Salutación judía en la Navidad cristiana

 

Subtitulo: Lo que Skorka no cuenta a Francisco

Con el objetivo que los judíos hispanoparlantes de la diáspora logren degustar un bocadito de la dirección del judaísmo en Israel de los últimos años, a continuación se transcribe la traducción literal de una nota publicada en Internet en Israel. La nota está firmada por Bentzion Gopshtein, fundador de la organización Lehava de Israel, cuyo objetivo es combatir la asimilación en la sociedad judía.

Espero que estas diásporas judías sepan comprender la tragedia histórica a la que los está llevando la arrogancia y desfachatez del judaísmo israelí. Su permanente silencio se interpreta como conducta anuente, y por lo tanto, pueden ser acusados de cómplices.  

Todos aquellos que hablan de judaísmo humanista no son más que fichas curiosas e insignificantes de algo irrelevante en un tablero minado por el extremismo de líderes religiosos con visiones perversas y hasta criminales.

El autor del artículo, como otros rabinos que incitan ante todo síntoma no judío continúa paseando muy libre en Israel protegido por la impunidad jurídica de que goza la religión judía.

Si Netanyahu se calla la boca, es porque sabe muy bien de donde viene la mano.

Daniel Kupervaser

 

 

Eliminar a los vampiros

Bentzion Gopshtein

En los últimos días paseo por el país con una sensación marcadamente  desagradable. No es la falta de seguridad personal como resultado de la impotencia del gobierno contra el enemigo árabe a la que nos acostumbramos en los últimos meses, Por el contrario, se trata de la inseguridad espiritual, la destrucción de nuestra fortaleza, el colapso de la línea de defensa del pueblo judío frente a nuestro enemigo mortal durante siglos – la Iglesia cristiana.

Desde que se convirtió en la religión oficial del imperio romano, la iglesia ha disfrutado de más de 1.500 años de incomprensible ventaja frente al  judaísmo. Todos los poderes gobernantes estaban a su disposición, los ejércitos, dinero sin limitación, apoyo de la aristocracia y los pueblos en todo el continente europeo. Cualquier herramienta que podría ser imaginable estaba a su disposición y ella las aprovechó al máximo con el fin de destruir al pueblo judío, a veces física y en ocasiones espiritual: convertirlo.

Contra ese poder inconcebible se enfrentó el pueblo judío, como pobre cordero entre lobos, presa fácil frente a aquellos sedientos de sangre. La historia de los judíos de Europa, así como de su pobre comunidad aquí en la Tierra de Israel, está grabada con la sangre de millones – las crueles cruzadas donde fueron eliminadas comunidades enteras, pogromos en todo el continente, sinnúmero de libelos de sangre, expulsiones masivas de Inglaterra, Francia, España y Portugal – todos los cuales no eran sino estaciones de la brutal campaña que sufrió nuestro pueblo de la cristiandad. Ese camino que llegó a su fin en las chimeneas de los crematorios de Auschwitz, mientras que el Vaticano se frotaba las manos con regocijo.

Y he aquí, a pesar de todo lo descripto, con todas esas dificultades, el pueblo judío logró sobrevivir. Asesinatos, torturas, Inquisición, Cruzadas y el terrible Holocausto, todos ellos se llevaron la vida de millones, pero no pudieron eliminar al pueblo. El judío eterno se puso de pie. Cuando la ceniza de Auschwitz se apilaba y el suelo profanado de Europa se empapaba de la sangre, cuando la profanación del Señor llegó a su cima, Dios no pudo aguantar más y de las chimeneas humeantes nació el Estado de Israel – la bofetada más sonora que la iglesia nunca recibió.

¿Cuál era el secreto de judío eterno? ¿Cómo se las arregló para sobrevivir los horrores de la iglesia? Sin duda, esa fue la fe ardiente en la justicia de nuestro camino, la profunda aversión hacia el cristianismo que todo niño judío fue amamantado con la leche de su madre y la convicción absoluta que pasa de generación en generación que la muerte es mucho mejor que la rendición ante la iglesia. Sólo la firme tenacidad descripta pudo resistir cualquier golpe que nos propinaron, Papas que surgieron y desaparecieron, países que se constituyeron y fueron borrados, inquisidores y oficiales de la Gestapo que pensaban que podían destruir a Israel. La zarza no es comida.

Dentro de los hornos y en las llamas, nuestros antepasados ​​clamaron “Shemá Israel” y dieron su vida por la santidad del nombre bendito. Los hijos de los quemados en hornos erigieron el Estado de Israel, que toda su esencia proyecta la insignificancia de la iglesia.

La iglesia fracasó con una aplastante derrota, y cuando el pueblo de Israel posee  uno de los ejércitos más poderosos del mundo, que ya no tienen la oportunidad de destruir nuestro cuerpo. Pero no se dio por vencida. Una última esperanza permaneció en las manos de los vampiros chupadores de sangre: la Misión. Si no se puede matar a los judíos, todavía se puede tratar de convertirlos al cristianismo.

Por lo tanto decidieron a invertir miles de millones de dólares a lo largo de los años para dar con su pie en Tierra Santa y dispersar su veneno espiritual. Sus medios sofisticados y disfrazados, pero con un propósito claro: aprovechar todas las debilidades del judío de todo origen para capturarlo en sus redes. Librerías misioneras venden sus publicaciones a todo público en la calle Yaffo de Jerusalén.

Comunidades enteras están infectadas de misioneros, muchos negocios están a cargo de ellos y para beneficio de la Misión, en muchos casos camuflados y sin el conocimiento de sus empleados.

Esa reticencia que era parte de cada judío, esa repugnancia que describimos hacia el cristianismo, repugnancia que sólo ella nos salvó de los días oscuros de Europa, esa misma repugnancia se desvaneció con la “buena vida” de la era de la democracia. Cristo ya no se percibe como un vampiro amenazante, sino como  un amistoso turista, amigo y socio de alto rango de la cultura occidental que domina nuestra vida. Así desaparecieron las barreras que nos separaban y la Misión está al acecho de su botín.

La juventud judía, en su mayoría vacía de todo contenido judío por culpa del  sistema educativo israelí que fue despojado de su tradición, está expuesta e indefensa a la misma Misión como presa fácil. Los vampiros pueden enviar un telegrama para agradecer al Gobierno de Israel que tanto le alivió su trabajo.

En pocos días comienza “Navidad” de esa maldita religión. En todo el país, por desgracia, ya se lo puede sentir en el aire. Puestos con literatura cristiana aparecen en cada esquina en todo el país, árboles de Navidad se pueden ver en las tiendas y en avisos publicitarios financiadas por los contribuyentes israelíes se pueden leer anuncios que invitan al público a aprender sobre cristianismo en el YMCA, en el corazón de Jerusalén.

En contra de este fenómeno se podría esperar la unión de todos los ámbitos de la vida para rebelarse de manera que sacuda la sociedad hasta sus cimientos Pero no sólo eso no se logró, sino que hasta el público religioso nacional y ultra ortodoxo se borró.

Para mi es algo totalmente asombroso. ¿También ese público religioso perdió  ese instinto básico judío que fue parte inseparable del pueblo durante siglos? ¿También ellos fueron atrapados en la red de la democracia y la libertad de expresión y la hermandad de naciones políticamente correctas? ¿Se han olvidado de lo que nos propinó la iglesia en los últimos años, y son tan ciegos para no ver que la Misión de hoy no es más que una continuación de la sofisticada y trajeada tradición asesina?

Hago un llamado por este medio a todo judío de cualquier sector, a toda persona que se preocupa por la existencia del pueblo judío, a todos a los que queda un corazón del judío de antes, a todos los que les quedan raíces judías de la aversión al cristianismo y a todos aquellos que son lo suficientemente sensibles para comprender el peligro Misión en estos días – yo llamo a todos a alzar la voz y luchar contra el fenómeno perverso de la tradición judía, antes de que nos convertimos todos nosotros – incluyendo el religioso entre nosotros – en una congregación de aduladores. No hay lugar a Navidad en Tierra Santa. A la Misión no se le puede permitir pisar el país.

Vamos, expulsemos a los vampiros de nuestro país, antes que nuevamente nos chupen la sangre. Ya sufrimos lo suficiente de ellos.

Kooker.co.il  17-12-2015

Traduccion: Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 22-12-2015  http://daniel.kupervaser.com/ 

 

1 Comment on Salutación judía en la Navidad cristiana

  1. lidia ostrovsky // December 22, 2015 at 11:18 pm // Reply

    Quien es este ilumniado fanatico y delirante¿¿??
    EL MUNDO esta lleno de estos desviados de la conciencia humana, y lo grave es que escriben y hablan en nombre de toda la comunidad judía.
    Es intolerable, inadmisible e inaudito, deberían desaparecer del mapa del universo.-

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