Archive for January, 2009
Amos Harel, Diario Haaretz, 26-1-09
Durante todos los días de combate en Gaza todos los medios de difusión religiosos, y en dos casos el semanario “Bamajane” del ejército, estuvieron repletos de alabanzas al rabinato (1) militar. El aporte sobresaliente de los oficiales y soldados religiosos (2) en las unidades más combativas del ejército recibió por primera vez la escolta de una significativa presencia de rabinos en el frente. El rabino principal del ejército y jefe del rabinato militar, General Avi Rontzky, ingresó con los combatientes en varias oportunidades a Gaza, y como el, también lo hicieron otros rabinos de su rabinato. Soldados y oficiales informaron de la sensación de “sublimidad” y “energía espiritual” gracias a las charlas con los rabinos, que fortalecieron su espíritu en pos de los combates con los palestinos.
Pero ¿Qué contenido incluían esas charlas y el enorme material impreso que el rabinato militar distribuyó durante los combates? El rabino de un batallón de soldados de reserva informó la semana pasada al diario “Besheva” que el general Rontzky les explicó que su función no es “distribuir vino y pan del sábado a los soldados” sino “traerles judaísmo y espíritu de lucha”. En un vistazo sobre el material distribuido durante los combates sobresalen ambos, pero también predicas nacionalistas que pisan muy fuerte dentro del campo político, se acerca mucho a racismo y se puede interpretar como una provocación a leyes internacionales referidas a población civil enemiga.
Algunos cuadernillos llegaron a nuestro diario Haaretz por medio del grupo “Rompemos silencio”, que es una organización de soldados liberados que recolecta testimonios del duro comportamiento de Tzahal hacia los palestinos. Otros llegaron por medio de oficiales y soldados que lo recibieron durante la guerra. Eh aquí algunas citas representativas.
- Existe “el precepto que prohíbe ceder hasta un milímetro de ella (la tierra de Israel A.H) a los gentiles, como todo tipo de adulteraciones profanas y vanidades como autonomía, enclaves y todo tipo de debilidades nacionales. No se la daremos en la mano a otro pueblo, inclusive ni un dedo, inclusive ni un pedazo de uña” (Del “Cuadernillo de estudio diario de la Tora para el soldado y el comandante en el operativo plomo fundido” que distribuyó el rabinato militar. El material de ” Antología de los libros del rabino Shlomo Aviner” cabecera de la Yeshiva Ateret Cohanim en el barrio musulmán de Jerusalén.
- Respuesta a la pregunta “¿se puede comparar entre los palestinos de hoy y los filisteos del pasado? Si es positivo, ¡se puede deducir de la forma de enfrentarlos de Shimshon y David a nuestros días? El rabino Aviner es citado: “Se puede comparar, pues los filisteos de entonces no eran nativos de esta tierra sino invadieron un país extraño, ellos invadieron Eretz Israel, un país no de ellos y reclamaron propiedad política a nuestras tierras. En nuestro tiempo el problema es idéntico. Los palestinos reclaman que les corresponde su país aquí, cuando en verdad nunca existió en nuestros límites nacionales un país palestino o árabe. Y no es así. Ellos en su mayoría son todos nuevos que llegaron últimamente, en las proximidades de la guerra de la independencia.
- El rabinato militar se basa en el rabino Aviner y fija el código de comportamiento adecuado en el campo de batalla. “Cuando uno se apiada del enemigo cruel, somos crueles con soldados inocentes y rectos. Esto es una falta total y terrible de moralidad. No se esta hablando de juegos en un parque de diversiones en el que el espíritu deportivo de alienta a ceder. Se trata de una guerra con asesinos, y en la guerra como en la guerra”
Esta misma concepción se repite en el material firmado por los rabinos Hen Halamish y Yuval Froind en el área de conciencia judía en el rabinato militar. El rabino Froind se basa en los escritos para aclarar como “nuestros enemigos se aprovecharon del corazón judío misericordioso y clemente” y alerta “no ser compasivo con los crueles”. El rabino Halamish ofrece a los lectores un resumen de los hechos en el campo de batalla. “los morteros del enemigo se ahogaron en el barro. Nuestras fuerzas regulares obtuvieron logros extraordinarios. En una sola noche se conquista la mayoría del terreno. La arrogancia del enemigo se convierte en búsqueda de una tregua. Estos son hechos que fueron puestos a la vista en los últimos días. Durante años nos imaginábamos la crueldad y la astucia del enemigo. Años nos imaginábamos el ataque a Gaza como un torrente de sangre” Estas evaluaciones previas, en sus palabras, se convirtieron en falsedades.
El rabino Aviner agrega:”A veces, de lejos se puede destruir mas fácilmente el enemigo que de cerca, con espada y armas parecidas. La crueldad es una cualidad mala, pero todo depende de cuando. En oportunidades nuestros sagrados antepasados lucharon contra enemigos con crueldad pues solo así se podía luchar en su contra. Esta es la ley: “la crueldad es una cualidad mala, pero cuando se la usa es buena”
Paralelamente al material oficial, elementos de la extrema derecha lograron contrabandear a distintas bases de Tzahal material impreso con mensajes mucho más extremistas. En la sinagoga de la base Tzeilim se distribuyo uno de los últimos sábados panfletos firmados por “los alumnos del rabino Ytzhak Guinsburg” en el pasado rabino de la Yeshiva en la tumba de Yosef en Nablus y autor del articulo “Baruj, el macho” en honor del asesino judío Baruj Goldshtein que años atrás asesinó a mas de 20 musulmanes que rezaban inocentemente en Hebron. En el panfleto los alumnos reclaman de “los soldados de Israel” “apiadarse de sus compañeros y a sus vidas y no tener en cuenta la población cercana a quienes nos quieren dañar. Nosotros les rogamos actúen con la ley: adelante en matar a quien viene a matarte. Y con respecto a la población, ellos no son inocentes, son encubridores de delincuentes. Según la Tora en estos casos: “pobre el malo y pobre el vecino”. Nosotros le rogamos no tengan en cuenta esas raras concepciones y ordenes que complican el transcurso lógico del combate – exterminar al enemigo”.
El representante de los movimientos “Hay Justicia” y “Rompemos silencio” se dirigieron a las autoridades con la exigencia de despedir inmediatamente al rabino Rontzky. Las autoridades anunciaron que darán la respuesta a quien presentó la demanda.
(1) Rabinato Militar: Unidad dentro del ejercito que tiene como objetivo dar apoyo espiritual y organizar al ejercito para ofrecer las mejores posibilidades a la institución y a los soldados de cumplir los preceptos de la religión judía, siempre y cuando no se contradice con cuestiones operativas criticas o importantes.(DK)
(2) La expresión “religioso” en el contexto del artículo se refiere al grupo normalmente denominado religiosos nacionales caracterizados por cumplir con el alistamiento al ejército a diferencia de los religiosos ortodoxos que están exentos del ejercito por arreglos políticos. Además los religiosos nacionales se caracterizan, en su mayoría, por pertenecer del ala derecha a extrema derecha de la política israelí. (DK)
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En términos de un par de semanas los ciudadanos de Israel están convocados a elecciones generales anticipadas para elegir un nuevo parlamento (Knéset). El carácter de anticipadas se debe a que la última coalición en el poder no fue capaz de formar un nuevo gobierno después de la forzada renuncia de Olmert tras tan solo menos de tres años en funciones en una cadencia que tendría que haber llegado a los cuatro años y medio. Este será el parlamento numero 18 en sus 60 años de existencia demostrando una seria inestabilidad parlamentaria con un promedio de un poco más de tres años de vida por parlamento.
Pese a que la democracia israelí renguea en muchos aspectos, no caben dudas que las elecciones generales libres son una de sus mayores expresiones y tal vez el momento en que cada ciudadano se debe sentir con la fuerza del poder en sus manos. El proselitismo y la necesidad de singularizarse y sobresalir de los distintos partidos son los motivos por los cuales se crea una situación de tensión, nerviosismo e incertidumbre típica de los momentos de decisiones cruciales. La realidad política israelí de los últimos años nos demostró, en repetidas oportunidades, que esas decisiones trascendentales generalmente no traen acarreados cambios dramáticos sino que son parte de un proceso de meandros en un mismo círculo cerrado que se repite periódicamente.
Estas próximas elecciones se presentan, en el aspecto central y decisivo de la realidad política israelí, como la gran disyuntiva entre aquellos que prometen una idílica paz como resultado de negociaciones con los palestinos y los sirios basadas en supuestas “profundas y dolorosas” concesiones territoriales de parte de Israel, en tanto que los sectores opuestos insisten en la necesidad de una posición combativa e intransigente, sin ningún tipo de concesión territorial, culpando a los primeros como traidores por dividir el país y principalmente la ciudad de Jerusalén.
La propaganda política, el proselitismo y las declaraciones de los distintos líderes tratan permanentemente de agudizar las diferencias y de atemorizar al público ante los peligros o el derroche que significa dar confianza a partidos adversarios. El lenguaje es categórico y profundamente fatalista. Nos dicen: “La decisión en esta oportunidad es la más crítica en la historia del país”. Y repiten: “Estamos delante de una de las disyuntivas cardinales del destino de Israel”.
En los próximos párrafos tratare de demostrar que esta confrontación es más bien imaginaria y en la realidad no importa quién triunfe en las elecciones, el resultado en la práctica será el mismo.
Estas elecciones, así como las anteriores, no son más que una versión más dentro de una función de cine continuado, tal como la vivimos en nuestra niñez. La misma película se repite una y otra vez continuadamente.
El sistema de poder en Israel está basado en el modelo parlamentario inglés. Los parlamentarios son elegidos en elecciones nacionales por representación proporcional de listas cerradas de partidos políticos. El parlamento es unicameral y está compuesto por 120 miembros. Una vez conocidos los resultados de la elección, el presidente llama a consulta a los representantes de todos los partidos con presencia parlamentaria y otorga el mandato de formar el próximo gobierno, y por ende la función de primer ministro, al representante del partido con mayores posibilidades de obtener la confianza de mas del 50% de los congresales.
El excesivo fraccionamiento partidario impide que algún partido logre obtener más del 50% de los votos y por ende de los parlamentarios. Ante esta situación, es necesaria la constitución de una coalición gubernamental basada en acuerdos entre partidos que al menos refleje un programa de gobierno que tendría que ser común, aunque en general es un compromiso que obedece al conocido dicho “quedar bien con dios y con el diablo” con el objetivo de esconder contradicciones insuperables entre los socios de la coalición gubernamental con tal de recibir el derecho a un mullido sillón ministerial.
Este proceso de constitución de una posible coalición gubernamental es muy peculiar de Israel y la exhibe claramente en aspectos poco halagadores. Las plataformas políticas de las distintas agrupaciones hacen hincapié en todos los aspectos de la vida social, política y económica del país, aunque, sin lugar a dudas, la posición de los partidos respecto al conflicto con los palestinos y los países árabes es el elemento primordial para catalogar a los distintos partidos en su tendencia a agruparse en “bloques” de componentes más o menos afines u homólogos.
Así se habla del “bloque de derecha”, caracterizados por ser intransigentes y combativos y está compuesto por el Likud (Unidad) bajo el liderazgo de Bibi Netanyahu como candidato a primer ministro, Shas (religiosos ortodoxos sefardíes), Agudat Israel (religiosos ortodoxos asquenazíes), Israel Beitenu (inmigrantes rusos y derecha secular), Bait Yehudi (Casa Judía, religiosos nacionalistas), Haijud Haleumi (Unidad Nacional – colonos de Cisjordania). A estos partidos se le podría agregar otras agrupaciones pequeñas, generalmente de extrema derecha, aunque es difícil vaticinar si es que conseguirán el mínimo requerido para lograr, al menos, un parlamentario.
El “bloque de izquierda”, caracterizado por su predisposición, según sus declaraciones, a un acuerdo basado en un compromiso territorial con los palestinos y Siria, está compuesto por Kadima (Adelante) liderado por Tzipi Livni como candidata a primer ministro; Avodá (Laborismo) liderado por Barak, también postulado como jefe de Gobierno; Meretz (Energía, lista unida de la nueva izquierda); Hadash (Frente democrático por la paz e igualdad); Balad (Alianza nacional democrática); Raam-Tal (Lista árabe unida). Estos tres últimos partidos son erróneamente denominados “partidos árabes” debido al amplio apoyo que reciben de la población árabe, aunque se debe aclarar que el partido Hadash incluye candidatos y muchos partidarios judíos. Por otra parte es importante señalar que según las estadísticas de los últimos años se demuestra que un 40% de la población árabe de Israel da su voto a partidos considerados vulgarmente como “sionistas”, inclusive a algunos de los partidos religiosos judíos que no son siempre realmente “sionistas”.
A estos dos bloques se le debe agregar otros dos pequeños partidos particulares y sectoriales como es el caso de los Verdes o la Lista Ecologista y el partido de los Jubilados. Estos partidos están dispuestos a apoyar cualquiera de los dos bloques en caso que le respondan positivamente a parte o todas sus demandas sectoriales.
El aspecto más interesante de la realidad política de Israel es comprender el manipuleo que se le da a los resultados de las elecciones. Más allá de importar el resultado absoluto de un partido, es de mucho mayor importancia, y tal vez la única garantía de participar en un futuro gobierno, el resultado que lograron todos los partidos componentes del bloque afín con respecto a los partidos del bloque adversario en conjunto.
En este juego numérico salta a la luz uno de los más desagradables aspectos discriminatorios y segregantes de la sociedad israelí respecto de parte de sus legítimos ciudadanos. Los denominados “partidos árabes” son considerados como elemento positivo por parte del “bloque de izquierda” si junto con ellos logra contabilizar 60 o más parlamentarios. En esta situación el líder del bloque puede lograr recibir el mandato del Presidente para constituir una coalición gubernamental, o por lo menos, impedir que lo reciba el partido mayoritario del “bloque de derecha”. A partir de este momento los “partidos árabes” pasan a ser “mercadería de segunda categoría” pues su participación en un gobierno de “partidos sionistas” puede llegar a ser considerado una seria traición por la población judía. Al menos la historia ha demostrado que esto jamás ocurrió y es muy difícil de suponer que ocurra en un futuro próximo. Por el contrario, todos los miembros del “bloque de derecha” son “puros” y con derecho a participar en la coalición gubernamental si los números se lo permiten.
El segundo aspecto interesante en esta situación cronológica de la formación de la coalición gubernamental y gobierno se sucede en el momento que un bloque logra “en los papeles” la mayoría necesaria para bloquear al otro o directamente para formar gobierno. En esta situación, no hay que sorprenderse si algún partido del bloque minoritario, en este caso, decide repentinamente cruzar las líneas y pasarse al bloque mayoritario. Eso si, siempre se trata de un “patriótico llamado del destino del país que demanda el sacrificio, en beneficio de los intereses del país y no los partidarios y/o particulares”, etc. etc.
De acuerdo a los sondeos previos a las próximas elecciones, el “bloque de derecha” liderado por el Likud con Bibi Netanyahu tiene previsto el triunfo logrando todos los partidos del bloque entre 64 a 66 escaños versus 56 a 54 del “bloque de izquierda” (incluyendo los denominados “partidos árabes”).
Las excelentes perspectivas de Netanyahu en liderar la formación del próximo gobierno también son validas incluso en caso que el bloque de izquierda logre 60 escaños o unos pocos mas (prácticamente no mas de uno o dos) pues tanto Livni como Barak, para no ser expuestos como “sionistas traidores” no pueden basarse para formar gobierno en los votos de los “partidos árabes” (aproximadamente 10 escaños). Es exactamente la misma situación que se vivió el pasado verano de 2008 con la renuncia de Olmert. Ante la misión encomendada por el presidente Shimón Peres de formar gobierno, Livni se vio imposibilitada de cumplir el objetivo, y por tal motivo, se debió llamar a nuevas elecciones.
Amplios sectores tanto de Israel como del exterior, así como muchos de los medios de difusión, trasmiten permanentemente un serio temor de las temibles consecuencias que puede arrastrar la constitución de un gobierno liderado por Netanyahu apoyado por el “bloque de derecha”, tan unificado y consolidado en sus políticas expansionistas, en su intransigencia y su belicosidad en todo lo referente a las relaciones con los palestinos y Siria.
No es comprometedor asegurar que aunque el riesgo existe, no hay motivos de una seria preocupación. Los políticos de Israel, como en todo el mundo, están guiados por sus ideologías, pero por encima de todo, por el irresistible instinto de supervivencia en los altos escalones gubernamentales, en especial, la indomable atracción del cuero de los sillones ministeriales.
Netanyahu tiene muy claro que si forma un gobierno solo con el apoyo del “bloque de derecha” basado en una plataforma expansionista e intransigente, es de esperar que en forma casi automática le cancelen la “visa política” de entrada en Estados Unidos de América. Barak Obama no se puede dar el lujo de comenzar su mandato dando apoyo a un gobierno que le pueda embadurnar su imagen democrática y liberal, aunque será necesario aguardar un tiempo para demostrar que sus medidas concretas en la zona lleguen a diferir mucho del gobierno de Bush.
De parte de Netanyahu, sería demasiado cándido suponer una actitud tan suicida de un experimentado político israelí, especialmente en los pasillos del Congreso estadounidense y la Casa Blanca.
Por lo tanto, a los pocos minutos que se anuncien los primeros resultados de las elecciones ya se podrán escuchar las primeras propuestas de un “gobierno de unidad nacional” que incluya todas las fuerzas centrales de los partidos sionistas.
“Los desafíos ante los críticos problemas del destino del país exigen dejar de lado intereses sectoriales y unificarse detrás de los objetivos comunes a todo el pueblo”, repetirán una y otra vez los candidatos de los partidos que hasta horas antes vociferaban por alternativas políticas opuestas totalmente una de otra.
La base primordial de esta nueva coalición estará constituida por el Likud y Kadima o Avodá aunque nadie se podrá sorprender de una posible coalición compuesta por los tres partidos juntos. Sobre una de estas bases se acoplaran otros partidos del “bloque de derecha” No debería dejarse de lado la posibilidad teorética de una coalición casi de pared a pared de casi todos los partidos sionistas dejando de lado solo a Meretz y los “partidos árabes”. En este caso la coalición gubernamental gozaría de una mayoría, claramente antidemocrática, del 85% al 90% de los congresales. El monolítico apoyo de la población judía al último y sangriento operativo en Gaza no es más que un claro y muy cercano indicio.
La plataforma política de este nuevo gobierno, tal como ocurrió con la mayoría de los gobiernos de los últimos tiempos, será una obra de arte lingüística que dará cabida a aspiraciones de partidos con plataformas totalmente opuestas. En ese sentido, la experiencia política israelí nos demuestra que más que una “coalición de unidad nacional” se trata de una “coalición de parálisis nacional”. Los sectores contenciosos se neutralizan entre sí y el gobierno es incapaz de promover ningún plan serio. No en vano los últimos gobiernos se caracterizaron por una carencia total de planes y estrategias a largo plazo, a lo sumo, se conformaron con improvisaciones o respuestas a planes formulados por terceras partes.
La experiencia de los últimos años volverá a las pantallas, de la misma manera que una sesión de cine continuado. Otra vez sincronizaremos los planes para promover la paz con los estadounidenses. Otra vez comenzaremos el diálogo con los sectores pragmáticos de los palestinos y tal vez con Siria con la promesa que estamos dispuestos a concesiones muy serias y dolorosas para el pueblo de Israel (por supuesto sin dar ninguna señal concreta). Otra vez seremos testigos de un sinfín de encuentros, reuniones acompañadas de besuqueos y fastuosas recepciones pero con un contenido totalmente estéril. Otra vez seremos testigos como el primer indicio de una posible concesión territorial enardecerá a la población de Cisjordania que “demostrará” su predisposición a la oposición violenta que por supuesto será tratada con guantes de seda por las autoridades de seguridad y no como a los traidores que protestaron pacíficamente contra la guerra de Gaza.
Otra vez los políticos israelíes demostrarán su “conocida valentía” en una clara impotencia de enfrentarse con esos tremendos peligros a la democracia israelí. Así, otra vez prometeremos a los estadounidenses y a todo el mundo el desmantelamiento de asentamientos judíos en Cisjordania sobre tierras usurpadas y lo único que observaremos serán nuevas casas, nuevos barrios, nuevos asentamientos. Otra vez veremos como los americanos y los europeos hacen vista gorda de claras transgresiones de leyes internacionales.
Al final, veremos como tras no más de un año y medio a dos años comenzarán nuevamente las pugnas internas de la coalición hasta que esta se desmorone y de esta manera se da la señal al proyector de la sala de poner nuevamente el primer rollo de la misma y repetida película de este continuado político que no ve su final feliz.
Este guión tiene una sola posibilidad de un drástico cambio. Este emanará únicamente si el nuevo presidente de Estados Unidos, Barak Obama, decide seriamente tomar el toro por las astas y romper definitivamente con la indiscutible relación entre el compromiso de Estados Unidos de velar por la seguridad de Israel y la impunidad con la que se le permite transgredir normas internacionales y actuar violenta y unilateralmente.
De nos ser así, lo único que se puede vislumbrar en nuestro lento, persistente pero seguro andar es la clara dirección hacia el abandono del programa de dos países para dos pueblos y la obligada adopción del programa un país para dos pueblos con las trágicas y conocidas consecuencias para el pueblo judío.
Ojalá me equivoque.
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En un magistral operativo aéreo basado en una maniobra táctica sin precedentes, logramos sorprender a las fuerzas de Hammas, carentes de todo armamento antiaéreo, de radares y sin un misero avión, y en término de tres minutos impactamos sobre un centenar de objetivos destrozando y devastando sedes ministeriales, instituciones civiles y militares, campamentos de instrucción militar, deposito de municiones, cárceles, inclusive una formación de un centenar de policías civiles. ¿Y?
Continuamos los días siguientes con ataques desde el aire destruyendo toda la infraestructura, bombardeando la boca de túneles de abastecimiento en el límite con Egipto, liquidando todo grupo de guerrilleros que lanzaba raquetas y misiles sobre las ciudades de Israel, y todo edificio de donde se detectaban disparos. ¿Y?
Matamos desde el aire a Nizar Rayyan, prominente ideólogo y uno de los destacados líderes del movimiento Hammas, en una brillante ejecución puntualizada desde el aire bombardeando su casa. ¿Y?
Lanzamos una masiva ofensiva terrestre con infantería blindada, tanques, artillería e ingeniería, todos equipados con el armamento mas sofisticado del mundo y con el apoyo de la marina y la mejor aviación del mundo. ¿Y?
Matamos a Saiyd Syam, ministro del interior del gobierno de Hammas, otro de los prominentes lideres del grupo terrorista que controla Gaza. ¿Y?
Nos deleitamos escuchando los sabios consejos de los prominentes asesores militares de la televisión, todos generales, brigadieres y almirantes en retiro que competían entre ellos quien propone la maniobra más brillante o carga con mas pólvora o municiones. ¿Y?
Observamos los corresponsales militares de las cadenas televisivas locales, todos uniformados en el vestido con las mismas camperas de cuero marrón de la aviación americana, y también uniformados con la misma palabra que no era más que recitar los informes de la cúpula militar israelí desprendiéndose de principios profesionales de la democrática misión de un periodismo crítico. ¿Y?
Sentimos el inédito y monolítico apoyo al operativo por parte de todos los sectores judíos: desde Meretz, famosos escritores como A.B. Yoshua y el denominado Nuevo Movimiento de Izquierda (¿izquierda dije?) hasta los prominentes representantes de la acérrima extrema derecha. El silencio de la oposición fue llamativo y por supuesto que los contados opositores que elevaron su voz rápidamente fueron acallados tras las “patrióticas” muchedumbres vociferando “traidores”. ¿Y?
Fuimos testigos cómo distinguidos y honorables rabinos que en su pasado fueron acusados por las autoridades competentes de “instigación al racismo” (un judío, ¿racismo?) fueron invitados por el ejército para armarse de municiones morales de la conocida tradición judía ofreciendo una arenga a soldados antes de entrar en batalla con expresiones como: “En esta guerra no hay inocentes y por lo tanto, se puede disparar sobre civiles” ¿Y? (1)
Vimos como se puede mantener los operativos del ejército de Israel en un territorio densamente poblado de civiles tras una cortina de humo informativa por medio de una democrática prohibición de la entrada de todo medio de comunicación a la zona de Gaza, salvo aquellos “corresponsales objetivos”, todos vestidos con las mismas camperas americanas y que cuando se los lleva a lugares determinados saben poner los ojos donde al ejército le agrada. ¿Y?
Alentamos a la población y a nuestros soldados cantando junto con la famosa Zehava Ben su nueva y pegadiza canción “Flores color oliva” que en una copla proclama modesta y patrióticamente: “No importa, en la cantina o en batalla, ellos ofrecen todo y pasan el tiempo, Israel se honra por tener, el mejor ejército del mundo”. ¿Y?
Observamos aquellos atrevidos traidores que tuvieron la osadía de protestar en forma pasiva pero en público en contra de la guerra, gesto que para la policía es un serio delito, casi una subversión, que requiere exigir de los jueces la cárcel pues esos actos “desmoralizan a la población”. ¿Y?
Movilizamos las fuerzas militares activas y parte de la reserva de uno de los ejércitos mas fuertes y sofisticados del mundo, y tras más de tres semanas de duros combates contra un enemigo que logra movilizar no más de 15 mil combatientes (perdón, terroristas), equipados solo con armamento obsoleto compuesto por fusiles personales y anticuados proyectiles antitanques, logramos aniquilar unos 600 a 700. ¿Y?
Aun antes de finalizar los combates, el Primer Ministro Olmert y el Ministro de Defensa Barak en conferencia de prensa, y tras ellos todos los miembros del gabinete israelí salieron a gritar: Victoria, Victoria, hemos vencido!!!. ¿Y?
Y nos preguntamos: ¿qué es lo que realmente logramos?
¿Logramos desalojar a Hammas del poder en Gaza? NO. Al contrario, logramos afianzar el reconocimiento internacional de Hammas como autentico representante de los intereses palestinos.
¿Logramos desarmar a Hammas? NO
¿Logramos recuperar al soldado Guilad Shalit? NO
¿Logramos evitar el lanzamiento de misiles sobre población civil en Israel? NO. Al contrario, logramos que Hammas demuestre que es capaz de bombardear hasta el último día de combate a 40 kilómetros, distancia no conocida hasta la operación.
¿Logramos instaurar condiciones de seguridad más cómodas para Israel? NO
¿Logramos recuperar el valor de la disuasión como estrategia central de defensa de Israel? NO. Con un pueblo que vive en la miseria y no tiene mas lo que perder, la disuasión no tiene sentido. De hecho siguieron luchando hasta el último minuto.
¿Logramos evitar que Hammas se siga equipando con armamento por medio de contrabando? Da la impresión que NO, aunque el único logro es una movilización internacional en gran escala en apoyo de Israel en ese sentido. Sin ninguna duda, cualquier estadista perspicaz hubiese sido capaz de llevarla a la práctica sin necesidad de la sangrienta operación militar.
Y de todas maneras el operativo militar más grande en la historia de Gaza: ¿Qué es lo que logró?
Logramos inferir al pueblo palestino que vive en Gaza una espantosa y sangrienta tragedia humana y material. Su recuperación será dolorosa y prolongada (fuera de la militar que será inmediata) pero, desde su punto de vista nacional, grabará en su conciencia la heroica epopeya e intrépido sacrificio en su lucha por la liberación nacional como pocos pueblos fueron capaces de enfrentar hasta hoy en día.
Al pueblo judío le ocasionamos una tragedia mucho mayor. En un acto de desesperación y guiados por la arrogancia y la soberbia, tiramos por la borda muchos de los valores humanos provocando una sangrienta tragedia humana cuyos efectos lo sufriremos por generaciones.
Enfrentamos un pueblo hundido en la pobreza y la desolación, que lucha por su liberación nacional, liderado por un grupo fanático – fundamentalista que declara abiertamente que su objetivo máximo es la destrucción del Estado de Israel, que se esconde detrás de inocentes y que no se pone limites atacando criminalmente población civil en Israel.
¿Cómo responde Israel? Guiado por oscuros sentimientos de venganza y revancha, también nosotros aplicamos sin límites toda la fuerza destructiva del poderoso ejército. Los resultados no pueden sorprender a nadie.
Nuestros cerebros recibieron durante las últimas décadas un continuo y profundo lavado de militarismo y unilateralidad que nos confunde y enceguece y nuestras evaluaciones siempre nos guían a imponer la violencia e intimidación como única solución posible.
Pareciera que estamos infectados de una rara bacteria que nos hace perder la memoria muy rápidamente. Sesenta años fueron suficientes para dejar en el olvido la epopeya de nuestra liberación nacional del dominio ingles en donde nuestros valientes combatientes también usaron el terror y se escondieron detrás de civiles inocentes. También alcanzamos a olvidar que tan solo hasta algo mas de 30 años atrás todavía se podía escuchar en ese entonces las mismas amenazas de Hammas o mucho peores en boca de Nasser, Saadat o el mismo Rey Hussein de Jordania con quienes en pocos años firmamos acuerdos de paz basados en la devolución hasta el último centímetro de los territorios conquistados en 1967. Será posible que no recordemos los tres No de Jartum (No reconocer a Israel, no negociar con Israel y no hacer la paz con Israel) de la PLO cuando hoy en día soñamos en desalojar a Hammas de Gaza para poder instituir y besuquearnos con Abu Mazen, entonces uno de los lideres de la PLO en Jartum.
De seguir imponiendo la unilateralidad y la violencia en vez del dialogo y acuerdos basados en concesiones reciprocas, seguiremos preguntándonos ¿Y?
Ojala me equivoque.
(1) Anshil Peper, Diario Haaretz, 16-1-09
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Carta a Guidon Levy Del escritor A. B. Yoshua, diario Haaretz, 16-1-09
Querido Guidon
Seguramente recordarás que los últimos años acostumbraba a llamarte periódicamente para alabar tus notas relacionadas con los atropellos y abusos que le causan a los palestinos en los territorios conquistados, tanto en manos del ejército como en manos de los pobladores judíos. Te dije que era muy desagradable leerlas, pues pesan sobre nuestra conciencia, pero el trabajo que haces y la voz que proclamas son más importantes. Me preocupé por tu integridad física, pues sabia que peligra tu vida en tus excursiones a lugares tan hostiles. No te pregunté el motivo por el cual no visitas hospitales israelíes y no publicas dolorosas historias de ciudadanos de Israel heridos en actos de terror. Acepté tu posición que para esta misión hay periodistas en cantidades y que tu importante misión es llevar a los ojos del público israelí el dolor de la otra parte. En el marco de esta posición de respeto encuentro apropiado replicar a tus ultimas notas sobre la presente guerra, y esto para que la voz especial que propalas no pierda su integridad.
Cuando asesinaron a Tali Jatuel y sus cuatro hijas (z”l), viajando del área Katif (un ex asentamiento judío en la franja de Gaza desmantelado en el año 2005) a Ashkelon, estaba convencido que esa terrible muerte te duele, como a todos, aunque, como muchos de nosotros, también tú te preguntaste por qué motivos estos israelíes tienen que hacer peligrar la vida de sus hijos en asentamientos provocativos, sin ninguna chance, peligrosos e inmorales, en el área Katif. ¿Qué derecho tienen ocho mil judíos a usurpar una parte importante del territorio de Gaza tan densamente poblada, para erigir florecientes aldeas delante de los ojos de cientos de miles de refugiados que viven en condiciones tan difíciles.
Pese a que yo estoy convencido que te dolió como a todos nosotros la muerte de los niños, pese a tu oposición a aquellos que usan la muerte de los niños como justificativo de la continuidad de los atropellos e injusticias, de todas maneras no catalogaste a los lideres del Hammas como “criminales de guerra” cuando si lo hiciste últimamente a los lideres de Israel, y no clamaste por la institución de un juzgado internacional que los juzgue.
Cuando te pregunté inmediatamente de la desconexión de Gaza el motivo del lanzamiento de raquetas sobre Israel, respondiste que ellos quieren que le abran los pasos terrestres de abastecimiento. Te pregunté si realmente piensas que ellos creen que el disparo de raquetas llevara a la apertura de los pasos, y si tu crees que Israel tiene que abrir los pasos hacia y de ella a aquellos que declaran públicamente que buscan su destrucción. No escuché ninguna respuesta tuya. De todas maneras los pasos estuvieron abiertos muchas veces y si se cerraron se debió al lanzamiento de raquetas, lamentablemente no te vi tomando una posición moral que determina que la gente de Gaza, después que echaron, con razón, al conquistador israelí de sus tierras, deben cesar el fuego.
De vez en cuando pienso, que no te apenan los niños de Gaza o de Israel, sino tu conciencia personal. Pues si realmente te preocupan los niños, nuestros y de ellos, hubieses entendido nuestro actual operativo de guerra, que no tiene como objetivo echar a Hammas de Gaza, sino hacerle entender, por el único camino que lamentablemente les hace efecto, que ellos deben cesar totalmente el fuego y el almacenamiento de raquetas, principalmente para que los niños no mueran en otra aventura sin perspectivas. Justo ahora, por primera vez en su historia, parte de los palestinos recibieron su primer pedazo de tierra y espero que no sea el último, donde podrán formar su país independiente. Pues si comenzaran en la construcción, desarrollo, preocupación por la población, demostraran a todo el mundo, especialmente a nosotros, que en el momento en que finaliza la conquista ellos están dispuestos a vivir en paz con sus vecinos, libres e independientes, pero responsables de sus hechos.
Hay algo absurdo en la forma en que te rebelas con respecto a la proporción de muertos palestinos e israelíes. Se puede entender de tus palabras que si ellos logran matar cien niños judíos (pues los kassam hicieron impacto en escuelas y jardines de infantes que por casualidad estaban vacíos) entonces tendríamos el justificativo de matar cien niños palestinos. Es decir, más allá de la matanza misma te molesta la comparación cuantitativa entre ellos y nosotros.
Tú, Guidon, que estás tan compenetrado de la sociedad, sabes muy bien que nosotros no nos proponemos matar niños palestinos como venganza a la muerte de nuestros niños, sino que tratamos de lograr que sus líderes detengan esa agresividad injusta y perversa y que solo debido a esa trágica e intencionada mezcla entre combatientes de Hammas y población civil lamentablemente también mueren niños. Si desde la desconexión Hammas dispara solamente sobre población civil. Inclusive en esta guerra, para mi sorpresa, yo veo que sus raquetas y morteros ellos no apuntan a concentraciones del ejército al lado de la frontera sino una y otra vez sobre los centros civiles.
Resumiendo, te pido que continúes cuidando tu conciencia y a tu voz con contenido moral tan especial. Las necesitaremos también en el futuro. Mientras tanto, es preferible para nosotros, los palestinos y el resto del mundo, actuar según las simples palabras de Kant: Actúa según la ley práctica, que cuando la aceptas, vas a querer que se convierta en ley universal.
Respuesta a A. B. Yoshua Por Guidon Levy, Diario Haaretz, 18-1-09
Querido Buli (1): Gracias por tu carta abierta y tus buenas palabras. Escribiste que lo publicas desde una posición de respeto. Yo también respeto mucho tu grandiosa obra literaria, aunque mucho menos, lamentablemente, tus posiciones políticas presentes. Si un monumento como ti no resistió el fuego, las terribles llamaradas arrastraron todos los eslabones de nuestra cadena moral (Traducción libre de una expresión bíblica).
También tú, el conocido escritor, fuiste arrastrado por la oscura ola que ahora nos inunda, enceguece y lava los cerebros. Tú, en realidad, justificas la guerra más cruel que Israel libró alguna vez, y por lo tanto, eres participe de la estafa que afirma “la conquista de Gaza terminó”, como así también la justificación de la matanza multitudinaria con la excusa que “ellos usan de los niños”. Tú demandas la misma medida entre un pueblo desamparado y huérfano de país y ejército, que tiene un movimiento fundamentalista que combate con medios ilícitos por un objetivo justificado – fin de la ocupación – con una potencia regional, que se considera a si misma democrática y humana, pero que en realidad se visualiza como país conquistador, brutal y cruel. Como israelí no podré condenar a sus líderes cuando nuestras manos están tan manchadas de sangre. Yo tampoco quisiera medir a ellos con el mismo metro que a nosotros.
Los habitantes de Gaza nunca obtuvieron “un pedazo de tierra de ellos” como tu lo sostienes. Salimos de Gaza según nuestras necesidades e intereses, y los apresamos. Desconectamos Gaza del mundo y de la Cisjordania conquistada, impedimos la construcción de un puerto y un aeropuerto. Controlamos el registro de la población, la moneda corriente es nuestra, con respecto al ejercito ni que hablar. ¿Y sobre todo ello tú afirmas “la conquista finalizó? Impedimos toda posibilidad de ganarse la vida, los sitiamos y boicoteamos durante dos años. ¿A eso lo quieres denominar “echar al conquistador de sus tierras”? La conquista de Gaza solo cambio de vestido, una valla en vez de asentamientos, guardianes por fuera y no por dentro.
No Buli, yo no se “muy bien” según lo afirmas, que nosotros no tenemos la intención de matar niños. Cuando atacas con tanques, cañones y aviones sobre un área tan densamente poblada, es imposible que no se mate niños. Yo entiendo que tienes la conciencia limpia, gracias a los pretextos de la propaganda israelí, pero mi conciencia y de la mayoría del mundo no. Se juzga el resultado, no las intenciones, y estos fueron aterradores. “Si realmente estarías preocupado por la muerte de los niños” tu me escribes “entenderías el presente operativo de guerra”. En las peores de tus páginas literarias, y ellas no fueron muchas, no hubieses logrado imaginarte una pirueta moral tan torcida como esta: justificar la muerte criminal de niños por cuidar de su destino. “Otra vez escribió sobre niños” con seguridad afirmaste para ti mismo el fin de semana, cuando nuevamente escribí sobre la muerte de niños. Si Buli, debemos escribir sobre eso, debemos gritar en contra de eso, eso se hace en tu nombre y en el mío.
Esta guerra es, en tus palabras, “el único comino que influye sobre ellos”. Inclusive si no tomamos en cuenta el carácter arrogante de tu expresión, de un gran escritor esperaba algo mejor. De un reconocido escritor hubiese esperado que sepa la historia de las luchas de liberación nacional. No se los puede hacer desaparecer por la fuerza. Con toda la fuerza de destrucción que volcamos en esta guerra yo no veo que “ellos se sintieron influenciados”. El disparo de Kassam continúa. Ellos y el mundo entendieron algo: Israel es un país violento y peligroso, que no tiene límites ni trabas. ¿Tu quieres vivir en un país que esos son sus cualidades? Un país que se honra en declarar “el patrón se volvió loco” (expresión en hebreo que significa que el patrón hace lo que se le de la gana sin importar los resultados). Yo no.
Siempre te preocupaste por mí, tú escribes, debido a que visitaba “lugares muy hostiles”. Esos lugares son mucho menos hostiles de lo que te imaginas, cuando tú llegas no armado con un fusil sino de buena voluntad para escuchar y comprender. Llegue a esos lugares no para “traer el dolor de la otra parte”, sino para describir lo hecho por nuestras propias manos. Esa siempre fue la base de mi trabajo, tan israelí.
Finalmente, tú me pides que cuide mi “autoridad moral”. Yo no quiero cuidar mi imagen, sino la imagen del país, que es lo que nos importa, a los dos por igual.
Con mucha amistad, pese a todo.
Guidon Levy
(1) Sobrenombre del escritor israelí A.B. Yoshua.
Traducción: Daniel Kupervaser
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