Se necesita pólvora social para una revolución

   Se necesita pólvora social para una revolución

El historiador y periodista Tom Segev nos ofrece un magistral análisis histórico de la sociedad israelí y pronostica seriamente que sin un cambio político radical no tenemos motivos para embarcarnos en sueños imaginarios de una primavera israelí como consecuencia de la revuelta popular por “justicia social”.

Daniel Kupervaser

¿Por qué Israel nunca fue testigo de una revolución o guerra civil?

Tom Segev, Diario Haaretz, 12-8-2011

En junio 1937, unas pocas semanas con anterioridad a la difusión del plan de partición de Palestina de la Comisión del Lord Peel, uno de los dirigentes del partido Mapai exigió “movilizar el pueblo para la guerra” en contra de la división del territorio. En realidad el se refería a masivas manifestaciones, tal vez un tipo de revuelta civil o hasta cierta violencia en contra del mandato inglés. Ben Gurión, que apoyaba de principio la partición, sostenía que inclusive este motivo no es suficiente para arrastrar al pueblo a una guerra. “Un pueblo no se moviliza según una decisión”, escribió, y luego agregó: “para ello es necesario profundas motivaciones mentales que no vibran artificialmente, sino que se despiertan por fuerzas incontrolables, con un empuje  descomunal y con un alto contenido de detonante conmovedor. La sola demostración lógica de la imperiosidad y necesidad de esta guerra no es suficiente, y yo todavía no veo el detonante que estremezca el pueblo”.

Ben Gurión visitó la Unión Soviética 15 años antes y tras presenciar el tradicional desfile de Octubre, regresó admirado de los logros de la Revolución Comunista. El se consideraba un socialista. Muchos de los líderes que arribaron al país con posterioridad se consideraban radicales izquierdistas mucho más que él, pero aquí no hubo ninguna revolución. Tel Aviv fue construida con la imagen de burguesas ciudades de Europa occidental.

Tampoco se desató una guerra civil, pues la mayoría de los israelíes se vieron a sí mismos como parte de la revolución sionista. El ideal nacional común a todos fue siempre mucho más fuerte que las controversias. La mayoría de los israelíes adoptaron los valores básicos que heredaron de sus padres: su visión fue básicamente conservadora. Esto también aclara la falta de una protesta real y seria en contra de la opresión a los palestinos.

Sobre este trasfondo se enraizó la nostalgia de lo que aparenta ser una verdadera rebelión. No por casualidad la protesta de las carpas del Boulevard Rothschild en Tel Aviv cobijaron a Charly Biton, quien en la década del 70 fue unos de los líderes de los “Panteras Negras”. Entonces estos panteras fueron considerados una verdadera amenaza al poder central y fueron abatidos con mano dura, tal como ocurrió con un grupo de marineros que cerraron el puerto de Haifa como protesta por sus condiciones de trabajo a principios de los años 50- Biton no ponía en peligro el orden social. Hoy en día recibe una jubilación como miembro del Parlamento Israelí y viene al Boulevard Rothschild de su hermosa casa en Mevazeret Zion (Barrio elegante en las cercanías de Jerusalén. N.T). La representación de los judíos orientales pasó a manos del partido religioso ultra ortodoxo Shas quienes también descubrieron que la política institucionalizada permite mayores logros que una revolución. Esta es una de las lecciones del cambio de gobierno de 1977 que trajo a Begin al gobierno. Begin fue descripto más de una vez como fascista, aunque en verdad fue un incuestionable demócrata. El obró con una gran paciencia parlamentaria hasta que triunfó en elecciones.

No todos palparon esa realidad con los mismos ojos en su tiempo. Confrontaciones entre la derecha e izquierda fueron consideradas en su momento casi como guerra civil. Así fue con el asesinato de Haim Arlozorov, con el ataque al buque Altelena, con el desarme del Palmaj, con las discusiones respecto a las indemnizaciones de Alemania y otros más. En general, la mayor energía política fue dirigida a insultos y difamaciones. Ben Gurión tildaba a Jabotinsky “Vladimir Hitler”, pero eso no impidió que los dos se sentaran juntos a tomar té en Londres. Sionista con sionista. Ben Gurión también comparó a Begin con Hitler, aunque antes de la guerra de los 6 días en 1967 lo recibió calurosamente en su casa.

Lo que se puede denominar violencia es característico de los enfrentamientos con los grupos ultra ortodoxos, los árabes y los colonos judíos de Cisjordania. Más de una vez esas confrontaciones trasmiten “profundos motivos emocionales”  y de vez en cuando hay en ellos “elementos conmovedores y detonantes”. Pero, en general, se trata de enfrentamientos sectoriales y no consiguen romper la consigna “todos los israelíes sionistas juntos”.

También las voces que provienen del Boulevard Rothschild no son voces de una revolución nacional. Tampoco los manifestantes de las carpas son los herederos de los panteras negras. Ellos son los jóvenes de las velas que lloraron el asesinato de Rabin, un claro símbolo del conservadorismo israelí. Mientras tanto crecieron, la mayoría de ellos pasó por el ejército y Machu-Picho, obtuvo un título universitario, y ahora, delante de las puertas de la verdadera vida, repentinamente descubren que su nivel de vida no podrá ser mejor que el de sus padres. De ahí la gran decepción generacional.

Es muy sencillo abrazarlos, pero se les debe decir la verdad. Ellos cargan su parte en la responsabilidad de lo que les ocurre. No porque a ellos les gusta Sushi, sino porque se dieron el lujo de alejarse de la política y hacerse adictos a la ilusión que hay vida sin ella. No existe “justicia social” sin política. La protesta del Boulevard Rothschild tiene dificultades en encontrar ese “detonante que conmueva al pueblo”, aunque tal vez pueda enseñar a sus hijos una lección de historia: “justicia social” exige mantenimiento y un tratamiento político permanente.

Traducción: Daniel Kupervaser

http://daniel.kupervaser.com/blog/

3 Comments on Se necesita pólvora social para una revolución

  1. Clara Kardonsky // August 13, 2011 at 4:41 pm // Reply

    Muchas gracias Daniel por este articulo. Realmente da escalofríos pero es la verdad. Es la generación que nosotros criamos. Difícil no? Clara

  2. lidia ostrovsky // August 14, 2011 at 2:32 pm // Reply

    Yo pienso, con mis pocas neuronas, que no necesariamente, debe estar la politica en esta hermosa, y pura manifestacion. Tengo miedo, que si entra, se pudre todo. Son almas limpias todavia, y muy transparentes, son como niñós que exteriorizan sus sentimientos y desilucion al ver lo que esta pasando.
    Mientras estaban en el ejercito, no podian ver lo que fuera de este estaba pasando, pero, salieron de su entorno, con todas las ilusiones del mundo que entraban en el camino del “hacer cosas”. “Estudiar, hacer cosas,formar una familia, ser vigilia permanente de lo que le enseñaron en el ejercito,
    conocer otros mundos, y hacer de este, el mundo judio, un gran hogar para todos los judios del mundo, sin distincion de credos, ni de color de piel ni de origenes.-Se dieron cuenta que os que manejan este gran pais lo estan haciendo mal, y decidieron intervenir. Reaccionaron a tiempo, somos nosotros los que tenemos que enderezar el barco, y navegar por el camino que por derecho nos corresponde y es nuestra obligacion, y el pueblo de ISRAEL, los apoya,
    Son los nuestros, nuestro presente y nuestro futuro, no poseen ambicion de poder ni hacerse ricos, tienen una mision y la quieren cumplir, defender a toda costa los principios de los padres de la PATRIA, los que politicamente no siempre coincdian, pero, el fin era el mismo, JUSTICIA SICIAL, democracia, paz desde todas las fronteras, ni muchos ricos , cada vezx mas ricos, ni pobres mas pobres. QUE los niños todos estudien gratis con enseñanza laica, que en lugar de haber muchas sinagogas, haya mas hospitales, mas medicos especializados que rabinos, mejores politicos, , que sepan solucionar problemas internacionales y no crearlos, y adozarnos un enemigo nuevo, que ya tenemos bastante.Que los estudiantes tengan derecho a una ayuda, para seguir una carrera y no solo aquel que estudie TORA. E

  3. lidia ostrovsky // August 14, 2011 at 3:02 pm // Reply

    continuacion:el enfermero/a que recorre los pasillos aliviando el dolor de los pacientes, es un ciudadano , el medico, el ingeniero, el profesor, el maestro, el agricultor, el artista el musico, todos son iguales, no hay una mas igual que otro, todos somos judios, israelies, y no judios, pero viven en este pais, TODOS tienen derechos y esos derechos, como:recibir un sueldo acorde con sus valoes y esfuerzos, poder tener una vivienda respetable, y poder pagarla con sus ingresos, .- Que los funcionarios no son privilegiados para ganar abultados sueldos que ellos mismo lo estipulan , es decir su monto, . Yo no quiero 30 ministerios y 120 diputados, y la yapa, para que esten las cosas como estan, la situacion economica y politica cada vez peor, yo no quiero mas guerras y tan alto presupuesto armamentista, yo quiero sera amigo de mis vecinos, que la palabra “ocupacion, asentamientos,”sen vocablos absoletos, que mis hijos dejen el fusil y lo remplacen por el bisturi, la computadora, el tractor , y la universidad reemplace a las bases militares, mas INSTITUTOS WEITZMAN Y MENOS SINAGOGAS, , estas no curan, no proyectan futuro, no engrandecen la nacion, que este las que estan, que ya es bastante. Los mas de 7 millones de israelies y todos los judios del mundo nos miraran orgullosos y nuesro futuro estaria asegurado.- lidia_ostrovsky

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