De líder incuestionable a marioneta

Las próximas elecciones generales de Israel previstas para Enero 2013 pueden convertirse, paradójicamente, en el punto de inflexión donde la única democracia de Medio Oriente caiga directamente en un insólito estado de anarquía con una marioneta como Primer Ministro.  

Desde el punto de vista de liderazgo y conducción, en Israel se consolidó un modelo muy singular como resultado de las elecciones en los últimos años. El diseño y legislación de normas que determinan los principales aspectos de la dirección y control del desarrollo del país quedó en manos de un estrato compuesto por cuatro diferentes grupos con la mira puesta en cuatro propósitos muy distanciados uno del otro. Sorpresivamente, y hasta el momento, estas facciones lograron sortear satisfactoriamente visibles contradicciones o enfrentamientos entre ellos, inclusive, en algunos casos se palpa un avanzado grado de complementación y cooperación. Se trata del grupo que representa los intereses de los grandes emporios económicos y magnates ligados a ellos, de religiosos ultra ortodoxos, del movimiento de colonización civil de Cisjordania y por último el establishment de seguridad. No hay un proyecto nacional, como se debería suponer, sino que la base programática del gobierno no es más que una colección cuidadosamente redactada de aspiraciones sectoriales de esas poderosas comunidades de intereses. 

Netanyhau, como cabecera del proyecto hasta ahora, demostró que carece de una visión futura o estrategia a largo plazo de Israel pero esto se compensa con una habilidad directiva y manipulativa sin parangón en el panorama político israelí. Su genialidad no fue producto de su condición de estadista brillante ni de su modelo ideológico. Su gran destreza y capacidad fue enmarcar y consensuar al máximo las aspiraciones de cada una de esas minorías dominantes en un marco legal básicamente democrático, inclusive sobreponiéndose a obstáculos ligados a relaciones internacionales. Con sus sofisticadas artimañas esquivó todo tipo de encontronazo entre objetivos contradictorios sin importar el enorme costo que afectó intereses de la mayoría de la ciudadanía de Israel, por el momento, claramente flemática. No en vano todos los sondeos de opinión hacia las próximas elecciones otorgan una gran posibilidad que continúe sin modificaciones sustanciales el actual reparto de escaños a favor del bloque de Netanyhau.

Netanyhau intenta ser un obediente discípulo de la escuela de Jabotinsky y Begin que soñaron con el Gran Israel, pero siempre consientes de la prioridad de un viso democrático. Atento a peligros de una colonización desaforada junto a un efusivo desdén a críticas internacionales, Netanyhau, avanzó a pasos medidos aunque constantes a la par que equilibraba su partido y gabinete con la presencia de personalidad afines políticamente aunque muy meticulosos en proyectar imágenes de un Israel respetuoso de un orden democrático occidental moderno y en defensa de instituciones básicas como la independencia del poder judicial.

La repentina y rápida sucesión de dos acontecimientos políticos hicieron tambalear el monolítico liderazgo de Netanyhau. La vergonzosa tregua con Hamas, después de repetidas promesas que los exterminaría en el campo de batalla, junto a las claras perspectivas de una resonante debacle diplomática en la ONU con el reconocimiento de Palestina como Estado Observador no miembro, encendieron la alarma en el grupo de sus prosélitos que niegan toda posibilidad de instituir un estado palestino y permanentemente intentan llevar adelante una masiva e inmediata colonización civil judía en Cisjordania.

La respuesta no se dejó esperar. Las elecciones internas del partido Likud de días atrás fue el escenario en donde le señalaron claramente a Netanyhau “hasta aquí con la delicadeza”. Atento a la avalancha que se le venía encima, Netanyhau se esforzó en promover la elección de candidatos tanto veteranos como nuevos con la misma visión de cuidar esa crítica armonía del partido que garantice un futuro accionar equilibrado y no extremista. Los resultados constituyeron una resonante cachetada política para Netanyhau. Los afiliados al partido Likud patearon afuera groseramente a todos aquellos guardianes de la ley y de una moral política limpia para dar lugar a una lista liderada por futuros parlamentarios intransigentes y combativos dispuestos a modificar todo orden que garantice igualdad de derechos a ciudadanos no judíos e impulsar acciones con el objetivo de borrar definitivamente del horizonte político la opción de un estado palestino.

Al conocerse los resultados de la elección interna del Likud, Nadav Haetzni, destacado periodista de la línea dura de la colonización judía en Cisjordania, instó claramente a los nuevos candidatos a destapar la verdadera cara de Netanyhau “reclamando respuestas inmediatas”, entre ellas, “exigir la difusión de un comunicado con la posición oficial donde el discurso de Bar Ilan[1] contradice la nueva política gubernamental de Israel y el fiel compromiso de no desviarse de esa línea”. En otro párrafo el mismo artículo aconseja a los futuros parlamentarios desmantelar la plantilla de funcionarios profesionales del ministerio de justicia para instalar expertos a medida.[2] 

Da la impresión que los días de Netanyhau como líder indiscutido han pasado a la historia y de hoy en más tendrá que adecuarse a los dictámenes de sus parlamentarios extremistas. Es de suponer que este tambaleo de su liderazgo también será usufructuado por el resto de grupos de intereses participes tan naturales de su coalición. En su nueva posición, Netanyhau más se parecerá a una marioneta que señala con su mano la dirección según el hilo que le tire el grupo de intereses de turno.

Netanyhau no tardó en demostrar su adaptación a la nueva función. Al otro día de la votación en la ONU que aprobó la nueva categoría de Palestina, su gabinete aprobó la construcción de miles viviendas a ser erigidas en una zona que imposibilita la continuidad territorial de un futuro estado palestino en Cisjordania, y de esa manera, abortar definitivamente tal idea.

Daniel Kupervaser

Herzlia – Israel 30-11-2012  http://daniel.kupervaser.com/



[1]  Discurso de Netanyhau en la Universidad de Bar Ilan en Junio de 2009 donde aceptó de principio la creación de un estado palestino.

[2] “Destapar la cara”, Nadav Haetzni, Maariv, 28-11-2012

3 Comments on De líder incuestionable a marioneta

  1. Al parecer un Estado de Israel democrático y justo parece bastante improbable. ¿Porqué la indiferencia de la mayoría?

    Un abrazo, Inés

  2. Reconocida Palestina, I

  3. lidia ostrovsky // December 1, 2012 at 2:39 pm // Reply

    La biografia de la politica israeli me parece excelente, con respecto al futuro ESTADO PALESTINO, el adjetivo suena ,ni bien ni mal, hasta diria que “no suena”.-Israel “tomara represalias”, eso me suena feo.-

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