LAS LLAVES DE CÁRCELES ANTISEMITAS TAMBIÉN ESTÁN EN MANOS DEL LIDERAZGO JUDÍO

Anna Donner Rybak escribió un artículo conmovedor. Esa angustia de ser testigo de una andanada de improperios en contra de judíos la condujo al pensamiento de sentirse dentro de una “cárcel antisemita”[1]. Anna trasmitió con toda su honestidad y sinceridad ese “sentimiento reprimido que existe, vive y perdura, que se eleva desde el fondo de las cloacas. Estos sentimientos de desprecio por todo lo que tiene que ver ya no con Israel, sino con lo judío, alzan cada vez más su voz, no es como antes, que muchos lo pensaban, pero callaban, ahora el jubileo antisemita canta gozoso y gozado ante cada nueva oportunidad”.

No hay duda que el grito de Anna es muy autentico, comprensible, y más aún, justificado. El problema es que Anna se queda a mitad de camino. Como poeta y narradora, dispone de esa habilidad de captar y proyectar la realidad hasta en los más mínimos detalles que escapan al ciudadano común. Pero eso no es suficiente. Anna no hizo el menor esfuerzo en preguntarse ¿Por qué?, ¿Por qué ya no con Israel, sino con lo judío? ¿Por qué ahora y no antes?, ¿Por qué antes pensaban y callaban y ahora cantan? ¿Qué coyuntura produjo ese cambio? Esa es la cuestión que interesa.

La cárcel antisemita

Una persona que habla y describe a su pueblo no puede comportarse como un hincha de equipo de futbol en una tribuna que no se cansa de criticar o insultar al rival y loar a su equipo, no importa si sus jugadores cometen serios atropellos en el estadio. Eso es fanatismo y ese comportamiento es inadmisible en un miembro de un pueblo. La principal preocupación de esa persona que se siente comprometida con el destino de su pueblo es justamente denunciar y luchar en el marco de la ley por corregir aquellas conductas de sus pares que implican serias transgresiones a normas democráticas desde su punto de vista político.

Dedicarse a criticar o degradar al rival externo a la par que no se abre la boca o se alaba la política de sus líderes cuando esta se basa en la fuerza y la imposición tal como lo ve la gran mayoría del mundo, proporciona mucha satisfacción. No solo eso, también puede acarrear el apoyo de ciertos políticos o intelectuales interesados. Pero al fin de cuentas, esta visión aporta muy poco a solucionar problemas, y, sobre todo, garantiza un rechazo generalizado de la gran mayoría de la opinión pública de los pueblos del mundo.

No por casualidad, el punto de inflexión del “antes” y “ahora” del que hace referencia Anna se lo puede señalar casi con exactitud 15 años atrás. Es justamente la oportunidad en que el liderazgo israelí comenzó a imponer el reconocimiento de Israel como “Estado Judío” en las condiciones de las negociaciones por un acuerdo de paz con los palestinos.

Desde el momento que Israel impuso esa cláusula con el apoyo expreso y absoluto de las direcciones de las diásporas judías, en ojos de pueblos del mundo toda protesta en contra de lo que consideran atropellos que comete Israel en los territorios ocupados de 1967, dirigida en contra de Israel, los judíos o el judaísmo, es lo mismo y en amplios sectores de esos pueblos se convierte en legítima. Justamente en estos días el prestigioso Instituto Nacional de Estudios de Seguridad de la Universidad de Tel Aviv (INSS) presentó la Evaluación Estratégica de Israel para 2017-2018. Refiriéndose a las campañas internacionales de deslegitimación de Israel y el judaismo, allí se menciona expresamente que “las acciones y políticas de Israel en el flanco palestino presentan un serio desafío y se convierten en una herramienta útil para los enemigos de Israel”[2]

Sería un grave error de apreciación desentenderse de ese malestar general que se difunde en todas las sociedades del mundo ante el sometimiento de un pueblo sin derechos civiles por generaciones. Los gobiernos se callan, tartamudean e inclusive cooperan con Israel, pero diferentes marcos sociales expresan periódicamente, algunos con claridad, otros con violencia, su desprecio hacia la identidad judía, justamente por el apoyo mayoritario de los liderazgos judíos de la diáspora a la a la política de conquista del Estado Judío.

En esta oportunidad no se puede pasar por alto otros dos comportamientos de las colectividades judías de la diáspora que tomaron mucho auge en los últimos tiempos y que, a mi entender, agregan leña al fuego de la aversión hacia los judíos.

El primero es el grosero comportamiento de donantes judíos en campañas proselitistas de la primera potencia del mundo, EE. UU., para luego convertirse en sectores de presión que, como se ve públicamente, de alguna manera interfieren y fijan la política exterior de ese país en beneficio de Israel. Para muchas personas, con visiones no necesariamente extremistas, este fenómeno muy bien puede ser catalogado como la compra de poder en EE.UU. con dinero judío. Muy probablemente cada día sean más quienes evalúan esta actitud en el marco de un plan judío satánico de controlar el mundo descripto en un famoso libro considerado antisemita 100 años atrás.

El segundo, muy común en Latinoamérica en los últimos años, habla de la doble lealtad que las direcciones comunitarias judías exigen de todo judío en el servicio publico local. Para esto solo basta los ejemplos de Timerman de Argentina considerado “traidor de la colectividad” y Judío de Mierda en páginas de la colectividad judía[3], o el otorgamiento de premios por parte de instituciones judías a Andres Roemer, ex representante de México en UNESCO, a raíz de su despido del servicio exterior mexicano por rehusar a votar en contra de Israel pese a las órdenes de sus superiores.

Es difícil entender aquella posición que no le da la suficiente importancia a las nefastas consecuencias de este tipo de conductas ante amplios sectores de las poblaciones que los circundan que se ven potencialmente humilladas al sentir cierto temor por representantes o funcionarios que en ciertas situaciones pueden estar subordinados a intereses foráneos judíos.

Si Anna se siente en una cárcel antisemita, es muy probable que las llaves que abren esas celdas también estén en manos del liderazgo judío, en Israel y la diáspora. Como lo menciona el INSS, no es suficiente solo con criticar al adversario. 

Para finalizar, ante la creciente ola de manifestaciones antiisraelíes y antijudías como consecuencia del operativo Margen Protector, Jack Terpins, el entonces presidente del Congreso Judío Latinoamericano, afirmó en septiembre 2014 que “la situación nunca ha sido tan mala para los judíos de nuestra región”[4]. Como respuesta publiqué un artículo donde afirmé: “Efectivamente, este distinguido líder de la diáspora judía está en lo correcto. Lo que Terpins y el resto de las direcciones comunitarias judías del mundo no prestan atención es que, muy probablemente, lo peor está por venir”[5].

Como es mi costumbre, sellé mi artículo de 2014 con la conocida expresión “ojalá me equivoque”. Aparentemente, creo no haberme equivocado.

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 20-1-2018

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

[1] En las cárceles antisemitas”, Anna Donner Rybak, Jai – Uruguay, 17-1-18

[2]Evaluacioin Estrategica para Israel 2017-2018”, INSS, 12-2017

[3] “Timerman, el judío de Mierda, Jai – Uruguay, 25-12-13

[4]  “Entrevista a Jack Terpins”, Radio Jai, 15-9-14

[5]  “Lo peor está por venir”, Daniel Kupervaser, 20-9-14

4 Comments on LAS LLAVES DE CÁRCELES ANTISEMITAS TAMBIÉN ESTÁN EN MANOS DEL LIDERAZGO JUDÍO

  1. Enrique Baruch // January 20, 2018 at 1:41 pm // Reply

    Entonces Israel debe permitir que los grandes terroristas sigan disparando y asesinando a ciudadanos del mundo, y por temor a lo que dirán.

  2. Exactamente eso vengo denunciando hace tantos años. Medir los mismos actos con dos varas.Una interesante nota http://diariojudio.com/opinion/netanyahu-y-el-antisemitismo/231210/ sostiene que el antisemitismo hoy es precisamente ANTI-RACISMO

  3. RUBEN SOCOLOVSKY // January 22, 2018 at 5:45 pm // Reply

    DE UNA VEZ POR TODAS HAY QUE CONSEGUIR PONER EN CLARO LA DIFERENCIA DE LA POLITICA DE ESTE GOBIERNO REACCIONARIO Y EL DERECHO DE ISRAEL A EXISTIR COMO CUALQUIER PAIS NORMAL DEL MUNDO. NADIE PIDIO BORRAR A ARGENTINA O CHILE POR LOS GOBIERNOS DE LOS GENERALES Y DE PINOCHET. HAY QUE SEGUIR MACHACANDO SOBRE ESTA DIFERENCIA. SALUDOS Ruben

  4. Inés Olarra // January 23, 2018 at 1:38 am // Reply

    El derecho a existir de Israel no se discute si su política

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