francia y Japón entre otros) de abstenerse en la votación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para constituir una comisión investigadora de tan trágico episodio (8).

La imagen de las relaciones del gobierno de Israel con los gobiernos de los Estados Unidos y la Unión Europea es clara y precisa. Con todos sus poderíos militares y políticos, ninguno de las dos potencias es capaz de modificar en lo fundamental el camino básico de conquista territorial por la fuerza que guía la política israelí.

En la última década Estados Unidos asumió la función de “shikse” (10) de Israel preocupándose por limpiar y cubrir todas las “impurezas” que Israel deja en su camino, y también protegerla de toda medida que la pueda afectar en instituciones internacionales. El liderazgo de los Estados Unidos tiene muy claro los riesgos que corre si no toma en cuenta el dominio político, económico y militar que representa Israel en combinación con el poderoso lobby judío AIPAC.

Los gobiernos europeos saben muy bien que si crispan a Israel con exageradas demandas de justicia universal se verán rápidamente tratados de la misma manera que Israel trata a los árabes: causando tragedias. El “clamor” de la población judía “obligará” al gobierno israelí a pasar facturas concretas a ciertos países europeos por tragedias que causaron al pueblo judío durante el siglo pasado (11). Israel dejó de ser aquel país débil, pequeño y dependiente. Hoy es una de las primeras potencias mundiales, con un poder descomunal, tanto política como militarmente.

El tono amenazante del discurso en boca de su canciller Avigdor Lieberman es claro. El hecho de que continúa de coctel a recepción en las capitales europeas junto a la increíble pasividad e inoperancia de sus homólogos europeos nos obliga a concluir que a estos últimos les tiemblan las rodillas después de escuchar las arengas del ministro israelí.

Todos quienes acentúan el peligro de aislamiento internacional de Israel de parte de gobiernos me causan gracia y me dan mucha risa. En el corto y mediano plazo nada cambiará. Con astucia, triquiñuelas, el apoyo incondicional de los Estados Unidos y la vacilación europea, Israel continuará adelante con su plan de conquista territorial de Cisjordania tratando de desterrar a cuantos más palestinos pueda.

Es probable que esta dicotomía respecto del comportamiento violento de Israel entre la creciente hostilidad por parte de pueblos y masas populares del mundo frente al apoyo o indiferencia de sus gobiernos, a largo plazo llegue a una situación de hervor, inclusive de explosión. Entonces el destino de los judíos, tanto en Israel como en el mundo, puede llegar a ser trágico. Ojalá me equivoque.

Notas: (1) “Amos Oz, “Los límites del uso de la fuerza”, diario Haaretz (Israel), 2-6-2010, traducido al español por Daniel Kupervaser para elcorresponsal.com.
(2) Thomas Friedman, “Cuando dos amigos estratégicos pierden el rumbo”, original The New York Time, traducido en La Nación 3-6-2010.
(3) Enric Gonzalez, “Israel se asoma al abismo”, El País 31-5-2010.
(4) Diario El País: “El alcance de un asalto”, Madrid 3-6-2010.
(5) El canciller Avigdor Liberman se refiere a la ONU, YNET, 23-10-2009.
(6) Enric Gonzalez, “Netanyahu arremete contra el mundo”, El País, 3-6-2010.
(7) ANSA, “Ataque israelí: Obama promete investigación imparcial”. 1-6-2010.
(8) Perfil, “Argentina apoya la investigación de la ONU al ataque israelí”, 3-6-2010.
(9) Haaretz, “La flotilla de Gaza”, 3-6-2010.
(10) Sirviente, en idish.
(11) “¿Cómo llegamos a este punto? Tal vez porque nos acostumbramos a ver a los israelíes matar a árabes. Tal vez los israelíes se acostumbraron a matar a árabes. Ahora matan a turcos. O a europeos”. Robert Fisk “Occidente es demasiado cobarde para salvar vidas” The Independent, Londres.
Traducción de Pagina 12 también publicada en elcorresponsal.com.

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