UN EJÉRCITO DISUADIDO DE ABATIR A HAMAS

Los primeros días de julio de cada año nos retrotraen a las controvertidas secuelas del operativo Margen Protector de 2014. Como se recordará, en los primeros días Netanyahu prometió dar un mayúsculo golpe a la capacidad militar de Hamas para lograr tranquilidad a la ciudadanía israelí por un largo periodo de tiempo[1].

Al término de los combates, el Teniente General Benny Gantz, entonces Comandante en Jefe del Ejército, aseguró que “Hamas recibió un gran golpe y la tranquilidad retornará a las poblaciones del sur de Israel”[2]. Esta afirmación es consecuencia directa de la visión estratégica muy arraigada en Israel que se basa en asestar dolorosos golpes al enemigo para disuadirlo de amenazas o futuras acciones en contra de Israel. Con Hamas les falló la estrategia.

La gran mayoría de los medios informativos de habla española, como generalmente ocurre, carecen de visión crítica y en el caso también se alistaron detrás del mensaje oficial destacando la gran victoria y tratando de enraizar en las diásporas judías las visiones oficiales israelíes. Así es el caso del grupo Hatzad Hasheni quienes simbólicamente contradijeron al poeta Jorge Manrique asegurando que “cualquier tiempo pasado fue peor”. En una nota ampliamente difundida afirman que “La caída en la fortuna de Hamás no es solo en temas políticos sino también en aspectos prácticos. Desde la década de 1990 hasta la “intifada de al-Aqsa”, hizo uso letal del terrorismo suicida. Sus sustitutos desde entonces – los cohetes, túneles y ahora terrorismo de cometas – son cada vez menos efectivos[3].

No es de nuestro interés demostrar que esta afirmación es un disparate en términos estratégicos y que dista años luz de la realidad que se vive en el área que linda la franja de Gaza. Su población esta sometida a una profunda angustia entre el periódico ulular de sirenas y el fuego de ataques criminales a cultivos y reservas naturales con barriletes incendiarios, todo ello sin recibir mayor consideración de parte de Netanyahu o del gobierno.

Mucho más importante es comprender otro aspecto de la realidad. Mientras que Avigdor Liberman, ministro de defensa, amenaza nuevamente a Hamas con otro duro golpe, e inclusive reconquistar la franja y derrocar a Hamas por la fuerza del ejército, al girar su mirada hacia atrás se da cuenta que se queda sin generales para ese desatinado proyecto.

 

Los generales defraudan a Liberman

Para Liberman, la situación en el frente sur se está convirtiendo en caótica y merece respuesta contundente e inmediata. Recientemente aseguró que “no se trata de barriletes, sino de un cambio en el equilibrio de fuerzas, desgaste permanente en la disuasión israelí y una creciente audacia por parte de Hamas. Es preferible actuar de inmediato pues el futuro demandará un precio mucho mayor. Es necesario llevar adelante y de inmediato un operativo amplio y doloroso contra Hamas y su liderazgo, inclusive a costo de una conflagración conjunta también en el frente norte con Hesbollah”[4].

Esta clara y combativa posición del ministro de defensa encuentra una dura oposición de parte de los generales del Comando del Ejército, del Shavak (Servicios de Seguridad) y el Consejo Nacional de Seguridad que están convencidos que “no se sale a la guerra por unos barriletes” y no tiene sentido dejarse arrastrar a una escalada bélica de la cual ninguna parte saldrá beneficiada. El ejercito propone conformarse con medidas preventivas y limitadas en búsqueda de una solución definitiva a los barriletes.

En boca de otro analista se menciona que la principal crítica de Liberman al ejército “es el resultado de un trascendido del alto comando militar que resalta la necesidad de un programa político-económico que ayude a sobreponerse a la crisis de seguridad”[5]. Probablemente Liberman se refiera a una evaluación económica de Gaza que los mandos militares le enviaron a Netanyahu. En ella, altos oficiales alertan que se está arribando a una situación caótica que merece consideración e iniciativas antes que explote en los ojos de Israel[6].

Toda esta visión que no da prioridad al uso de la fuerza como medio principal para resolver y dar un giro definitivo a la confrontación bélica con Hamas, no por temor a derrota, todo lo contrario, sino por inconveniencia de la victoria militar, quedó plasmada en un argumentado trabajo de investigación de Sami Turgeman, general en retiro del ejército de Israel[7]. Nadie más apropiado para el tema más que este experimentado general, quien cumplió la función de comandante de la zona sur de Israel, y como tal, actuó como jefe de todo el último operativo Margen Protector en Gaza en 2014.

Turgeman expuso y analizó 4 alternativas: 1) Derrocar a Hamas por medio de una intervención militar. 2) Derrocar a Hamas alentando una crisis interna. 3) Promover desarrollo económico en Gaza como base de la administración del conflicto y garantía de la seguridad de Israel. 4) Preservar la situación actual. Sopesando las ventajas y desventajas de cada una, la investigación arriba a una clara conclusión: la tercera es la más conveniente para Israel. Según el informe, la reconstrucción económica de Gaza será posible gracias a las contribuciones e inversiones internacionales, siempre bajo la condición de un permanente proceso de reducción de las amenazas militares de Hamas hacia Israel.

Turgeman expone argumentos muy convincentes cuando afirma que: “no por casualidad, pese a que los tres últimos operativos grandes en Gaza (Plomo Fundido, Pilar Defensivo y Margen Protector) fueron conducidos por dos primeros ministros (Olmert y Netanyahu), dos ministros de defensa (Barak y Yaalon), dos comandantes en jefe del ejército (Ashkenazi y Gantz) y tres comandantes de la zona sur (Galant, Russo y Turgeman), ninguno de ellos, hasta el momento, sugirió reconquistar Gaza”

En otras palabras, el uso de la fuerza militar para desalojar a Hamas del poder, generalmente expuesto como la única alternativa capaz de garantizar seguridad a Israel, es más bien un espejismo. Turgeman agrega que se debe tener claro que conlleva un elevado costo de vidas humanas, en un balance de todos los aspectos carece totalmente de perspectivas positivas, y, con seguridad, será la responsable de un permanente desgaste de la imagen israelí. Continuar con la situación vigente, es decir, la política del encierro y represalias puntuales, manteniendo la vida de la población de Gaza con el agua hasta el cuello, según Turgeman, es también una ilusión. La tranquilidad relativa de los últimos 4 años no representa ninguna estabilidad, solo es el prólogo de la próxima confrontación de una función continuada sin ningún fin en el horizonte.

Netanyahu quiere goleada. Los generales garantizan solo empate

La plana mayor del ejército, los servicios de seguridad y Turgeman no están solos sosteniendo la posición que es necesario cambiar drásticamente de dirección en relación a Hamas. Sugerencias muy similares de no intentar derrocar a Hamas y de promover desarrollo económico como base de un acuerdo las exponen organismos nacionales y personalidades de reconocido prestigio nacional e internacional, carentes de identificación política y dedicados al estudio de aspectos estratégicos del conflicto.

Tal es el caso, entre otros más, de la Asociación por la Paz y Seguridad[8], del Instituto de Estudios de la Seguridad Nacional[9] y del presidente del Instituto Jerusalén de Investigaciones Estratégicas[10]. El general retirado Giora Eiland, también ex jefe del Consejo Nacional de Seguridad, va mucho mas allá. Para este experto en seguridad y estrategia, Gaza tiene todos los caracteres de un país y Hamas de su gobierno elegido casi democráticamente. Así como en el pasado Israel manifestó su predisposición a negociar con quienes pretendían borrarlo del mapa, aun sin ser modelos de democracia, también en este caso Israel debe negociar con Hamas, más o menos, sobre las bases descriptas en la propuesta de Turgeman[11].

Es de suponer que Netanyahu, muy interesado en mantener el statu quo de escaladas y calmas interpoladas, tire a la basura todas las sugerencias de la primera fila de expertos en seguridad y estrategia. En última instancia, para mantenerse en el poder nada mejor que mantener la posibilidad de mostrar un enemigo que en un abrir y cerrar de ojos puede destruir Israel.  

Ojalá me equivoque.

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 15-7-2018

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

[1] “Declaraciones de Netanyahu”, Cancillería de Israel, 20-7-14

[2] “Declaraciones de Benny Gantz”, Srugim, 11-8-14

[3] “La decreciente efectividad del terrorismo de Hamás”, Hillel Frisch, Hatzad Hasheni, 11-7-18

[4] “Frente a la tensión en Gaza, Liberman confrontado con el ejército y servicios de seguridad”, Ben Caspit, Maariv, 10-7-18

[5] El debate sobre Gaza”, Alex Fishman, Ynet, Yediot Haharonot, 5-6-18

[6] “Evaluación de la situación económica en Gaza”, Reshet TV, 3-2-18

[7] “Life on the edge – Israel and the Gaza Strip”, Sami Turgeman, The Washington Institute for Near East Policy”, July 2018

[8] “La Franja de Gaza – propuesta de programa”, Asociación por la Paz y Seguridad

[9] “La crisis de Gaza – Respuestas a un desafío”, INSS, febrero de 2018

[10] “Continuar a fuego lento – la estrategia hacia Hamas”, Efraim Imbar, Instituto Jerusalén de Investigaciones Estratégicas, 25-6-18

[11] Entrevista radiofónica en Galei Tzahal, 14-7-18

2 Comments on UN EJÉRCITO DISUADIDO DE ABATIR A HAMAS

  1. Muy interesante el análisis

  2. julio ioseph may // July 16, 2018 at 3:45 am // Reply

    Como siempre, un análisis inteligente, que debería ser publicado por todos los medios de habla castellana

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