Mahamud de Israel envidia a Moshe de Argentina

Moshe Cohen, judío ortodoxo y director de una escuela judía en un céntrico barrio de la ciudad de Buenos Aires, fue víctima de un criminal ataque racista por el solo hecho de ser judío. Los medios informativos argentinos le dedicaron a esta noticia una amplia difusión. Prácticamente todos los diarios nacionales le asignaron un lugar central, en tanto que detalles del suceso fueron reproducidos en periódicos del interior y en cientos de páginas informativas de internet.

A pocas horas del acontecimiento ya se escuchan las voces de repudio, no solo de las instituciones de la colectividad judía y de la Embajada de Israel, sino fundamentalmente de los distintos sectores de la sociedad argentina. La candidata a Presidente por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, declaró que el violento ataque antisemita que sufrió el director de la escuela judía fue “gravísimo” Seguidamente alertó a los políticos y a todas las instituciones “para que estos actos no pasen desapercibidos y la sociedad tome conciencia” (1)

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires repudió el ataque por medio de Claudio Avruj, Director de Relaciones Institucionales quien manifestó que cualquier tipo de ataque discriminatorio merece el reflejo automático de las instituciones de la Nación, de todos los partidos políticos y todas las organizaciones del bien”. (1)

Por parte de las instancias oficiales nacionales el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) expresó en un comunicado firmado por la vicepresidenta del organismo, Maria Rachid, “su profundo repudio a la agresión antisemita” y puso sus abogados “a disposición de la familia del agredido y del colegio”. Posteriormente advirtió: “Es importante que todos y todas como sociedad trabajemos más que nunca en conjunto para erradicar estas prácticas que denotan una intolerancia y un nivel de agresividad lamentables” Separadamente informó que se ha dado lugar al inicio de un expediente de oficio para analizar en profundidad el caso. (1)

Es de suponer, como ya lo fue en el pasado, que en las próximas horas y días seamos testigos de nuevos votos de censura de parte de otros sectores de la sociedad argentina.

Así como Moshe Cohen es un respetuoso ciudadano argentino, Mahamud Abu Salah es un árabe palestino, legítimo ciudadano israelí y no menos respetuoso de las leyes locales.  Al igual que Moshe, también Mahamud fue víctima de agresiones racistas y discriminatorias. Aquí se termina el paralelismo entre ambos y comienza la envidia de Mahamud.

Mahamud Abu Salah es un disciplinado estudiante de la Academia de Estudios Superiores, institución oficial de capacitación en la ciudad norteña de Tzfat. Tanto él, como sus compañeros de estudio, se ven en la necesidad de buscar un lugar de residencia en esta localidad. El gobierno no ofrece ningún tipo de solución organizada así que necesariamente arriban al mercado del alquiler (o adquisición para quienes disponen de los recursos) de departamentos, habitaciones o pensiones. En esa situación comienzan los sufrimientos de Mahamud y sus compañeros. El rabino principal de Tzfat, Shmuel Elihau difundió meses atrás un dictamen religioso por el cual se prohíbe alquilar o venta de propiedades en su ciudad a no judíos. Es de público conocimiento que “no judíos” en Tzfat tiene un solo significado: árabes israelíes. Esta clara y alevosa manifestación racista y discriminatoria fue la que incitó a jóvenes judíos locales para que exterioricen su odio racial con lamentables consecuencias. Los hechos están bajo investigación judicial, aunque el instigador principal, el rabino Elihau, con oficio y sueldo público, continúa en sus funciones y seguramente será liberado de culpa y cargo como lo fue años anteriores en otra causa también por incitar al racismo.  

Para comprender la envidia de Mahamud, se debe agregar que en fecha  28-4-2011 se publicó en un solo periódico la noticia que “el rabino de Tzfat, Shmuel Elihau, que combate el alquiler de departamentos a árabes, recibió un premio de manos del Ministro de Ciencias de Israel”. El Ministro Daniel Hershkovitch justificó la entrega del premio a quien tanto fomenta el racismo y la discriminación por”su accionar, hechos y abnegación como guardián del carácter judío de Israel” (2)

Lamentablemente, racismo y discriminación son fenómenos propios de cualquier lugar del globo. Las sociedades se diferencias justamente por los orígenes y forma en que tratan este problemático descarrilamiento social. Mientras que las evidencias en Argentina nos inclinan a pensar que estas anormalidades son parte de actos mayormente individuales o de pequeños grupos con la clara e incondicional posición de combate de parte de los estratos oficiales, en Israel el racismo echó raíces en amplios sectores de la sociedad judía y es fomentado por ciertos grupos con el apoyo de los estratos oficiales, como es el caso de numerosos rabinos y en este acto por un ministro del gobierno nacional. (Ver mi nota: “Ultimo llamado: deslíguense del judaísmo racista de Israel” http://daniel.kupervaser.com/blog/?p=433)

Ahora es sencillo entender el motivo de la envidia de Mahamud.  

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 10-5-2011

 http://daniel.kupervaser.com/blog/

(1) Iton GAdol 9-10/5/2011

(2) Haaretz, 28-4-2011

2 Comments on Mahamud de Israel envidia a Moshe de Argentina

  1. Impresionante, Daniel. El paralelo que estableces es absolutamente dramático. Gracias por el envío.

  2. lidia ostrovsky // June 1, 2011 at 10:05 am // Reply

    Sobre discriminacion nada me sorprende en ISRAEL, en RISHON LETZION, un amgo de mi hija , por ser arabe, no podia comprar dto,
    ni alquilar, solo de shutaf(compartido). Tmbien noto que los teimanies, yemenitas y de raza negra, no estan mezclados con los europeos,
    En israel falta mucho para la asimilacion de todas las razas.-

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