NETANYAHU REESCRIBE LA HISTORIA Y EMBAUCA CON EL FUTURO

Y vino el presidente de Egipto

Cómo me alegré

Con pirámides en sus ojos

Y en su pipa, la paz

Y le dijimos seamos amigos

Y vivamos como hermanos

Entonces él dijo: ¡Adelante!

Solo devuelvan los territorios

 

De “Todo irá bien”, de David Broza

Toda la esencia del histórico acuerdo de paz con Egipto que comenzó públicamente con el sorpresivo arribo de Saadat a Israel 40 años atrás, se describe en esta pegadiza estrofa. Todo israelí y gran parte del pueblo judío la saben de memoria y la tararean permanentemente. Esto no significa que Netanyahu no distorsione el relato, y lo que es peor, que los medios de información israelíes y judíos de la diáspora lo pasen por alto, y la mayoría de ese público se trague el cuento del Primer Ministro de Israel.

La ceremonia del parlamento israelí para conmemorar las cuatro décadas de ese valiente acto del difunto presidente egipcio fue una nueva oportunidad para compenetrarse de la arrogante y tergiversada visión del Primer Ministro Israelí. Netanyahu aprovechó la oportunidad para justificar su reconocida intransigencia ante los palestinos basándose en la versión que Saadat no tuvo más remedio que arrodillarse ante la estoica y pertinaz posición de Begin. Con ese objetivo Netanyahu se aferró a la memorable declaración del líder egipcio en honor del entonces premier israelí: “Vine a hacer la paz con un líder fuerte”

En la misma ocasión, para hacer un paralelismo entre Begin y él, acentuó que “Siempre se debe ser fuerte” y la remató insinuando que espera el momento en que los palestinos se arrodillen ante su persona: “todavía no me topé con el Saadat palestino”[1].

No se requieren muchos esfuerzos para confirmar que todo el discurso de Netanyahu no es mas que un grosero intento de reescribir la historia. Siguiendo un conocido refrán israelí, el acuerdo de paz entre Egipto e Israel es un buen ejemplo del típico caso en donde “el ternero quiere mamar tanto como la vaca quiere amamantar”. No fue una victoria por pulseada, sino conjunción de intereses. Todo está detallado en documentos originales en el Archivo Oficial del Estado de Israel[2].

El ternero quiere mamar tanto como la vaca quiere amamantar

A fines de agosto de 1977 Begin visitó Rumania donde le solicitó a su presidente Nicolae Ceaucescu trasmitir un mensaje a Saadat detallando el sincero interés de Israel en un acuerdo de paz. A su regreso, Begin informó en reunión de gobierno que el líder rumano escuchó de Saadat su anuencia a la organización de un encuentro directo entre representantes de Israel y Egipto. Aprovechando las buenas relaciones del Rey de Marruecos con Israel, Moshe Dayan, Canciller de Israel, viaja disfrazado a ese país en fecha 4 de septiembre de ese año. En esa oportunidad, Dayan le solicita al monarca marroquí que interceda ante el presidente egipcio para organizar un encuentro directo del más alto nivel. El 9 de ese mes se recibe respuesta positiva para que el Canciller israelí se encuentre en Marruecos con Hassan Tuhami, Vice Primer Ministro de Egipto.

En fecha 18 de septiembre Dayan viaja nuevamente disfrazado a Marruecos y dialoga con Tuhami. En su informe, el ministro israelí detalla que “Tuhami le trasmitió que Saadat está de acuerdo en negociar directamente con Israel debido a que el gobierno de Begin le trasmite confianza, pero condiciona el encuentro a un compromiso previo de Begin de una total retirada de los territorios conquistados en 1967”.

Sobre el mismo diálogo, el archivo israelí dispone del informe del Mossad donde se detalla la versión de Tuhami quien afirmó que “Saadat se ve a si mismo como soldado que su tierra fue ocupada. Él pide paz sin rendición. Si Begin da su palabra de honor que la tierra de Egipto será liberada, Saadat estaría dispuesto a discutir sobre todos los otros problemas”.

El resto es historia conocida. El 9 de noviembre Saadat anuncia su intención de viajar a Jerusalén donde arriba el 19 de ese mes.

No hay constancias escritas que Begin efectivamente prometió por adelantado la total retirada israelí de tierras egipcias, pero todo el mundo sabe que, retrospectivamente, éste fue el resultado: Israel desmanteló todas sus colonias que construyó desde 1967 y, pese a su estoica promesa de pasar su residencia a Neot Sinai, colonia israelí en esa península, liberó hasta el último grano de arena de tierra egipcia ocupada.

Efectivamente, Saadat vino a Jerusalén a hacer la paz con un líder fuerte, tan fuerte que fuese capaz de imponer a la sociedad israelí, borracha de la fuerza y victoria del 67, la devolución de todos los territorios conquistados y no que se ocupa únicamente de satisfacer caprichos de sus colegas de coalición para mantenerse en el poder.

Observando la perspectiva histórica, hoy se puede afirmar que la decisión estratégica de Saadat de firmar el acuerdo de paz con Israel aportó elementos mucho más significativos que solo la normalización de las relaciones entre dos países vecinos. Hoy se debe reconocer que se convirtió en un marco de referencia en la toma de decisiones relacionadas con los límites internacionalmente reconocidos a Israel.   

  1. La gran mayoría de los países del mundo reconoce la demanda la seguridad y existencia incondicional de Israel en los límites del armisticio de 1949.
  2. Los territorios de Gaza y Cisjordania son tierras que pertenecen al pueblo palestino, y la postura de Israel en esos territorios se la categoriza como potencia ocupante.
  3. La colonización judía más allá de las líneas del armisticio es una contravención a las normas del derecho internacional, y, por lo tanto, puede ser catalogada como delito de guerra. Desde el año 1967 Israel sostiene que tiene ese derecho basado en la interpretación de la resolución 242 del Consejo de Seguridad de ONU que demanda la retirada de Israel “de territorios conquistados en la guerra” y no “de los territorios conquistados en la guerra”.

Tras 39 años de titubeo, la comunidad internacional finalmente le dio un orden formal, claro y terminante a ese marco de referencia que Saadat legó a la historia. La resolución 2334 del Consejo de Seguridad de ONU, adoptada por unanimidad en diciembre de 2016 (la única abstención estadounidense fue más bien simbólica) sepultó definitivamente su precedente 242 y abrió las puertas de demandar a Israel en la Corte Internacional de La Haya por delito de guerra en base a la colonización civil de Cisjordania (y no por sus acciones militares en esa región o en Gaza).

Netanyahu embauca

El posicionamiento internacional de Israel de estos días se apoya básica y casi exclusivamente en el extravagante y grotesco Trump quien con sus políticas y declaraciones confusas es el responsable directo de la progresiva pérdida de influencia estadounidense en la región. El reciente acuerdo de Sochi liderado por Putin que fijó el nuevo ordenamiento de fuerzas en Siria demostró claramente que en esta parte del globo Trump pasó a ser un espectador sentado en la fila más alejada de la tribuna.

El flamante flirteo de Netanyahu con el nuevo liderazgo saudita como demostración de la ampliación de su base de apoyo nos trae a la memoria un proceso parecido que a principios de los años 80 del siglo pasado promovieron Sharon y Begin con la cúpula maronita del Líbano. ¿Recuerdan como terminó? Begin renunció y se encerró por vergüenza en su casa y en Líbano surgió la resistencia a la invasión israelí, que con el tiempo se convierte en el tan temible Hesbollah de hoy.

Ese es el futuro color rosa que promete el liderazgo fuerte de Netanyahu

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel, 24-11-2017 

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

[1] “Netanyahu: No me topé con el Saadat palestino”, Walla, 21-11-17

[2] Véase Pagina Web del Archivo Oficial Israelí, valor “Los contactos secretos con Egipto”.

4 Comments on NETANYAHU REESCRIBE LA HISTORIA Y EMBAUCA CON EL FUTURO

  1. Hace tanto que Netanyahu lo hace y todos parecen muy contentos,
    es algo increible y por supuesto incomprensible

  2. Inés Olarra // November 28, 2017 at 3:07 pm // Reply

    Los territorios de Gaza y Cisjordania son palestinos? Se nota.Un abrazo Daniel,Inés

  3. Ángel Catena García // November 28, 2017 at 3:22 pm // Reply

    Un gran artículo! Gracias, Daniel.

  4. Daniel Gelbert // November 28, 2017 at 5:58 pm // Reply

    La perdida de influencia norteamericana en la region empezo con Obama y creo que se debio a una mala lectura del potencial del fracking que le hizo pensar que podia prescindir o reducir el peso del petroleo del Medio Oriente y entonces desligarse de una region conflictiva.En cuanto al flirteo con los sauditas seria un gran error de Netanyahu no tomar en cuenta cual efimeras son las alianzas de paises en la region.

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