Dosis de éxtasis en la prensa judía

“Todo parece indicar que el éxtasis de la comunicación conduce a la desaparición de lo real”. Leonardo Oitana – Universidad Nacional de Rosario.

Da la impresión que Jorge Rozemblum, Director de Radio Sefarad, interpretó inversamente las Coplas de Manrique cuando su opinión de la realidad judía de nuestros días se basa en que “cualquier tiempo pasado fue peor”.

En una reciente nota de actualidad, el conocido periodista del ámbito judío sostiene que, para elevar la moral de los judíos, a diferencia del pasado ya no hace falta la lectura de medios informativos antisemitas para que judíos sean descriptos como poderosos e influyentes. “Afortunadamente, los tiempos han cambiado (y mucho), así como lo que podemos contar de nosotros mismos. Ya podemos volver a leer la prensa judía, para conocer más lo que somos y hemos sido capaces de superar, y sentirnos más orgullosos que nunca de mostrarnos”[1].

Es totalmente lógico y comprensible que, ante situaciones tensas y conflictivas de un grupo étnico o nación, un profesional de la comunicación de pertenencia invierta parte de su tarea informativa en inyectar optimismo y ánimo a su grupo de referencia. De ninguna manera, esta función podrá pasar por alto la exigencia básica del profesionalismo informativo: reflejar la realidad en la mayor medida posible.

En el caso en cuestión, la mayoría de los argumentos del periodista judío, lamentablemente, no proyectan una imagen fidedigna de la realidad. El artículo de Rozemblum, reproducido por numerosas páginas informativas en Internet, muy bien podría ser considerado como un intento de alucinar a las comunidades judías hispanoparlantes con la inyección de una dosis de éxtasis mediático. Sus indicadores nos muestran que nos estamos acercando al gran día del Mesías.

En palabras de Rozemblum,” si observamos el antisemitismo en la diáspora, aunque persisten muchos de los prejuicios, la cantidad de ataques físicos ha disminuido en las últimas décadas. El propio concepto de antisemitismo es rechazado de forma casi unánime”.

Interpretando correctamente el mensaje de este distinguido periodista, no se puede llegar a otra conclusión más que catalogar al gobierno de Israel, direcciones comunitarias judías de la diáspora y medios de información judíos como tergiversadores de la realidad, obstinados en confundir y atemorizar a los judíos del mundo. La conclusión es inevitable si se tiene en cuenta la siguiente documentación.

  1. “No puede ser que 70 años después de la Shoa, todavía se pueda ver antisemitismo en su total esplendor” (Netanyahu, Primer Ministro de Israel, 24-1-16 Arutz 7)
  2. “Líderes de Europa: devuelvan a los judíos la sensación de seguridad que han perdido” (Rivlin, Presidente de Israel, 13-1-2015, Haaretz)
  3. “Para el Comité Judío Americano – AJC- el incremento del antisemitismo en Latinoamérica es un hito sin precedentes en las últimas décadas” (Iton Gadol, 7-9-14
  4. “Preocupante aumento del antisemitismo en las redes sociales” (Jerusalén Online publicado en Radio Jai 27-1-16).
  5. “El antisemitismo volvió a crecer y cada vez se expresa más en la Web”, Informe Anual de DAIA, (Clarín 29-10-15).
  6. “Europa es el epicentro del antisemitismo donde más del 40% de los ciudadanos tiene puntos de vista contra Israel y los judíos”, Informe de antisemitismo del Ministerio de Educación de Israel, (El Financiero, México, 15-2-16).
  7. “La reedición de Mi Lucha de Adolf Hitler, después de estar prohibido durante 70 años, es el libro más vendido en Alemania”, (Infobae, 16-4-16).
  8. “El Consejo Israelita llamó a judíos a no usar la kipá, por temor a nuevos ataques”, (Telam, 12-1-16).

Una pena que Rozemblum no publicara su artículo con mayor anticipación.  Según su opinión, “poderosas iniciativas como las del movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel) han perdido fuelle y muchas de sus acciones acaban en tribunales o retractaciones”. Si empresas israelíes o consorcios internacionales que operan en Israel se hubiesen asesorado en su tiempo con Rozemblum, seguramente hubiesen podido evitar espectaculares triunfos de BDS.

  1. Presionada por las amenazas de boicot, la empresa israelí Soda Streem trasladó sus plantas de Cisjordania a territorio israelí dentro de los límites de 1948, (The Marker, 10-3-16).
  2. Por la misma razón, Ahava, la famosa empresa israelí de cosmética con materia prima del Mar Muerto, desmanteló su planta en territorio palestino y la reubicó en la zona de Ein Guedi, (The Marker, 10-3-16).
  3. La empresa internacional G4S, dedicada a la seguridad, anunció la liquidación de sus negocios en Israel donde ocupaban a 8000 empleados, también motivada por la amenaza de boicot, (The Independent, Inglaterra, 11-3-16).
  4. El ejemplo más bochornoso es sin duda el comportamiento de Partner, la empresa israelí de telefonía. En un claro alineamiento por el boicot, la empresa internacional Orange decidió dar por terminados sus negocios en el Estado Judío. Por tal motivo, tomó la iniciativa de romper una exitosa cooperación con Partner, aceptando pagar 90 millones de Euros a la empresa israelí como indemnización. Orange tuvo el orgullo de pagar 90 millones de Euros para ser fiel a su conducta. La empresa israelí prefirió la vergüenza del dinero adaptándose al boicot, (Calacalist, 30-6-15).
  5. Esta lista seguramente será ampliada en un futuro próximo, si se tiene en cuenta la reciente decisión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU de preparar una lista negra de empresas privadas que colaboran con la colonización judía en Cisjordania

La diplomacia internacional es, en ojos de Jorge Rozemblum, otro aspecto que da suficientes motivos de euforia al pueblo judío. “A pesar de la impresión que solemos tener, Israel nunca ha tenido como ahora tanto respaldo y países con los que mantiene relaciones diplomáticas y comerciales”.  

Realmente, si no se tratase de un proceso de critico desgaste del respaldo internacional de Israel, el documento de Rozemblum muy bien podría ser considerado un chiste de mal gusto. En los últimos meses diversos sectores de la comunidad internacional tomaron decisiones en contraposición a propuestas o conductas israelíes, en el mejor de los casos, o directamente menospreciando a Israel o su gobierno, en el peor de los casos.

Solo resta enumerar el estrepitoso fracaso personal de Netanyahu de impedir la firma del acuerdo entre las potencias del mundo e Irán, la reprobación de la designación de Dani Dayan como Embajador en Brasil para terminar como Cónsul en New York, la decisión europea de etiquetar los productos israelíes provenientes de Cisjordania.

En los últimos días se agregaron dos enfrentamientos diplomáticos importantes.  Después del fiasco en Brasil, ahora Italia exige de Netanyahu desistir del nombramiento de Fiamma Nirenstein como Embajadora de Israel en Italia.

La declaración de días atrás de Netanyahu que Israel no se retirará nunca de las alturas del Golán, movilizó un coro de protestas. No vale la pena dedicarles tiempo a aquellas del Secretario General de la ONU o de la Liga Árabe. Sin embargo, no se puede pasar por alto la pública e inmediata reprobación de dos viejos e íntimos amigos de Israel: EE. UU y Alemania. Ambos dicen que el dominio y colonización israelí del Golán y los territorios palestinos es una clara contravención de normas internacionales. En otras palabras: los mejores amigos, así como todos los países del mundo, le dicen a Israel que su comportamiento en esas zonas es el de un delincuente de guerra.

Es muy probable que para los judíos de la diáspora la lectura de medios informativos a su gusto, “esos de la prensa judía”, les proporcione una autosatisfacción ideológica muy excitante. Interiorizarse real y seriamente de la realidad: eso seguro que no. Con ese objetivo más vale que lean prensa judía y no judía, de derecha y de izquierda, nacional e internacional, religiosa y secular, a favor y en contra de Israel.    

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 21-4-2016 http://daniel.kupervaser.com/

[1] “Volver a la prensa judía”, Jorge Rozemblum, Radio Sefarad, 15-4-2016

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