EL DEPORTE COMO REFLEJO DEL EGOCENTRISMO EN LA SOCIEDAD ISRAELÍ

VEN MUJER, VAMOS A FESTEJAR,

COMO HACE UN AÑO.

Y LO QUE ES BUENO PARA NOSOTROS,

ES BUENO PARA EL PAĺS

 

Ven mujer, vamos a festejar

De Yaakov Rotblit

 

Por más que pueda ser considerada una idea disparatada, muy probablemente un análisis detallado de ciertos aspectos del deporte representativo israelí puede convertirse en un camino suficientemente convincente para demostrar ciertos caracteres propios en la sociedad del Estado Judío de nuestro tiempo. Esto se hace más relevante si se trata de tirar por el suelo ciertas concepciones que vienen acompañando de años su desarrollo y que el liderazgo no se cansa de enfatizar, aunque la realidad muestra todo lo contrario.

Desde la creación del estado independiente, la sociedad israelí se caracterizó por un claro predominio de la abnegación, solidaridad y preponderancia del interés general sobre el particular. Tal vez, bajo la influencia del liderazgo nacional con fuertes sectores políticos cercanos a pensamientos socialistas, el estado, la sociedad en general y el grupo de cada uno en particular se convirtieron en el centro de interés.

Todo este orden comenzó a desmoronarse con el recambio político de 1977, se desplomó con los planes de estabilización del gobierno de coalición nacional de 1985, y finalmente desapareció con los gobiernos de las dos últimas décadas. El individualismo se convirtió de forma extrema en la ideología básica que guía la conducta de cada uno en particular. El lema básico es: “lo que es bueno para mí, es bueno para el país”, no importa si en la práctica se trata de una afirmación carente de base objetiva. Que cada uno se las arregle como pueda. La solidaridad y responsabilidad social que caracterizaron el pasado, se convirtieron en el ridículo. El mercado y la competencia lo arregla todo. La mayoría del pueblo obedeció las sugerencias de su líder y se enfiló sumisamente detrás de estas consignas.

Un corto resumen de los hitos más relevantes de la historia del deporte representativo israelí desde la declaración de su independencia en 1948 es un reflejo casi exacto de este drástico recambio en las enraizadas concepciones sociales del país. Los primeros años se caracterizaron por significativos logros de la representación israelí en deportes por equipos, especialmente en los más populares de ellos a nivel internacional: fútbol y básquet. Una gran sequia de premios fue la característica de las ramas de deporte individual en la misma época.

Con solo 22 años de independencia la selección de fútbol de Israel logró arribar a las finales del campeonato mundial de México 1970, ubicándose entre los 16 mejores del mundo. Su participación no fue un éxito, aunque se la consideró honrosa si se tiene en cuenta el trasfondo nacional de principiante. Esta fue la única oportunidad que Israel participó de las etapas finales de estos populares campeonatos ya que todos los intentos posteriores, incluyendo copas europeas, fracasaron estrepitosamente.

Las estrellas de México 1970: Shefer (DT), Shpigler, Shpigel y Faigenboim

Otra rama deportiva como el básquet también pasó por un sendero similar. Israel logró el título de subcampeón de Europa en el año 1979. A partir de ese momento todos los desafíos siguientes no lograron ni siquiera acercarse a esa honorable posición.

En este punto vale la pena señalar dos aspectos importantes. Pese al notable deterioro en el posicionamiento de seleccionados nacionales y equipos en representación de Israel en los últimos 35 años, no se puede dejar de lado el éxito de algunos deportistas en forma individual en instituciones de otros países y en ligas de renombre internacional, especialmente en básquet y futbol. El creciente individualismo del país creó las condiciones que nazcan deportistas estrellas, pero no equipos, menos aún seleccionados.

El prolongado éxito del club Macabi Tel Aviv en básquet es un hecho muy especial y no representativo para el caso en discusión. Se trata de una exitosa institución a nivel europeo y mundial que opera bajo condiciones similares a la diplomacia israelí en EE. UU: administración israelí, mucho dinero judío y agentes operativos (jugadores) no israelíes. Se puede hacer un paralelismo a un ejército de un país cuya mayoría absoluta de soldados son mercenarios pagos. Es legítimo, pueden usar el uniforme nacional, pero se está lejos de representar esa sociedad. Representan únicamente a los dueños del proyecto.

Frente a un claro y desastroso declive en los logros del deporte colectivo, la representación deportiva israelí en ramas individuales comenzó a florecer a partir de la década de los 90 del siglo pasado.

En el año 1992 en Barcelona se obtuvo la primera medalla olímpica, a partir de la cual y hasta la última olimpiada se acumularon otras ocho: una de oro, una de plata y siete de bronce. Todas las medallas, sin excepción, en deportes individuales: yudo, navegación a vela individual y kayak.

Otro deporte individual que tuvo sus estrellas de alto nivel internacional durante este último periodo fue el atletismo. Alexander Averbukh fue campeón mundial de salto en garrocha en los años 1999 y 2001 y Hana Minenko en carreras cortas en 2015. El tenista Amos Mansdorf escaló muy alto en el ranking mundial durante la década de los 90 del siglo pasado, lo mismo que su homóloga Shajar Peer en la primera de este siglo. Los últimos años comienzan a revelarse internacionalmente algunas atletas de gimnasia artística.

Gal Fridman, la única medalla de oro olímpica 

Esta nota no intenta afirmar categóricamente la existencia de una relación causa efecto entre el cambio de la visión ideológica de la sociedad israelí y el carácter de sus logros internacionales en deportes. Pero la fuerte correlación de ambos en el tiempo es muy determinante para soslayarla.

La gran mayoría de la sociedad israelí permanece indiferente ante un claro mensaje que proviene de la casa del primer ministro de Israel: Aférrate a lo que puedas. No importa a costa de qué o quién.  

El deporte es solo una pequeña ventana por donde se puede visualizar los caracteres de la sociedad en el Estado Judío de este tiempo. El egocentrismo que trasmite Netanyahu ya se propagó por toda la sociedad.

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 10-4-2018

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD  

2 Comments on EL DEPORTE COMO REFLEJO DEL EGOCENTRISMO EN LA SOCIEDAD ISRAELÍ

  1. julio ioseph may // April 10, 2018 at 2:33 pm // Reply

    Interesante perspectiva. Desde otra dirección podemos mencionar en el pasado la Historia, Koor, Clal, Eged, los kibutzim y hoy? Adelson, Lauder y muchos otros personajes incluidos Netanyahu y Barak

  2. Ángel Catena García // April 12, 2018 at 2:26 pm // Reply

    “El creciente individualismo del país creó las condiciones que nazcan deportistas estrellas, pero no equipos, menos aún seleccionados.” Creo que en esta frase se resume todo. Felicidades por el artículo.

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