LA IMBECILIDAD DEL POPULISMO SEDUCE A LA SOCIEDAD ISRAELÍ

Un gobierno populista se caracteriza por enardecer a su población con declaraciones o leyes que apelan a enfrentar fantasías fatídicas de un enemigo que amenaza la existencia misma, identificado generalmente como parte de la misma sociedad, con el objetivo de enraizar en su electorado sentimientos de venganza y represalia sádicas contra ese enemigo. En la mayoría de los casos, esas declaraciones o leyes son exageraciones carentes de todo significado práctico y su único objetivo es seducir políticamente a las bases electorales para mantenerlas movilizadas e identificadas.

Cumpliendo con una de las promesas electorales de Avigdor Liberman, ministro de seguridad de Israel, la coalición gubernamental promueve un proyecto de ley que permita dictaminar pena de muerte a terroristas palestinos que viven en vecindad a judíos, en contra de su voluntad y sin ciudadanía. Según este ministro “el terrorismo demuestra una tras otra vez la necesidad de implementar la pena de muerte. Se trata de una herramienta disuasiva muy significativa”[1] 

La propuesta goza también del apoyo generalizado de los componentes del gobierno, incluyendo su más eximio representante del liberalismo: el ministro de finanzas Kahalon. El mismo Netanyahu expresó su plena identificación con esta iniciativa. En su visita a la familia de la víctima del ataque terrorista en la aldea Halamish declaró que “Llegó el momento de aplicar la pena de muerte a terroristas. Mi posición como Primer Ministro es que a terroristas se los debe ejecutar, simplemente que no se sonrían más[2]

No cabe duda que la amplia proyección pública de este proyecto es el resultado del clamor popular que se escucha repetidamente de hordas extremistas judíos reclamando “muerte a los terroristas”, y de la iniciativa de dar un tinte más judío al libro de leyes del país, incluyendo la conocida pena bíblica de “ojo por ojo”.

Lamentablemente, una población mayormente sumisa y carente de visión crítica, como la sociedad israelí, es incapaz de captar la verdadera realidad en el trasfondo de esta iniciativa. Toda esta función no es más que un circo populista en donde la imbecilidad política cumple el rol principal, enraizándose y generalizándose permanentemente en esa sociedad.

No queremos ser socios de este club

Como se sabe, desde la creación del Estado de Israel, palestinos de Cisjordania, Gaza o de otros países acusados de actos terroristas, son juzgados en jurisdicciones militares en donde la ley ya de entonces permite la condena con pena de muerte, eso sí, condicionada a decisión unánime. La única modificación del nuevo proyecto reduce esta condición a mayoría simple.

Pese a esta reglamentación, e inclusive ante aberrantes ataques terroristas del pasado, la pena de muerte para actos de terrorismo no fue impuesta en ningún caso. Mas aun, la visión practica y responsabilidad histórica de los rangos profesionales de la fiscalía militar determinó que en ninguna oportunidad se solicitara esta pena. Es de suponer que en tanto y cuanto las acusaciones continúen bajo responsabilidad de profesionales y no de políticos, nada cambiará en esa conducta que se convirtió en la naturaleza básica de la justicia israelí.

También el carácter disuasivo que Liberman intenta adjudicar a esta iniciativa se trata de un ardid populista. Tzvi Barhel lo explica muy claramente. “¿Cómo se puede pretender que la pena de muerte pueda disuadir a quien decididamente se propone llegar al paraíso prometido? Cuando él sale a cometer un atentado, él está preparado para encontrarse con la muerte al final del camino. Él sabe que su casa, o la de sus padres, serán demolidas. Ya trataron de disuadirlo por muchos medios: cadena perpetua, deportación, y hasta balas perdidas – dirigidas muy bien a los pies, que encontrarán el camino a su cabeza. Desde su punto de vista, no hay diferencia si es ejecutado por la justicia israelí, que no reconoce, o por decisión de un soldado cualquiera que casualmente se cruza en su camino”[3].

Lo que no se comprende es el borrón en la memoria judía del significativo fracaso de los ingleses en disuadir por medio de la pena de muerte en esta región tan solo 70 años atrás. La independencia del Estado Judío en 1948 se logró a pesar que el dominio extranjero en la región llevó a la horca “combatientes judíos que optaron por la vía del terror”, los que posteriormente fueron reconocidos como héroes nacionales. Ningún batallador judío por la independencia de Israel se sintió disuadido, todo lo contrario.

Evocación de combatientes judíos ahorcados por optar por el camino del terror

Liberman tiene registrado en su currículo otra promesa populista que, como la presente, solo sirvió de anzuelo para pescar otros ingenuos. En mayo de 2016 declaró en una entrevista televisada: “si me nombran ministro de seguridad, le daré 48 horas a Ismail Haniya (líder de Hamas en la franja de Gaza) para que devuelva los restos de los soldados y los ciudadanos israelíes prisioneros, sino que se considere muerto”. Liberman fue nombrado ministro de seguridad en mayo de 2016, hasta el día de hoy las familias de los soldados fallecidos y prisioneros vivos continúan esperando y Haniya aún sigue vivo.

Avijai Mandelblit, Fiscal de Estado y Asesor Jurídico del Gobierno, se opone enérgicamente a este proyecto. En su posicionamiento, el alto funcionario acentúa la carencia total de poder disuasivo de la pena de muerte tal como se percibe en el mundo moderno y desarrollado[4].  

Liberman y Netanyahu saben que se trata de un discurso populista, pero lo que también saben es que ese tipo de promesas permite canalizar el odio acumulado y enardece al electorado potencial, lo que conlleva a gozar del apoyo de la mayoría de la sociedad israelí. Todo el objetivo es brindar satisfacción a ese instinto perverso de venganza sádica a través de proyectos que puedan convencer que se hace sufrir a los palestinos.

Resolver el problema de los ataques terroristas es otro cantar. Para eso están el ejército, los servicios de seguridad y la policía. Los ministros tienen que ganar votos para permanecer en el poder, no importa el discurso.

Ojalá me equivoque.       

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel, 22-12-2017 

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

[1] “La coalición gubernamental promueve pena de muerte a terroristas”, Haaretz, 18-12-27

[2] “Netanyahu: llego el momento de aplicar la pena de muerte a terroristas”, Maariv, 27-7-17

[3] “A la horca, adelante”, Tzvi Barhel, Haaretz, 20-12-17

[4] “Mandelblit se opone a la pena de muerte”, Yediot Aharonot, 19-12-17

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