Presidente de DAIA: ¿golondrina o ave de mar?

Casi sin importancia, dando un rápido vistazo a noticias de últimos días, atrajo la atención un par de frases del recientemente electo presidente de la DAIA en el acto de asunción. En el capítulo dedicado a Medio Oriente dijo Julio Schlosser “En este momento considero que Abbás puede ser el personaje que lleve al campo de la negociación directa y que lleve a un proceso de paz en Medio Oriente. Creo que es un buen interlocutor para un proceso de paz”.[1] Acostumbrados a escuchar de boca de dirigentes comunitarios única y exclusivamente la versión oficial israelí, las declaraciones del flamante presidente de DAIA muy bien pueden convertirse en la primera golondrina que anuncia una próxima primavera en la conducción comunitaria judía en la diáspora.  

Con seguridad, una persona que arriba a un cargo de tanta jerarquía debe estar muy informada que el mismo Abbás, Presidente de la Autoridad Palestina, en boca de Netaniyau, es un obstáculo para la paz y un mal interlocutor. Este calificativo al líder palestino es parte de una serie de epítetos despectivos que es lengua corriente entre altas autoridades de gobiernos israelíes. Ariel Sharon lo catalogó como pollito desplumado. Liberman lo acusó de venerar el terror y en reunión de cancilleres europeos solicitó su derrocamiento. Hoy lo sentó al lado del  guerrillero abatido Ahamed Jabri, tildándolo terrorista político. Tampoco le serán extrañas a Schlosser las permanentes humillaciones y zancadillas que el gobierno israelí le propina a este pacifico  líder palestino, cuya consecuencia inmediata no es otra que fortalecer al tan odiado movimiento terrorista Hamas. En la tregua del reciente operativo Pilar de Seguridad, Abbás brilló por su ausencia en tanto Israel legitimó ante todo el mundo a Hamas como auténtico líder de los palestinos.

Es de suponer que después de semejante declaración que contradice básicamente la visión del gobierno de Israel en uno de los aspectos centrales de su existencia, el presidente de la institución judía de más alta jerarquía de una de las diásporas judías más importantes del mundo no puede quedarse tranquilo en su sillón criticando a los argentinos y agazapándose debajo de las alas del gobierno local. Si el destino y seguridad de Israel es un aspecto que influye directamente en la integridad y desarrollo de su colectividad y están entre los principios básicos de su mandato,  la actitud más normal que se espera de un líder de tal calibre seria enfrentar al liderazgo de Israel y golpear sobre la mesa.  

Hoy en día nadie puede poner en tela de juicio la lealtad a Israel del mitológico dirigente de la diáspora Nahum Goldman, quien repetidamente criticó a Israel en puntos que consideraba importantes. “Estoy convencido que hoy no hay nada mas imprescindible para Israel y para el pueblo judío que dar a conocer la opinión de los fracasos y fallas para crear las condiciones psicológicas, morales e intelectuales de un cambio básico en ciertos aspectos de la política israelí”[2]

En los últimos años, lamentablemente, la mayoría de los dirigentes de instituciones judías de la diáspora demostraron mucha debilidad y temor optando por otro camino, y en la práctica, se convirtieron en peones y voceros a las órdenes de gobiernos de Israel sin prestar atención las posibles implicancias para sus comunidades locales.

La problemática de la DAIA no se limitaría únicamente a las diferencia de visiones respecto de las políticas en Medio Oriente. A raíz de comportamientos de la sociedad israelí, existe otro conflicto no menos importante entre instituciones judías de la diáspora y sociedades locales donde están insertas.

La sociedad israelí en los últimos años tomó un giro extremista muy preocupante permitiendo la existencia, y lo que es peor, su desarrollo y amplificación, de fenómenos racistas, discriminatorios, xenofóbicos y antidemocráticos de incalculable magnitud. La DAIA no deja de lado ningún acto de esta naturaleza en Argentina y muchas veces en el mundo sin su correspondiente repudio, salvo en Israel. De todos los cientos y tal vez miles de casos de esa naturaleza que se sucedieron en Israel en contra de ciudadanos árabes o trabajadores extranjeros, en los últimos 5 años, solo en dos oportunidades la DAIA publicó dos escuetos y anodinos comunicados repudiando profanación de sitios religiosos no judíos en Israel.

Nadie en la colectividad judía se debe sorprender si esos típicos comunicados o declaraciones de sus instituciones y líderes repudiando o denunciando actos antisemitas o discriminatorios en Argentina, y curiosamente en distintas partes del mundo, caigan en oídos sordos dentro de la sociedad argentina. La respuesta más lógica de este público es relacionarse con recelo a denuncias de una institución judía que en forma consistente oculta o se calla la boca ante las mismas o peores transgresiones sociales en el Estado Judío y en nombre del judaismo que tanto defiende y adula.

No debe ser ninguna sorpresa si la sociedad argentina le quita a la DAIA toda autoridad moral para hablar de defensa de los derechos humanos desde el momento que no se inmuta al ver a Jerusalén, capital de Israel, con un tercio de su población viviendo en su territorio soberano sin ciudadanía. Apátridas.

Concentrando sus esfuerzos en contra de unos pocos grupos marginales de verdadero tinte antisemita, aunque carentes de influencia, la dirección local descuida el flanco más importante: las corrientes centrales de la sociedad. En los últimos años los judíos, como colectividad, viven prácticamente aislados de su alrededor argentino mientras que la dirección comunitaria encuentra sus excusas codeándose en lujosos despachos y fastuosos hoteles con autoridades gubernamentales guiadas por intereses circunstanciales. Lentamente esas corrientes centrales argentinas toman distancia de la comunidad dado que ante mínimas críticas por el accionar belicista de Israel, inclusive en boca de destacadas personalidades o intelectuales locales, reciben como respuesta de forma inmediata el apelativo de antisemita según la línea de defensa que se le exige de Jerusalén.

La realidad de los últimos años nos demuestra que Israel lidera un original proyecto de constituir una potencia supranacional en base a su descomunal poder político y militar junto a los poderosas influencias políticas y económicas de líderes judíos en varios países del mundo. Lamentablemente somos testigos de un preocupante fenómeno antidemocrático con líderes judíos del mundo o parlamentarios locales de origen judío que se convierten en cómplices de este proyecto interfiriendo en instituciones políticas locales a favor de Israel, sobornando (perdón: financiando) parlamentarios locales no judíos para que actúen a favor de Israel, o directamente operando, en nombre de instituciones judías, como gestores de acuerdos entre países terceros – ejemplo: tratados de libre comercio entre países de Latinoamérica y EE-UU.

Las primeras palabras del nuevo presidente de la DAIA nos dan mucha esperanza que sea un legítimo representante de los intereses de la comunidad judía local y capaz de revertir esa preocupante tendencia a ser un sumiso sirviente de las órdenes del gobierno de turno en Israel.  El señor Schlosser tiene que decidir si se convertirá en la primera golondrina que anuncia la llegada de la primavera, o como sus antecesores, seguirá siendo un ave de mar que busca madriguera anunciando tempestad de esta manera.

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 23-11-2012 http://daniel.kupervaser.com/

 



[1] “Con un encendido discurso, Julio Schlosser asumió como nuevo presidente de la DAIA”, Iton Gadol, 19-11-2012.

[2]  “Israel ¿hacia dónde?”, Nahum Goldmann, Editorial Shoken (en hebreo), 1976, pág. 7

3 Comments on Presidente de DAIA: ¿golondrina o ave de mar?

  1. Espero que la asunción del nuevo presidente de la DAIA sea un verdadero apoyo ,Julio Schossler ,

    para las negociaciones de paz entre Israel y Palestina y si la golondrina que anuncia la primavera de un representante

    auténtico de los intereses de la comunidad judía local. A la nueva esperanza nos sumamos,Inés

  2. Enteradísimo de la opinión política de Israel,seguro,unabrazo Daniel,Inés

  3. Hace instantes casi se ha dado en la ONU un paso fundamental hacia la convivencia en paz, esa es mi esperanza. Deseo de quienes ejercen el poder en ambos bandos (sí, … bandos) tengan la capacidad e integridad necesarias para decidir hacia el futuro. Un futuro que superará sus propias vidas y que cambiará la historia. Un abrazo Daniel.

Leave a comment

Your email address will not be published.


*