Los peligros del sexo interracial en Israel

Cristalino como el vino, el montañoso aire de Jerusalén esculpió el porte de un hermoso galán levantino en el cuerpo del ciudadano Sabbar Kashur. Sus recientes 30 años de edad, su apodo bien israelí “Dudu”, su llamativa presencia y un floreado lenguaje de un moderno hebreo, lo convirtieron, aparentemente, en un atractivo donjuán con alto poder de seducción al sexo femenino.

Una joven, también como Dudu, residente de la ciudad santa, cayó embelesada de los encantos de este galán tal que las interesantes charlas y profundas miradas finalizaron, bajo consentimiento mutuo, en las sabanas de un motel céntrico. El placer no perduró más que ese fugaz encuentro. Todos los idílicos sueños de esta joven judía se desmoronaron como castillo de naipes en el momento que Dudu le confesó que no era soltero, sino casado, y, dios me perdone, árabe y no judío como aparentaba y había asegurado.

El engaño y la decepción enardecieron el odio y empujaron a la joven a presentar una denuncia en la policía. Ante la sorpresa, Dudu fue detenido y procesado bajo el cargo de “violación” y “acoso sexual”. El Tribunal del Distrito de Jerusalén ha considerado a Sabbar Kashur culpable de violar a una mujer judía y lo sentenció a año y medio de cárcel  al entender que, pese a que la relación fue consentida, el consentimiento se obtuvo con engaños y falsedades y, por lo tanto, no tuvo validez. “El tribunal está obligado a proteger el interés público de criminales sofisticados y zalameros que pueden engañar a víctimas inocentes a un precio insoportable – la santidad de sus cuerpos y almas” determinaron los jueces (1)

Está claro que en este caso el engaño de soltería no tiene significado alguno. De ser verdad, no sería exagerado evaluar que triplicando la capacidad de las cárceles de Israel, aun habría una sobrepoblación de violadores judíos. La gota que colmó el vaso fue esconder su condición de árabe.

Con toda su experiencia y conocimiento, Dudu no tuvo la precaución de prestar atención la clara dirección racista y discriminatoria que se acentúa persistentemente en la sociedad israelí de los últimos años, muy especialmente en lo que se refiere a relaciones potenciales entre hombres y mujeres de distintas pertenencias étnicas.

Sin entrar en detalles vale la pena informar que en el mes de febrero de este año la Municipalidad de Tel Aviv presupuestó un monto considerable para un plan de ayuda a mujeres jóvenes con dificultades de inserción social. El objetivo declarado es evitar que decenas de estas jóvenes del sur de Tel Aviv se vinculen a jóvenes árabes y a trabajadores extranjeros. (2). Para vincularse a mafiosos y tratantes judíos de mujeres, que los hay de sobra, no hay problema ni se requieren presupuestos para evitarlo.

Tampoco se debe pasar por alto las actividades de la veterana y conocida Organización “Yad le Hajim (Monumento a los hermanos). Un aspecto central de su actividad y sus típicos y temerosos métodos están relacionados con su permanente confrontación al comportamiento que denominan “asimilación”. El objetivo central es salvar las almas judías de toda influencia extraña. “Se trata de un fenómeno de un creciente número de jovencitas y mujeres que “salen”, y en muchos casos hasta llegan a contraer matrimonio con árabes u otras minorías. El Departamento de Salvamento de la Asimilación opera por distintos medios, muchas veces peligrosos, para salvar estas jóvenes y mujeres hasta llegar a operativos de salvación en aldeas enemigas” (3).

No cabe duda que la decisión del Tribunal del Distrito Jerusalén en el caso de Dudu fue el resultado de la influencia acumulada de esos vientos ideológicos fundamentalistas que cada día se generalizan en el Estado Judío de Israel. Los jueces solo agregaron unos ladrillos más en la construcción y preservación de la concepción de la raza judía superior.

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel

22-7-2010   

(1) “Un árabe irá a prisión por mentir sobre su religión”. Adn.es 20-7-2010

(2) “Tel Aviv inicia un plan para evitar relaciones entre judías y miembros de minorías” Moria Ben Iosef, Diario Zman Tel Aviv, 23-2-2010

(3) www.yadleachim.co.il

Leave a comment

Your email address will not be published.


*