DERECHA O EXTREMA DERECHA, ESA ES LA ÚNICA CUESTIÓN DEL ELECTORADO JUDÍO ISRAELÍ

Con la elección de Avi Gabai como líder máximo y candidato a Primer Ministro por el partido Avodá (laborismo), el electorado judío israelí cerró definitivamente el tablero de las posibilidades de coronar el nuevo liderazgo en las próximas elecciones. El rango de alternativas se sitúa únicamente entre la derecha y la extrema derecha. Esa es la cuestión que cada ciudadano judío tendrá que decidir. Como buen discípulo de sus predecesores, Shimon Peres y Ehud Barak, también Avi Gabai comprende que en estos tiempos es necesario adaptarse y saber convivir con consignas de derecha si se pretende ingresar a la cabina de mando de ese buque que se llama Israel.

Gabai se proyecta como un líder muy ambicioso y vanidoso. En los festejos por el triunfo en las elecciones internas del partido ya se animó a prometer que “hoy comienza la gran cruzada que nos llevará a cambiar al gobierno actual”[1]. Dos meses más tarde agregó: “hasta mediados de 2018 hay una gran probabilidad que yo sea nominado Primer Ministro de Israel”[2]. En el diseño de su estrategia proselitista no olvidó una precisa apreciación anterior de su boca: “la sociedad israelí quiere derecha”[3].

Bajo estas condiciones, el nuevo conductor del laborismo israelí encajonó los viejos lemas socialistas transigentes para lanzarse a conquistar el electorado israelí. En primer lugar, fue sincero consigo mismo y con el carácter racista inherente del electorado judío israelí. En su primer posicionamiento significativo rompió todo vínculo posible con el partido que representa masivamente a ciudadanos árabes israelíes. “No nos sentaremos juntos con la Lista Árabe Unificada en el mismo gobierno. No veo nada que nos una” declaró como si viviera 100 años atrás y ese más del 20% de la población israelí se tratara de leprosos.

El proceso de mimetización con la extrema derecha demanda una serie de afirmaciones consecuentes. Para no exasperar demasiado a colonos judíos de Cisjordania y sus aduladores, Gabai se compromete a invertir todos los esfuerzos posibles para lograr la paz con los palestinos, pero eso sí, sin afectar en lo mínimo los intereses de esas colonias judías consideradas ilegales y un delito de guerra por el derecho internacional y todas las naciones del mundo. Consultado en un reportaje televisivo sobre la posibilidad de desmantelamiento de colonias judías en el marco de un acuerdo de paz con los palestinos, respondió: “Si se hace un acuerdo de paz, ¿Por qué se requiere desmantelar? Se pueden encontrar soluciones que no demandan desmantelamiento”[4]. Brillante. Nació un genio de la política israelí. ¿Cómo es posible que a nadie se le ocurrió durante 50 años una idea tan original y tan cómoda para los palestinos?

La lista de sedantes del pensamiento político la completó con dos declaraciones más. Gabai se incorporó a la prepotencia típica del equipo de Netanyahu que argumenta que “no hay entre los palestinos una contraparte seria para negociar”, y “siempre es necesario ser agresivo”[5]

Si Gabai está convencido que el flanqueo por la derecha lo puede llevar a la oficina del Primer Ministro de Israel, está cometiendo un serio error de apreciación. Como máximo puede aspirar a los mismos y paupérrimos logros de Peres y Barak: convertirse en un pobre utilero y maletero político de Netanyahu o de su sustituto en caso que Bibi caiga por acusaciones de corrupción.

Encuentre las diferencias

La experiencia de los últimos 15 años demuestra que el electorado israelí se agrupó férreamente detrás de intereses sectoriales de corto plazo abandonando definitivamente toda visión integral del futuro político de la sociedad. La consecuencia es un permanente movimiento de votos entre partidos, mientras que el equilibrio entre los bloques (extrema derecha, centro derecha, izquierda judía y árabes) obedece a una pauta de comportamiento más o menos fija. Los sondeos de intención de voto del último tiempo continúan atestiguando este carácter, inclusive otorgando a Netanyahu y al Likud las mayores posibilidades de continuar liderando la formación de gobierno, pese a que la mayoría de la población no le cree en sus excusas de los casos de corrupción[6]. Las maravillas de la democracia judía.

La única excepción fue el percance que sufrió la extrema derecha por iniciativa de un renombrado líder como Sharon en las elecciones de 2006. En esa oportunidad se intentó introducir el concepto de “desconexión” a este movimiento político, proyecto que como se sabe finalizó en una debacle y, retrospectivamente, acentuó una mayor inclinación hacia la derecha y la intransigencia en la sociedad israelí. La siguiente sinopsis agrupa los resultados y composiciones de coaliciones gubernamentales a principio de cada cadencia de las ultimas 5 elecciones.

Número de escaños por partido en las últimas 5 elecciones

Congreso N. 16 17 18 19 20
Fecha de eleccion Enero 20103 Marzo 2006 Febrero 2009 Enero 2013 Marzo 2015

 

Likud 38 12 27 (1)31 30
Religiosos Nacionales (2)13 9 7 12 8
Ultra Ortodoxos Sefar 11 12 11 11 (3)7
Ultra Ortodoxos Azken 5 6 5 7 6
Israel Beiteinu Liberman 11 15 6
Inmigrantes rusos 2

 

Total extrema derecha 69 50 65 61 57

 

Avoda – Laborismo 22 19 13 15 24
Yesh Atid-Shinui-Lapid 15 19 11
Jubilados 7
Kulanu – Kahalon 10
Kadima – Olmert 29 28 2
Hatnua – Livni 6

 

Total Centro-Derecha 37 55 41 42 45

 

Izquierda Judia 6 5 3 6 5

 

Partidos arabes 8 10 11 11 13

 

Total general 120 120 120 120 120

 

Composición de la coalición gobernante a principios de período

 

Bloque de extrema derecha

Likud Likud Likud Likud
Relig. Nac. Relig. Nac. Relig. Nac. Relig. Nac.
Ultra Ort Sefarad Ultra Ort Sefarad Ultra Ort Sefarad
Ultra Ort Azk Ultra Ort Azk
Israel Beitein Israel Beitein
 

 

Bloque de Centro – Derecha

Shinuy Yesh Atid
Jubilados
Kadima
Hatnua
Avoda Avoda
Kulanu

Fuente: Pagina Web Congreso de Israel. (1)Israel Beiteinu participó en lista conjunta con Likud. (2) Israel Beiteinu participó en lista conjunta con Religiosos Nacionales. (3) Potencial de otros 4 escaños desperdiciados por división interna y nueva ley de mínimo 4 escaños por partido  

Desde el momento en que la izquierda israelí y los partidos árabes son descalificados para ser parte de cualquier coalición gubernamental, restan en promedio alrededor de 100 escaños de los cuales se deben movilizar, al menos, 61 para obtener mayoría que sostenga el gobierno.

Bajo esas condiciones existen solo dos posibilidades de formar gobierno. La primera, con la mayor probabilidad de concretarse según la tradición de las últimas elecciones, el Likud forma nuevamente un gobierno de extrema derecha, agregando alguna lista del centro (entre ellos posiblemente Avodá) para aparentar un tono más refinado a su extremismo.

En la segunda alternativa, Lapid o Gabai promueven el liderazgo de un gobierno de centro derecha. En este escenario se hará necesario la incorporación del Likud o por lo menos dos de otros partidos del bloque de extrema derecha, trama prácticamente imposible de concretar, y si se logra, el gobierno recibe un fuerte tinte extremista de derecha.

Nada cambiará, más de lo mismo de los últimos años. Eso es lo que la sociedad israelí quiere, y eso es lo que va a recibir. Los frutos de un estado binacional los podrá disfrutar en un futuro no muy lejano. Esta vez el partido Avodá no podrá responsabilizar solamente al Likud. Hoy Gabai ofrece exactamente lo mismo.

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel, 21-10-2017  

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

[1]  “Avi Gabai fue elegido líder del partido Avodá”, Haaretz, 10-7-17

[2]  “Hasta mediados de 2018 hay una gran probabilidad que yo sea nominado Primer Ministro de Israel”, Mako, 19-9-17

[3]  “Gabai: la sociedad israelí quiere derecha”, Haaretz, 27-5-16

[4] “Gabai en contra del desmantelamiento de colonias judías”, Walla, 16-10-17

[5] “Gabai sobre el conflicto con los palestinos”, Haaretz, 16-10-17

[6]  “Sondeo de Intención de voto”, Yediot Aharonot, 22-9-17

 

2 Comments on DERECHA O EXTREMA DERECHA, ESA ES LA ÚNICA CUESTIÓN DEL ELECTORADO JUDÍO ISRAELÍ

  1. julio ioseph may // October 21, 2017 at 5:02 pm // Reply

    No es nuevo, sólo que deprime leer una y otra vez lo mismo. Por suerte me fui y lo convertí en un problema de otros….El pueblo israelí es de derecha y eso aprendí hace muchos años. Posiblemente desde 1977 que obtuvieron el gobierno por primera vez

  2. Inés Olarra // October 22, 2017 at 10:19 am // Reply

    Si indudablemente más de lo mismo. Asustan las estadísticas,pero el mundo

    parece inclinarse hacia la derecha sino directamente hacia la extrema derecha.

    Tan asustados estamos. ! Cuántos sueños perdidos! Un abrazo Daniel de Inés

Leave a comment

Your email address will not be published.


*