LE ESTÁ CAYENDO LA FICHA A KOVADLOFF

En un estremecedor artículo, el reconocido filosofo judío-argentino Santiago Kovadloff logró trasmitir la dolorosa sensación de frustración como consecuencia de la impotencia de la justicia argentina para esclarecer el atentado de AMIA. En sus palabras, “Nosotros no tendremos porvenir, ningún porvenir, mientras la justicia siga siendo una ausencia en la organización social y en la organización judicial de la Argentina”[1].

Pero esta no es la única verdad en el mensaje de Kovadloff. Posteriormente, y tal vez sin prestar suficiente atención a su significado, expuso a la luz de toda la sociedad argentina un problemático proceso que afecta a la colectividad judía local. “En consecuencia, sobre aquello que fue en principio un atentado criminal contra la República Argentina y no sólo contra una comunidad -aunque haya tratado de ser presentado contra una comunidad, aunque hoy tengamos que vivir la vergüenza de que los 18 de julio se reúne la comunidad judía, solamente la comunidad judía para sostener la memoria de lo incumplido, que es la justicia”, afirmó el filosofo argentino.

A Kovadloff le comenzó a caer la ficha

La exposición casual de esta última verdad en boca de Kovadloff padece de dos carencias básicas. En primer lugar, no aclara que este aislamiento no es exclusivo a la memoria del atentado AMIA, sino que se trata de un progresivo y significativo alejamiento de la sociedad argentina respecto de la colectividad judía como grupo social conducido por sus instituciones líderes. Nadie se debe confundir con reuniones en Casa Rosada o con la promoción de encuentros y actividades conjuntas con instituciones o personalidades destacadas de la sociedad argentina. Se trata generalmente de políticos y dirigentes movidos por intereses personales o del momento que ante cualquier circunstancia pueden dar la espalda, o de ciertos periodistas que generalmente se preocupan en colaborar con la visión de las instituciones de la colectividad para correr e inscribirse con el objetivo de recibir un galardón y/o viaje gratis a Israel por parte de DAIA.

En segundo lugar, Kovadloff no atina a acercarse a las motivaciones que causaron este problemático proceso.

La paulatina marginación que la sociedad argentina impone a su componente judío como colectivo, acompañado de un clamor que cada día se generaliza más y más en contra de ciertas políticas de Israel, no es fortuito ni circunstancial. La imagen de la colectividad judía integrándose en la sociedad argentina desde la época de los gauchos judíos, se fue desfigurando tras el cambio del centro de interés del liderazgo judío argentino. Este giro en la actitud de la sociedad argentina es el resultado de la conducta de las direcciones de instituciones centrales del judaísmo en Argentina, principalmente durante la última década.

El tema es profundo y roza varios aspectos del comportamiento de la conducción judía en Argentina. De todas maneras, en este marco reducido se mencionan los más significativos que afectaron la histórica calidez de la relación entre ambos.

  1. DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas), autodefinida como representación política de la colectividad judía argentina, se convirtió en parte del largo brazo de la diplomacia israelí. En ese sentido tomó reiteradamente parte activa en intentos de interferir en decisiones de la diplomacia argentina en favor de Israel referida a votaciones en organismos internacionales. Al respecto vale la pena rememorar las quejas por el reconocimiento argentino de Palestina y por votaciones en ONU y UNESCO. Esta actitud, muy probablemente, es vista por la ciudadanía argentina como una muestra de la intención de adoptar la función de agentes de intereses foráneos.
  2. Otro objetivo estratégico de DAIA, que se desprende de su nuevo accionar, se basa en el abandono de la vieja y simple función de representar un grupo étnico ante autoridades locales, para pasar a convertirse en un foco de poder decisivo en el quehacer político nacional, sin cumplir ninguna función formal ni compromiso especifico con alguna agrupación política determinada. Coquetear y mostrar poder frente a diferentes estratos gubernamentales o entes políticos locales, regionales e internacionales sobre políticas de estado, van mucho más allá de preocuparse por la colectividad judía local y proyectan la intención de convertirse en centro de poder político, en situación similar a otros países en donde el lobby judío, sobre todo en representación de intereses israelies, es decisivo en ciertos aspectos institucionales.
  3. Lamentablemente, el liderazgo judío argentino no prestó suficiente atención que ciertas actitudes de su parte, y/o de judíos en forma publica y personal, proyectan una conducta basada en la doble lealtad, o, mejor dicho, preponderancia del interés judío o israelí antes que el nacional argentino. El caso mas conocido es del ex canciller Timerman acusado y vilipendiado por traicionar a los judíos por la firma del conocido Memorandum con Irán. Sobre el mismo trasfondo, que nadie desprecie la andanada de augurios que salió de boca de judíos por un fracaso de la selección argentina de futbol, y personal de Lionel Messi, en el último mundial como consecuencia de la cancelación del amistoso programado en Jerusalén. Quien piensa que el suceso paso desapercibido en la sociedad argentina, no tiene conciencia que está cometiendo un error garrafal.
  4. DAIA, con sus gastados sermones de discriminación, exclusión e inclusión a los distintos estratos de la sociedad argentina, no hace mas que proyectar una imagen de arrogancia e hipocresía. No se habla del compromiso que necesariamente ciertos funcionarios se ven en la necesidad de llegar a acuerdos con DAIA en el marco del punto 2 anterior. Se habla de la imagen ante los argentinos. ¿Cómo pueden pretender que los argentinos los tomen en serio si sistemáticamente DAIA los reprende mientras que paralelamente se ocupa de ocultar aberrantes conductas racistas y discriminatorias de la religión judía y/o del Estado Judío? Solo un ejemplo: En 2013 la comunidad judía argentina en pleno recibió con grandes festejos la visita del rabino Shmuel Eliahu, rabino principal de la ciudad de Tzfat en Israel. Como todo el mundo lo sabe, este ilustre funcionario judío, que recibe su sueldo del gobierno, entre otras intervenciones problemáticas, tiempo atrás dio a conocer un dictamen religioso por el cual se prohíbe a judíos la venta o alquiler de propiedades a ciudadanos israelíes no judíos en general y árabes en particular. De inmediato se acoplaron otros 50 rabinos de importantes ciudades de Israel amenazando que quien transgreda la norma recibirá la pena de ostracismo social[2]. Silencio, no se puede criticar a Israel.
  5. El gobierno israelí dictó días atrás una polémica ley Estado-Nación que antepone valores judíos a aquellos de igualdad democrática reconocidos universalmente. Gran parte de las naciones del mundo y distinguidas agrupaciones de judíos estadounidenses repudian esta norma por discriminación y racismo. El parlamentario Avi Dichter, ex jefe del temible Shabak (Servicios de Seguridad interno de Israel), ponente de la discutida ley, mostró los verdaderos dientes racistas del Estado Judío cuando dirigiéndose a la minoría árabe ciudadana de Israel afirmó: “Hemos aprobado esta ley fundamental para impedir la menor posibilidad de transformar el Estado de Israel en una nación de todos sus ciudadanos”[3].

DAIA:esconder discriminación israelí

Esto lo sabe todo argentino y los están mirando. Ahora el liderazgo judío argentino tiene que decidir de que lado se para. Que nadie se sorprenda si la dirección comunitaria judía continúa con su típica conducta y, como consecuencia, en un futuro próximo o lejano, el pueblo argentino adopte una posición similar a la israelí respecto de los judíos que los circundan. Al igual que los no judíos en Israel, Argentina dejará de ser de ellos. En última instancia es una expresión de los valores del judaísmo de hoy: no puede ser que Argentina sea un estado de todos sus ciudadanos, sobre todo de aquellos que pertenecen a un grupo étnico a quien la Toráh no les destinó las tierras donde hoy viven en Argentina.

Parece que a Kovadloff le comenzó a caer la ficha. Seria bueno que amplíe el tema y se lo trasmita a los directivos judíos. De otra manera, que nadie se sorprenda si la sociedad argentina da un paso más y comienza a señalar a los judíos con el dedo expresándoles que se convirtieron en un cuerpo extraño.

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 29-4-2018

http://daniel.kupervaser.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

[1] “AMIA: lo sucedido tiene vigencia porque la Argentina está fuera de la Ley”. Santiago Kovadloff, Iton Gadol, 18-7-18

[2] “50 rabinos de ciudades: no alquilar ni vender casas a árabes”, Maariv, 7-12-2010

[3] “Con mayoría parlamentaria, se aprobó la ley Estado-Nación”, Maariv, 19-7-18

3 Comments on LE ESTÁ CAYENDO LA FICHA A KOVADLOFF

  1. HAY verdades históricas que tienen que salir. Algo así como: si no me entero de lo que en verdad sucedió no puedo seguir viviendo así.

  2. Miguel Gaya // July 25, 2018 at 12:11 am // Reply

    Agradezco esta nota. Soy argentino y no soy judío. Sentí el atentado a la AMIA como un golpe contra todos los argentinos, y lamento profundamente el flaco favor (por decirlo suave) que la dirigencia reciente de la mutual le ha hecho a la memoria de sus víctimas, anteponiendo sus intereses políticos a la búsqueda de la verdad. Es vergonzoso lo que han hecho contra un hombre de bien como Héctor Timmerman.

  3. Inés Olarra // August 8, 2018 at 10:12 pm // Reply

    De acuerdo,Inés

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