“SOMOS UNA POTENCIA Y ESTO ES SOLO EL COMIENZO”

Para Jorge Rozemblum, los judíos pertenecen a un pueblo carente de poder “al que puede despojársele de todo, incluso de cientos de años de asiento pacífico en una tierra, con sólo proclamarlo. Los judíos tenemos un solo y autentico poder: el de sobrevivir”[1]. Justamente fue Netanyahu quien se encargó de contradecirlo.

“Somos una potencia y esto es solo el comienzo” proclamó fervorosamente Netanyahu semanas atrás en su discurso durante los festejos del 70 aniversario de la independencia de Israel. Pocos en el mundo pueden dudar de la veracidad de la primera parte de su afirmación. Muchos menos aún se hubiesen podido imaginar que las tres semanas que se sucederían darían la oportunidad de demostrar que el componente más significativo de su proclama está justamente al final de su mensaje.

Pese a sus reiteradas proclamas de alarmantes amenazas que la destrucción de Israel está a la vuelta de la esquina, por el contrario, la expresión “comienzo” en boca de Netanyahu proyecta una realidad irrefutable en donde el Estado Judío se encamina a pasos acelerados a controlar los principales centros de poder de estos tiempos.

El mundo moderno se encuentra básicamente bajo la conducción de 4 centros de poder: EE.UU., Unión Europea, Rusia y China. A uno, EE.UU., Israel lo tiene dominado y subyugado. A dos de ellos, Unión Europea y Rusia, los vigila y trata de manipular en su beneficio, generalmente con éxito. Con China, Israel negocia y tantea en un tipo de juego preliminar, hasta poder lograr el modus vivendi a medida.

En el frente estadounidense, la primera potencia del mundo, la dependencia de su diplomacia a intereses de Israel no representa ninguna novedad. Mas aun, tras el posicionamiento de Trump como nuevo presidente del país del norte, esta relación se profundizó y sofisticó hasta arribar a una llamativa sumisión.

En estas tres ultimas semanas el mismo Trump se encargó de proveer significativas pruebas de su servilismo incondicional al Estado Judío. Como se sabe, ex funcionarios jerárquicos del Mossad atestiguaron públicamente que la teatralización de Netanyahu con los archivos secretos de Irán se basó en información conocida de años atrás y reciclada. Pese a estas serias objeciones, nada pudo modificar la posición de Trump quien se aferró a este testimonio como pretexto principal en su decisión de sepultar definitivamente el famoso acuerdo relacionado con el desarrollo nuclear del país persa.

Este insólito condicionamiento a exigencias israelíes operado por Netanyahu con el más alto nivel ejecutivo de la política estadounidense dio lugar a distinguidos medios informativos de Israel a catalogar los sucesos en términos muy poco “políticamente correctos” y hasta humillantes para el pueblo estadounidense.

Para Anshel Pfeffer y Barak Ravid, el comunicado de Trump significa simplemente que EE.UU. se supeditó plena y totalmente a la doctrina de Netanyahu[2]. Uri Segal es un conocido comentarista israelí que difícilmente se lo puede identificar con el lado izquierdo del mapa político del país, sino más bien con el lado opuesto. En un interesante artículo señaló que “por un momento Trump habló como Netanyahu, y todo el desarrollo de los acontecimientos es el resultado de la estrategia israelí. Esta semana quedó claro que el verdadero Canciller en el gobierno estadounidense es Netanyahu”[3].

Un aspecto organizativo en el fastuoso acto de inauguración de la nueva sede de la embajada estadounidense en Jerusalén proyectó nuevamente el significativo poder de influencia del dinero judío en la administración del país del norte. En la primera fila del auditorio para los presentes, una ubicación preferencial y honorifica bajo todo aspecto, se reservaron dos lugares para Sheldon Adelson y su esposa Miriam. Esta actitud por parte de los organizadores estadounidenses no es casual.

 

Dinero judío consigue ubicación preferencial

Se trata de un multimillonario judío estadounidense, amigo personal de Netanyahu, que dilapidó cientos de millones de dólares durante los últimos años en la creación y gestión del diario de distribución gratuita Israel Hayom cuyo objetivo principal es promover el apoyo popular a la visión del primer ministro israelí. Como si esto fuera poco, en la política estadounidense Adelson se convirtió en el mayor donante de cientos de millones de dólares para candidatos del partido republicano, incluyendo Trump, caracterizándose por presionar en favor de medidas pro israelíes, como lo es el traslado de la embajada a Jerusalén[4].

Las tradicionales relaciones de cercanía entre la Unión Europea e Israel comenzaron a socavarse la última década y se agudizaron con la elección de Trump en base a diferencias de visión respecto de la solución del conflicto con los palestinos y el acuerdo de las potencias con Irán. A los efectos de neutralizar las “peligrosas iniciativas” de la Unión, Netanyahu, en una brillante maniobra, logró movilizar a las nuevas democracias nacionalistas anti liberales que últimamente se acoplaron a la comunidad europea (Hungría, Polonia, Rumania, Austria).

Esta vía le permitió sabotear todo intento de afectar intereses israelíes y dejar a los europeos alejados de toda interferencia en la región. Así quedó encajonado el proyecto de etiquetar en Europa productos importados de colonias judías de Cisjordania y su plenario de Cancilleres sintió en carne propia las exigencias de los nuevos amigos de Netanyahu de tal forma que no pudo aprobar un proyecto de declaración reprobando el traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén[5].

Las aspiraciones del oso ruso de retornar a Medio Oriente como parte de su zona de influencia merecieron una tajante aclaración sobre los límites que Israel está dispuesto a permitir. Su protección a Bashar El Assad no representa ningún inconveniente serio, inclusive es más bien interés israelí. El problema se suscitó con la vía libre que Putin otorgó a fuerzas iraníes y sus socios de Hesbollah para establecerse en Siria. Israel comenzó a atacar la instalación de armamento iraní moderno en suelo sirio.

Netanyahu advierte a Putin 

Aunque no hay pruebas concretas, da la impresión que Netanyahu no dudó en advertir a Putin algo que se susurra mucho en los medios israelíes. Toda amenaza con armamento ruso sofisticado, en manos de quien sea, en contra del accionar israelí sobre terreno sirio, será respondida de manera que demuestre la vulnerabilidad de famosos y modernos equipos bélicos rusos. En su momento, Liberman, Ministro de Defensa de Israel declaró que, si los modernos y sofisticados sistemas antiaéreos rusos son activados en contra de Israel, Israel los destruirá[6]. Esto podría acarrear cuantiosas perdidas en negocios de armamento ruso y un enorme daño a su posición estratégica internacional.

No por casualidad a pocas horas del regreso de Netanyahu de su último encuentro con Putin, los medios anunciaron que “Rusia no abastecerá el moderno sistema anti misilístico S-300 a Siria ni tampoco negocia su abastecimiento”[7]. Tras una reunión entre Putin y Assad, en estos días se anunció que “Putin exige la retirada inmediata de Siria de fuerzas estadounidenses, turcas, iraníes y de Hesbollah”[8]. Rusia también fue neutralizada por Israel.

China es una superpotencia que se encamina a igualar a EE.UU. en su poder económico. Por el momento, fuera de sus ambiciosos planes de expansión en ese campo, China no demuestra gran interés en aspectos estratégicos globales. Desde el punto de vista político, la gran potencia del este apoya tradicional y claramente la posición palestina. Este desacuerdo con Israel, hasta ahora, no representa ningún obstáculo para la creciente cooperación económica entre los dos países. Por el momento, Israel se comporta hacia China con mucho cuidado y respeto, sobre todo por no ser parte activa en políticas regionales. Mientras que Israel ataca ferozmente países que votan en su contra en organismos internacionales, el mutismo se generaliza en la diplomacia israelí frente a China que votación tras votación eleva su mano en contra de Israel.

Una repentina iniciativa a nivel estratégico mundial muy bien puede llegar a convertirse en el ruiseñor que anuncia un reordenamiento de las potencias mundiales en nuevos bloques que reemplacen los vetustos Oriente y Occidente. Medios informativos reprodujeron la noticia del diario alemán Die Welt según el cual “diplomáticos de la UE, Rusia y China se reúnen en Viena la próxima semana para discutir un nuevo acuerdo que ofrezca a Irán apoyo económico en contrapartida a una reducción de su programa misilístico y su apoyo a organizaciones terroristas”[9].

En este tema candente a nivel mundial, EE.UU. podría arribar a la situación de quedarse con un solo aliado de relevancia: Israel.

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 20-5-2018

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

[1] “El poder de los judíos”, Jorge Rozemblum, Director de Radio Safarad, en Vis a Vis 18-5-18

[2] “América adopta la doctrina de Netanyahu”, Anshel Pfeffer, Haaretz, 9-5-18, “Declaración de Trump, gran logro de Netanyahu”, Barak Ravid, TV 10, 9-5-18

[3] “El verdadero Canciller en el gobierno estadounidense es Netanyahu”, Maariv, 11-5-18 

[4] Para fuentes véase “Poder de influencia judía en el mundo: diatriba, profecía o realidad”, http://daniel.kupervaser.com/2018/03/13/poder-de-influencia-judia-en-el-mundo-diatriba-profecia-mito-o-realidad/

[5] “Bloqueo a declaración de la UE en contra del traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén”, Barak Ravid, TV 10 Israel, 11-5-18

[6] “Si los sistemas rusos antiaéreos modernos son operados contra Israel, los destruiremos”, Ynet, 24-4-18

[7] “Rusia no abastecerá el sistema S-300 a Siria”, Israel Defense, 12-5-18

[8] “Rusia exige de fuerzas extranjeras abandonar Siria”, Maariv, 19-5-18

[9] “Diplomáticos de la UE, Rusia y China discutirán nuevo acuerdo con Irán”, Haaretz, 20-5-18

Leave a comment

Your email address will not be published.


*