El Quijote de Madrid y el infantilismo diplomático

El hidalgo español, Don Miguel Angel Moratinos, el Quijote de Madrid, impulsado por profundos sentimientos de bondad e idealismo, partió nuevamente a una cruzada por el levante tras su platónico amor por la desfavorecida y desventurada dulcipaz del medio oriente. Movilizó a su inseparable escudero Sancho Kouchner de Francia, se uniformaron de una gruesa armadura de buena voluntad, se protegieron con  un yelmo del orden europeo pacifico, y juntos cabalgaron al este en su Airbus.

El acto de despedida estuvo cargado de promesas idílicas  “Queremos ir a la región para que no sea un nuevo fracaso”, había afirmado entonces Moratinos, subrayando que tanto él como Kouchner son “dos militantes determinados por la paz en Oriente Próximo, combativos, decididos y comprometidos”. Por ello, la diplomacia de los dos países trabajará para “acompañar los esfuerzos y lograr que no se vuelva atrás y que no haya un nuevo fracaso en el reinicio de las conversaciones de paz”. (1)

El comienzo fue muy halagüeño. El presidente Shimón Peres, quien no se cansa de repetir promesas de armonía y concordia jamás materializadas, los bendijo a su llegada y les repitió su disco rayado: “la mayoría quiere paz, pero con el tiempo los mismos se convirtieron en escépticos. Hay que sobreponerse al escepticismo y permitir que el proceso de paz continúe. Es clarísimo para todas las partes que la alternativa es peor y peligrosa” (2)  

Los mismos tonos armónicos se escucharon en los encuentros con el Ministro de Defensa Barak, con la Jefa de la Oposición Tzipi Livni, con el Rey Abdala II de Jordania y con el Presidente de la Autoridad Palestina Mahamud Abás.  Hasta el Primer Ministro Natanihau “agradeció a los dos ministros europeos por los contactos que están manteniendo en la región”. En la misma entrevista el Premier israelí les dio “luz verde a la agenda que presentaron para tratar de impulsar el proceso de paz con los palestinos” (3)

Satisfechos de la bienvenida, estos caballeros avanzaban a trote sostenido por las arenas levantinas hasta que el Quijote de Madrid le dice a su noble paje “Mira los enormes brazos de Dulcipaz”. Un poco con asombro Sancho Kouchner le responde: “Señor: son las aspas del Molino Liberman”. El Quijote no se contuvo y arremetió hasta que sintió el temible aletazo de Avigdor Liberman. En la conocida arrogancia diplomática israelí se puede decir que lo mando a la M…adrid: “resuelvan todos los problemas de Europa en lugar de dar lecciones en el proceso de paz de Oriente Próximo. Después que hayáis arreglado los problemas del Cáucaso y en Chipre y los conflictos de Serbia y Kosovo, venid a nosotros. Entonces estaré dispuesto a escuchar vuestro consejo” (4)

Resulta extraño comprender la actitud de un experimentado diplomático ante  tremendas humillaciones que le propinaron repetidamente sus pares israelíes. En reiteradas oportunidades se puede decir que destacados líderes de Israel diplomáticamente le escupieron la cara mientras que el obstinado Moratinos se empecina en mirar al cielo y agradecer a Dios por la lluvia.

Pareciera que se escapa de su memoria la fecha 24 de Abril de 2002 cuando en funciones de representante de la Unión Europea y en compañía de Javier Solana tuvo la osadía de visitar nada menos que a Arafat, entonces confinado al encierro por el ejército de Israel en las ruinas de la Mukata. El Primer Ministro de Israel de esos días, Ariel Sharon, decidió negarle todo contacto como represalia y lo convirtió en una persona irrelevante.

En esta oportunidad, nuevamente hace caso omiso a la realidad que momento tras momento les da cachetadas diplomáticas. A su regreso a España cometió la imprudencia de declarar que no se debe tomar demasiado en serio las declaraciones de Liberman pues “el que manda en Israel es el Primer Ministro Benjamin Natanihau” (3).

No cabe dudas que el accionar de Moratinos, como muchos otros líderes europeos,  se caracteriza por un infantilismo diplomático y solo atinan a balbucear cuando Liberman les ladra su política racista y expansionista.

En lo que respecta a las posibilidades lograr un acuerdo de paz con los palestinos y Siria, Israel está bajo control casi absoluto de los colonos judíos fanáticos y su actual líder Avigdor Liberman. Natanihau actúa como una buena marioneta que le encanta disfrutar de las exquisiteces del protocolo y la etiqueta de la función de Primer Ministro. Está claro que para Natanihau es más importante conservar el gobierno y hasta se abstuvo de tomar toda medida contra el mismo Liberman cuando éste lo humilló groseramente ante todo el mundo en el podio de la última Asamblea de las Naciones Unidas.

El denominado proceso de paz entre Israel y los palestinos hace años que se estancó en un  “perpetuum mobile”. Las dos partes hablan en pro de la paz pero hacen todo lo posible por evitar que se concrete. Israel continúa lenta pero persistentemente sus planes de expansión territorial. La Autoridad Palestina quiere su independencia en base a los límites del 67, pero sabe que si el ejército de Israel se retira de Cisjordania, el poder cae inmediatamente en manos de Hamas con la desaparición automática del financiamiento americano y europeo. Obama y los europeos juegan continuamente con quienes no tienen poder significativo. Los dos factores básicos de poder en la región son: en Israel los colonos fundamentalistas judíos y del lado palestino Hammas. Hasta que los americanos y los europeos no se compenetren de esta realidad y decidan enfrentar estos dos centros de poder, el conflicto continuará “in perpetuum”

Ojala me equivoque.

Daniel Kupervaser – Herzlya – Israel

(1) Europapress.es  7-10-2010

(2) Diario Maariv: 10-10-2010

(3) Diario El mundo España 11-10-2010

(4) Diario El País 11-10-2010

1 Comment on El Quijote de Madrid y el infantilismo diplomático

  1. Excelente!! Sarcàstico y muy elocuente.

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