Netanyahu escupe al mundo en la cara

Los resultados de la votación en la última asamblea de las Naciones Unidas demostró la existencia de una abrumadora mayoría de países que ve la necesidad de la instauración de un estado palestino independiente por encima de las coartadas y caprichos de Israel. La conducción política de Israel, guiada por un fundamentalismo expansionista, captó tal conducta como una afrenta al honor nacional, y por ende, determinó la toma de represalias destinadas a sabotear toda posibilidad de materializar tal propósito. Al otro día de la votación el gobierno ordenó la construcción de miles de viviendas en Cisjordania, especialmente en el corredor Jerusalén – Maale Adumin de manera que imposibilita toda continuidad territorial a un futuro estado palestino.

La arrogancia de la actitud del gobierno de Israel actuó como boomerang dejando al Estado de Israel en una situación insólita que difícilmente se pueda encontrar parangón en la historia moderna.

Es muy claro que los 138 estados que apoyaron la nominación de Palestina como Estado Observador en la ONU reprueban la política de colonización judía en los territorios conquistados en la guerra de los 6 días. Los 41 estados que se abstuvieron en la misma votación adoptaron una actitud ambigua sopesando sus relaciones especiales con Israel, aunque sobre el tema a decidir concuerdan con la mayoría en censurar la colonización israelí. De los 8 países que apoyaron a Israel en la decisión, 4 de ellos son de poca consideración por ser nano estados  con un total de población que no pasa de los 200 mil habitantes (Micronesia, Palaos, Nauru e Islas Marshall). Aquellos importantes (EE.UU, Canadá, Panamá y la República Checa), dieron a conocer con posterioridad al bochornoso acto de represalia Israelí de los últimos días explicitas declaraciones que se oponen categóricamente a la colonización judía en Cisjordania.[1]   

Sin lugar a dudas, y con todas las pruebas sobre la mesa, se puede decir que tal vez por primera vez en la historia del último siglo la política central de un país es declarada como grave violación de normas internacionales por prácticamente la unanimidad de los países del mundo que se aunaron públicamente a tal efecto. Hasta los nefastos planes del nazismo tuvieron el apoyo público y defensa de algunos países y gobiernos. De la misma manera, hasta casi el último momento y antes de su caída, algunos países, entre ellos Israel, se negaron a censurar o ser participes del boicot en contra del Apartheid de Sudáfrica.  

Netanyahu no se conformó con la brutalidad política de su reacción a los resultados de la histórica votación de la ONU. Ante la coincidente crítica universal es necesario escupir en la cara de todos los países del mundo y para ello incrementó aun más los planes de construcción en Cisjordania en los barrios Ramat Shlomó y Guivat Hamatos[2], dos entornos en territorios de Jerusalén Oriental conquistados en 1967.

Para ser honestos, no se puede culpar solamente a Netanyahu y seria más adecuado usar la expresión “escupimos en la cara a todo el mundo”. Los partidos mal denominados del centro, que virtualmente representan la oposición y teóricamente tendrían posturas encontradas en este aspecto central de la visión política israelí, en la realidad, lamentablemente, se comportan como participes activos del mismo posicionamiento.[3]  

Esta llamativa situación no debe confundir e interpretarse de ninguna manera como aislamiento internacional de Israel. Todo lo contrario. La gran mayoría de los gobiernos del mundo, movidos por intereses,  seguirán cooperando con Israel y solo se conformaran con refinadas críticas en un lenguaje diplomático de compromiso. El motivo de tan enigmático comportamiento reside en el tremendo pavor, inclusive de grandes potencias, de duras represalias directas del inmenso poder de influencia israelí o de zarpazos de largos brazos de toda clase que es capaz de movilizar en el mundo.

Por el contrario, ese tipo de disuasión no influye sobre los pueblos del mundo quienes se exponen al y registran día a día el accionar prepotente y desconsiderado de Israel con el apoyo declarado e incondicional del liderazgo judío de las diásporas. Los pueblos no se olvidan y sería importante tenerlo en cuenta, pues un buen día pueden pasar factura.

Ojala me equivoque.

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 20-12-2012 http://daniel.kupervaser.com/

  



[1]   “Panamá preocupada por planes de colonización de Israel”, Organización Editorial Mexicana, 5-12-2012. – “EE.UU sobre la construcción en Cisjordania: Actos provocativos de Israel”, YNET, 18-12-2012. – “Primer Ministro de Canadá amonestó a Netanyahu por ordenar construcción en E1”, Haaretz, 12-12-2012. – “La Unión Europea desconcertada por la intención de Israel de construir en E1” Haaretz, 10-12-2012 (incluye explícitamente a la República Checa)

[2]  “Se ordenó la construcción de 1,500 viviendas en Ramat Shlomo”, Ynet, 17-12-2012, “Se autorizó la construcción de 2,600 viviendas en el barrio Guivat Hamatos”, Haaretz, 19-12-2012.  

[3] “Tzipi Livni: El mundo se está equivocando con los asentamientos” Iton Gadol, 12-12- 2012 –  “Yejimovich: Israel debe seguir financiando asentamientos”, Israel en Línea, 18-12-2012, “Mofaz: Maale Adumin será unida a Jerusalén”, Ynet, 16-11-2005,  – “Yair Lapid guiña a la derecha”, Maariv, 17-10-2012.

1 Comment on Netanyahu escupe al mundo en la cara

  1. Hola, Daniel.
    Quiero expresarte mi agradecimiento por tu artículo. Como fotoperiodista cubrí la Iª Intifada y la Declaración del Estado Independiente Palestino en Gaza y West Bank. Desde entonces no he podido desprenderme de ese conflicto en el que creo que se reflejan las contradicciones de todo el mundo.
    Con motivo del lanzamiento -hace dos días- del magazine que te ha pasado como website, me gustaría contar con tu permiso para reproducir íntegramente tu artículo en nuestro medio. Siempre respetamos y firmamos las fuentes. Te sigo en facebook y gracias por tu conciencia.

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