Degollador de la ciudad – baja del árbol

Este aterrador juego de palabras en hebreo, además de encabezar un amenazante panfleto distribuido por los sectores fundamentalistas que hoy en día comandan gran parte de la sociedad de Israel, es una enorme pancarta para que el mundo entero se percate del profundo grado de racismo y discriminación a que arribó la sociedad israelí que se jacta de guiarse por los históricos valores del judaísmo.

De años atrás, el Gobierno de Israel planifica el establecimiento de una nueva facultad de medicina a erigirse en la norteña ciudad de Tzfat como un nuevo motor de crecimiento para una zona periférica y carente de incentivos propios. Desde la creación del Estado de Israel sus ciudadanos árabes, teóricamente en igualdad de derechos, sufren una permanente discriminación, principalmente en opciones ocupacionales. Prácticamente toda la actividad estatal y gran parte de la privada de cuello blanco (no trabajos negros) están fuera del alcance de un ciudadano árabe israelí (un árabe israelí, ciudadano carente de todo antecedente sospechoso, trabajando en los ferrocarriles o en la empresa de electricidad es un peligro estratégico para los servicios de seguridad). Solo la educación para su sector poblacional y la medicina representan sectores en donde se permite una amplia ocupación árabe.

Los sectores fundamentalistas, en su calidad de conductores del desarrollo social israelí de los últimos años, supieron visualizar las perspectivas que la ciudad de Tzfat acobijará un alto porcentaje de jóvenes árabes israelíes en función de futuros estudiantes de medicina. La posibilidad que esa “invasión árabe” “embarre y ensucie” la sagrada imagen de la ciudad de Tzfat es suficiente difundir un panfleto que agrede aireadamente a su intendente (su nombre y apellido, Ilan Shojat, son materia prima del juego de palabras del título) quien está detrás del proyecto del nuevo ente de altos estudios.     

 

 

Traducción

“Con la ayuda de Dios”  

“Degollador de la ciudad – baja del árbol”

“Detrás de un disfraz aparente, denominado Facultad de Medicina, Ilan Shojat disimula la maldita confabulación solo por sus oscuros intereses”.

“Instaurará un campo de refugiados, cueva de árabes depravados, enfermos mentales y sádicos despreciables, con la eterna función de estafar y ultrajar cruelmente a los judíos, como es bien sabido”.

“Los delitos se cometen con el estímulo del terrorista Raad Salah (Líder del movimiento islamista en Israel y encarcelado varias veces por fomentar disturbios. N del T), que conspira apoderarse de nuestra ciudad, y eso puede causar mucho daño a su imagen y llevar a la asimilación generalizada”.

“Por orden de los sabios rabinos de Tzfat  declaramos nuestra protesta y confrontación total. Está totalmente prohibido por mandato de la Torá venderle o alquilarle casas, contratarlos para trabajo o darles cualquier motivo para que pisen el lugar”.

“Nuestra ciudad no es un libertinaje, huye de este lugar y deja de profanar nuestro campamento”

“Estaremos rigurosamente de guardia ¡! POR TZFAT NUESTRA SAGRADA CIUDAD!!”

“El Comando de Lucha” (1)

Es de suponer, como en tantos casos anteriores, que el Gobierno de Israel y las instituciones judías del mundo hagan oídos sordos a estas monstruosas declaraciones. Fuera de unos pocos balbuceos, no hay en el mundo judío ningún líder que sea capaz de enfrentar y  modificar ese comportamiento fundamentalista y aterrador que se anidó en la sociedad israelí.

Los líderes de Amia y DAIA de Argentina tienen que saber que su continuo silencio ante aberrantes declaraciones racistas y segregacionistas del judaísmo en Israel los muestra con sus manos y moral tiznadas cuando exigen condenas ante las autoridades locales por alguna pintada antisemita en una esquina cualquiera.

Es probable que nada cambie, en tanto y en cuanto los gobiernos locales continúen bajo la presión de los intereses diplomáticos de la constelación internacional actual. Una evaluación seria debe tener en cuenta que el creciente descontento popular en los distintos países ante actos que la sociedad israelí permite, obligará necesariamente al cambio de posiciones de los gobiernos. Entonces la situación de las diásporas judías puede llegar a ser difícil.

Ojala me equivoque.

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel  4-11-2010

(1) Panfleto publicado en todos los diarios de Israel

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