Sembrar conquistas para cosechar aberraciones

Mientras que el clamor popular de la mayoría extremista israelí exige sus cabezas, la izquierda israelí condecoró dos generales israelíes con medallas de honor por sus patrióticos esfuerzos en mantener el carácter judío y democrático de Israel. Revelando que son capaces de salir de las filas, estos veteranos oficiales demostraron tener una clara percepción del peligroso proceso en el que está embarcada la sociedad israelí y no dudaron en hacer pública sus críticas.

El General Gadi Aizenkot, Jefe del Estado Mayor del Ejército, consideró muy poco valiente vaciar un cargador de ametralladora sobre una niña palestina de 13 años porque consideraron un serio peligro una tijera en sus manos con la que amenazaba a los soldados que dispararon[1]. Pese a una masiva protesta popular, Aizenkot tampoco dudó en justificar el enjuiciamiento del soldado que remató con un tiro en la cabeza a un terrorista palestino abatido que agonizaba en el suelo.

El General Yair Golán, Subjefe del Estado Mayor del Ejército, aprovechó el acto conmemorativo de la Shoa para resaltar su incomodidad por la repetida aparición de síntomas aberrantes en la sociedad israelí de estos días. “Si hay algo que me da mucho temor en la rememoración de la Shoa, es la identificación de procesos que producen estremecimiento que ocurrieron en Europa y Alemania entonces, hace 70, 80 y 90 años, y encontrar atestiguamiento de su presencia aquí y hoy, en nuestro alrededor”, expresó textualmente el general[2].

Si bien ambos generales son acreedores del merecido elogio por su valiente actitud, es inadmisible que funcionarios de este nivel sean coronados con el título de adalides y guardianes de valores humanos y morales del judaísmo, cuando ellos mismos, junto a sus pares del ejército, acarrean sobre sus hombros una parte importante de la responsabilidad del surgimiento y desarrollo de esos síntomas que tanto critican.

Desde el fin de la Guerra de los 6 días, el ejército de Israel, además de su sagrada función de brindar seguridad al país, se convirtió en brazo operativo y columna vertebral que sostuvo y permitió la expansión desaforada de la colonización civil judía en Cisjordania. En este marco, fue el respaldo de la usurpación de tierras y la opresión de población civil palestina para mantenerla carente de derechos civiles básicos. Nadie se debe sorprender si el resultado de esta conducta se tradujo en la mente de amplios sectores de la población judía israelí como la autorización a subvalorar, por no decir despreciar, la propiedad y la sangre palestina.

En ese sentido, tanto Aizenkot como Golán, fuera del acatamiento tácito y estricto a la función que el ejecutivo de Israel le impuso al ejército en Cisjordania, también aportaron su granito de arena en acciones o declaraciones. Están cosechando las aberraciones que no son más que el resultado de haber sido participes en la siembra de una conquista y dominación territorial.

Para el General Aizenkot, al igual que muchos grupos terroristas, atacar objetivos civiles causando enormes daños y victimas al enemigo es un medio legítimo. En una entrevista en donde detalla su estrategia de bombardeos masivos a aldeas libanesas declaró que “la posibilidad de sufrir víctimas civiles es el principal motivo que frena a Hesbollah”[3].

El General Golán fue comandante de la región Cisjordania durante 2005-07.  En una oportunidad en ese periodo firmó un acuerdo que otorgaba significativas concesiones a favor de colonos judíos en detrimento del derecho de palestinos en el mercado de Hebrón. El Fiscal de Estado canceló dicho acuerdo y Golán fue amonestado por el Jefe del Estado Mayor. En el año 2007 fue nuevamente amonestado debido a que autorizó a una unidad militar el uso de la “norma del vecino”. Este procedimiento, que consiste en el uso de civiles palestinos como escudos para proteger soldados israelíes en un allanamiento de vivienda, fue previamente prohibido por la Corte Suprema de Justicia de Israel[4].

Las recientes declaraciones de los generales Aizenkot y Golan no representan una novedad en el paisaje militar israelí. Da la impresión que una rara bacteria ataca a generales o jefes de los Servicios de Seguridad cuando llegan o se aproximan a la edad de jubilarse. Durante todo su servicio se sintieron muy cómodos reluciendo alas de atemorizadores halcones para ser sustituidas, al final de su servicio, por las de una pacífica paloma, tal como ocurrió con muchos otros generales, cabeceras del Mossad y Jefes de los temibles Servicios de Seguridad.

Sin duda, el ejemplo de Abraham Shalom (Z”L), Jefe retirado de los Servicios de Seguridad, es muy típico y representativo. En la foja de servicios de Shalom quedó registrado un horroroso episodio. Tras la detención sanos y salvos de 2 terroristas palestinos que secuestraron un ómnibus en el año 1984, Shalom dio la orden de ejecutarlos a sangre fría, pero la justicia israelí lo indultó por adelantado. En un documental reciente expuso un mimetismo político casi profesional cuando declaró que “nosotros nos convertimos lentamente en conquistadores profesionales. Nosotros movilizamos la mayoría de nuestros jóvenes y allí ven un brutal ejército de conquista, parecido a los alemanes de la segunda guerra mundial”[5].

En tanto y en cuanto el Estado Mayor del Ejército no se plante con firmeza detrás de la consigna “Seguridad si, colonias civiles no”, la valiente actitud de Aizenkot y Golan, probablemente, pasen al archivo del olvido y la sociedad israelí persista en su conocido sendero de la degeneración moral.

La única variante que se puede predecir es la posibilidad que en un futuro cercano veamos desfilar generales israelíes en los estrados de la Corte de La Haya culpados personalmente de crímenes de guerra, tal como la colonización civil en Cisjordania es reconocida, salvo curiosas excepciones, por todas las naciones del mundo.

Ojalá me equivoque.

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel, 7-5-2016 http://daniel.kupervaser.com/

[1] “Defendemos la casa, cuidamos de la la pureza de las armas”, Circular del Jefe del Estado Mayor, Ejercito de Israel, 30-3-16

[2] “Ministro de Defensa defiende al General Golan”, Haaretz, 5-5-16

[3] “Entrevista al General Aizenkot”, Yediot Aharonot, 3-10-08

[4] “Mazus canceló el acuerdo del mercado de Hebrón”, Maariv 3-4-06, Ashkenazi amonestó al general Golan, Maariv 18-10-07 

[5] “Los guardianes del umbral”, Pág., 356, Dror More, Editorial Yediot Aharonot, Israel 2014

3 Comments on Sembrar conquistas para cosechar aberraciones

  1. julio may // May 7, 2016 at 4:24 pm // Reply

    Los militares israelies se retiran relativamente jovenes y parece que con sus declaraciones en realidad NO critican al ejercito sino que buscan su lugarcito en la arena politica

  2. La disociación entre el bien y el mal absoluto
    La “Prensa judia” no debe deslegitimizarse permitiéndose la disociación como un mecanismo de defensa escindiendo la realidad entre la falsa retórica absolutista del bien y del mal.

  3. Ines Olarra // May 12, 2016 at 11:09 pm // Reply

    Bien Daniel

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