Dinámica del posicionamiento internacional de Israel

Nadie se debería sorprender de la seguridad con que ambos bandos, la coalición y la oposición israelí, responden contradictoriamente a la consulta respecto del posicionamiento internacional de Israel.

La oposición, también denominada izquierda, resalta el continuo proceso de desgaste y distanciamiento internacional producto de la reacción de amigos tradicionales a las políticas provocativas de Netanyahu.

Para Tzipi Livni, “la profundización del aislamiento internacional de Israel no es un desastre natural, sino una desgracia como resultado de las políticas del gobierno de extrema derecha”[1]. Para Herzog, cabecera de la oposición, “El creciente aislamiento de Israel afecta drásticamente su posicionamiento en el mundo y en el bolsillo de cada uno de sus ciudadanos”[2].

El oficialismo responde con calma asegurando aquello de “business as usual”. Periódicamente surgen propuestas de boicotear a Israel en distintos países o agrupaciones, pero las rápidas y sobre todo contundentes respuestas y amenazas de represalias de Netanyahu aseguran que el pueblo judío puede dormir con tranquilidad.

El Primer Ministro de Israel se encarga de trasmitir sosiego. “Los intentos de boicotear a Israel no son morales ni justificados”, por lo tanto “no conseguirán su objetivo.”[3]. Un año más tarde aseguraba: “Israel es más fuerte que cualquier boicot”[4].

Cada bando dispone de suficientes argumentos y pruebas que confirman la veracidad de sus afirmaciones. Los medios internacionales informan con alta periodicidad el surgimiento de nuevos, y muchas veces exitosos, proyectos de boicotear a Israel. De la misma manera, el gobierno de Israel e instituciones judías del mundo acumulan suficientes gestos y medidas de instituciones internacionales y gobiernos que llevaron al fracaso algunos de esos proyectos.

De todas maneras, se estaría cometiendo un serio error de apreciación si el analista se centraliza únicamente en la descripción del posicionamiento actual de Israel, una evaluación estática. Mucho más importante es dar un enfoque dinámico que dirija la mirada a los procesos, y, sobre todo, se arriesgue en un posible desarrollo futuro.

Unas pocas frases pueden describir esta evolución.

  1. Con la acumulación de un creciente potencial estratégico y un significativo poder de influencia de directivos de instituciones judíos en la diáspora, Israel se ganó el amparo de líderes de países e instituciones de importancia global. El juego de intereses promovió el acercamiento de los centros de decisión del mundo a Israel, incluso con políticas de apoyo, pese a que periódicamente los mismos líderes se vieron en la obligación de criticar públicamente a Israel por su conducta con los palestinos.

 

  1. En el aspecto inverso, se puede decir que Israel paulatina y progresivamente va en proceso de perder la calle, los pueblos. Las políticas de colonización civil y conquista territorial, opresión de otro pueblo e imposición de un Apartheid racista en Cisjordania, fomentaron en las sociedades del mundo un creciente sentimiento de desprecio y repulsa hacia Israel, y desde que Netanyahu impuso la exigencia de reconocer Israel como estado judío, hacia el judaísmo.

 

  1. Hasta los últimos tiempos, los movimientos de protesta en contra de Israel no lograron un serio asidero en estratos gubernamentales y de instituciones globales. Pero en la vereda de enfrente, en crecientes sectores de las distintas sociedades, sí consiguieron penetrar en lo más profundo de su corazón. Es de suponer que la tozudez típica israelí traerá aparejado una permanente ampliación de sus bases.

 

  1. Todo intento de evaluar el desarrollo futuro dependerá de la dinámica que se establezca entre los distintos estratos sociales de un país, probablemente antisraelíes en su mayoría, con sus respectivos gobiernos. En otros términos, todo dependerá de la medida en que intereses gubernamentales puedan desoír, o no, el progresivo clamor antisraelí de sus electores.

 

Retornando a los medios, es posible actualizarse de la delicada situación a la que ha arribado Israel en este último tiempo en la mente de sociedades que en un pasado cercano se las consideraba “amigas”.  “En un sondeo del Instituto IPSOS de EE. UU, se llegó a la conclusión que el 33% de la población estadounidense piensan que boicotear a Israel es justo. Para Inglaterra, en un sondeo similar, el resultado es peor aún: 40%”[5].

La repentina aparición de Bernie Sanders como candidato presidencial demócrata en EE. UU, con logros preelectorales dignos de admiración, se constituyó en la última alarma que ulula ante un posible, próximo y drástico cambio de la sociedad estadounidense hacia Israel. Reflejando una progresiva inclinación por intereses palestinos de amplios sectores que lo apoyan en su partido, este nuevo candidato exige que la plataforma electoral demócrata incluya “una posición más imparcial en el conflicto israelí-palestino”. Según el Wall Street Journal, esta conducta borraría el pasado demócrata como el partido pro-Israel de EE. UU[6].

El gobierno de Israel está plenamente compenetrado de los peligros de esta tendencia mundial. A tal punto que le concedió al Ministerio de Asuntos Estratégicos la autoridad de montar y gestionar el enfrentamiento a los movimientos de boicot contra Israel.

Lamentablemente, en este como en casos similares, el contrataque mediático israelí se queda sin argumentos serios y convincentes. Repetidamente se recurre a la acusación de “antisemitismo moderno”, “judeofobia” o “intentan borrar a Israel del mapa”. La diplomacia israelí malgastó esas imputaciones a tal punto que las vulgarizaron y banalizaron de manera que sociedades del mundo prácticamente ya no las tienen en cuenta. Del fracaso de esa táctica israelí no hace falta ir muy lejos para comprobarlo. El Contralor del Estado de Israel publicó recientemente un informe donde detalla el fracaso israelí en combatir a BDS (Boicot, desinversión y sanciones contra Israel)[7].

Es posible que nada cambie y continuemos por generaciones con la política del status quo que tanto defiende Israel con la protección del servilismo estadounidense.  

Mucho más probable es que en estos tiempos seamos testigos de un punto de inflexión histórico en lo que respecta al posicionamiento de Israel y el pueblo judío en el mundo. En un futuro cercano, la continuidad de la política de Netanyahu podría crear un enfrentamiento entre intereses de gobiernos de países amigos y gran parte de su población que, en su visión, no está dispuesta a continuar con el apoyo incondicional a un país avasallador.

Bajo esas condiciones, seguramente, Israel se podría convertir en un país opresor, discriminador, totalmente aislado y encerrado en sí mismo (ejemplo Corea del Norte), o, si da un gran viraje en su política colonialista, en un nuevo Israel totalmente distinto.

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 31-5-2016 http://daniel.kupervaser.com/

[1] “Livni ataca a Netanyahu”, Arutz 7, 7-1-15.

[2] “Herzog: El aislamiento internacional afecta el bolsillo de los israelíes”, NRG, 8-1-15

[3] “Es injustificado boicotear a Israel”, Globes, 2-2-14

[4] “Israel es más fuerte que cualquier boicot”, NRG, 27-8-15.

[5] “Un tercio de la población de EE. UU considera justo boicotear Israel”, Mako, 30-5-16

[6]Democrats vs. Israel”, Wall Street Journal, 27/5/16

[7] “Informe del Contralor del Estado destaca fracaso de Israel frente BDS”, RadioJai, 26-5-16

3 Comments on Dinámica del posicionamiento internacional de Israel

  1. INES OLARRA // June 4, 2016 at 8:02 am // Reply

    SI DA UN GRAN VIRAJE,INSHALA

  2. INES OLARRA // June 4, 2016 at 8:04 am // Reply

    SI DA UN GRAN VIRAJE INSHALA DANIEL UN BESO INES,SERÁ UN SUEÑO O …

  3. INES OLARRA // June 5, 2016 at 11:31 pm // Reply

    EL DISTANCIAMIENTO DE ISRAEL SI SERÁ UNA DEGRACIA,GRACIAS DANIEL,INÉS

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